LA LUCIÉRNAGA
Un encuentro de poesía, narraciones y música
JULIO 2008
JULIO 2008
EDITORIAL
....En una noche calurosa de un hemisferio norte empapado en verano, los leales miembros de La Luciérnaga
convergieron a Winnetka, California. Y que no quepa la menor duda que en esa casa hospitalaria de Agueda
Cabrera y Luis Dugnas hubo poesía en los versos de Elsa Frausto, Margarita Noguera y Antonieta Villamil; y
narrativa con las historias de Cecilia Davicco, José Manuel Rodríguez, Julio Benítez, Claudia Carbonell, Agueda y
Rafael Carvajal.
....El pintor Arturo Chabolla se acercó a la peña para presentar sus cuadros y el locutor Pedro Sánchez, de
Radio Pacifica KPFK, entrevistó a miembros de nuestra organización cultural.
....Como es costumbre, la velada contó con las canciones de Elvira y Horacio González que hicieron vibrar los
ventanales y todo fue gentilmente grabado por Jairo Duque, de Radio Enlace Colombia, para que podamos
escuchar lo más relevante de la reunión en los podcasts que se pueden conectar desde esta misma página.
....En la reunión también se presentó la tercera edición de la revista La Luciérnaga que, en este caso, es
una versión impresa de lo publicado online en junio y que es distribuida entre los miembros de la peña
literaria. La publicación de julio (Volumen I, Número 4) será presentada en la próxima reunion que tendrá
lugar en Northridge y en donde los esperamos a todos a festejar la poesía, la música, la pintura, la vida, que
llevamos a nuestra querida peña.
Néstor Fantini
P O E S í A S
CANTO LAUDATORIO
PARA EL LITORAL PACÍFICO
Dukardo Hinestrosa
En el puerto de Buenaventura,
en camino hacia Tulcán,
un turista me pregunta
donde nace el huracán;
y, para saciarle sus ansias de conocer,
yo le he dicho que se fije
en la cadera mulata
de la negra María Isabel.
Cuando ella baila candombe
o retumba el mapalé,
parece que todo en la isla
se fuera a caer...
Y en ese alegre jolgorio
de maracas, chicha y tumba,
a los negros les da lo mismo,
un bautizo o un velorio;
y se les ve contonearse
de los pies a la cumbamba,
cada negro con su negra
cuando empieza la cumbiamba.
CUMBIA DEL DESESPERADO
Trabaja, negro Piringo,
y oculta la rebelión
porque mañana es domingo
para tu liberación
Hugo
Devieri
Diosito..., Diosito mío
decidme qué voy hacer
en este mundo sobado
si me mantengo jodido
y tú siempre tan ocupado...
Decidme...,
Decidme, qué voy hacer...?
Sin cocos para coger,
sin redes para pescar,
sin nada para comer,
sin bongo para tocar.
Diosito, Diosito mío...,
caramba...! qué voy hacer...?
Mi mulata se me fue
con un fulano de tal,
un domingo por la tarde
a la hora del carnaval...;
y yo me quedé tan solo,
tan solo con mi penar.
Diosito..., Diosito mío...!
dónde infiernos, la voy a encontrar...?
Con esta hambre que yo tengo
Y sin yerba para fumar,
Con mi mulata tan lejos
¿cómo diablos te voy a rezar...?
Dukardo Hinestrosa es un poeta, novelista,
ensayista y periodista colombiano que vive
en el exilio estadounidense desde 1962.
Destacado integrante de la Generación
Nadaísta, que floreció en su país natal en
la decada de 1960, es considerado, en
palabras del profesor Robert Girardot, de
Stanford University, "una de las voces más
importantes por su irreverencia y estilo".
Entre sus numerosas publicaciones se
incluyen La rebelión de los machetes en
América Latina, Salmos para bautizar un
huracán, Poemas autobiográficos Pasaje a
Pereira y su reciente novela, Gaitania
revueltas: rosario y fusil.
VII
La luna vino
a pedir labios
azucenas y trapos tibios
suspiros de agua llovida
para no sé qué
almanaques encendidos
y abrazos de origen
ancestral
pareciera que va
a tener su fiesta
de solsticio
o se va de viaje
a purificar sangres
con su luz.
XIII
Dos cuerpos
que son brasas
Ternura y risa derramadas
La luz de tu piel
escapándose
por la ranura de la puerta
dejando pétalos de luna
en el pasillo.
Recuerdo
como se paseaba tu sonrisa
hecha a la medida de la luz
Tu eras la luz
que pintaba las paredes de blanco
y ponías a dormir mi salvajismo
entre las piernas.
XIV
Se puede dar en un beso brusco
Sembrar en la palma de la mano
de manera inevitable
y con rugidos de pecho
un adiós se puede dar
Aunque deja cosas pendientes
un adiós es un ser vivo
abre espacios
que se creían mudos
rompe las artesanías de la sangre
telarañas
y despierta ánimos
locuras inocentes
suelta las verdades para que se pierdan
en las calles sin rumbo
los pasillos tiritando de olvido
Pero más que nada
un adiós
(partiendo desde cero)
es un montón de preocupaciones
para llevárselas
a rastras
al vientre de la luna.
OTROS POEMAS
dos
Que tu boca me envuelva
Que me lleve al fuego eterno de las
luciérnagas
que diga en su ternura
el alfabeto de la sangre
que explique
que lo diga todo
que sea por tus ojos por donde
salgan los arco iris
que sea tu cuerpo
el viaje de mi salvación
tu piel el sueño donde
muero por instantes
donde descanso
y renuevo lo simple que soy
con tu piel mis manos florecen
y en tu boca se me va el recuerdo.
MUJER, ATENTAMENTE
3
Dame la mano
la mano más limpia
de tu corazón
de tu conciencia
Dame una lágrima
Una lágrima que sea hija
legítima de dios
Ponme tu sol en mi rostro
abrázame con cinco serenatas
de tus ojos zarcos
Pon la ternura recién nacida
en esta herida de donde comen
los perros humanos estrellas fugaces
QUEHACERES DE LA LUNA
Mario Zapién
Mario Zapién nació en Michoacán, México,
en 1955. Es actor, director de teatro,
dramaturgo y poeta. En 1985, fundó el
Teatro Popular Latinoamericano "Tatalejos"
de Los Angeles. Ha publicado tres libros de
poesía incluyendo Quehaceres de la Luna.
La cabeza está ardiendo.
Una antorcha
se quema y nutre
este humo sacrificatorio.
El rumor de las llamas
me mantiene despierto.
Escribir como si esto
fuera una traducción
de algo escrito en otro idioma.
La palabra se tensa, vacila,
continúa a vibrar
como notas en un teclado
sobreviven un staccato,
y lo siguen hasta la pausa.
Amo los gestos imprecisos,
alguien que se tropieza o al
que se le cae un vaso,
el olvidadizo
y el distraído, el centinela
que no puede parar la contracción
breve del párpado,
todos me son queridos
porque en ellos veo el temblor,
el sonido familiar
de la máquina rota.
El objeto intacto se calla, no tiene voz,
sólo tiene movimiento. Aquí
el mecanismo, la interacción
de las partes ha fallado,
una pieza se separa,
hace ruido.
Adentro algo suena.
LA CABEZA ESTÁ ARDIENDO
Valerio Magrelli
(Traducido por Elsa Frausto)
TRADUCCIÓN
AMO LOS GESTOS IMPRECISOS
ESCRIBIR COMO SI ESTO
Valerio Magrelli es un prolífico poeta italiano
que enseña francés en la Universidad de
Cassino. Ha sido galardonado en nume-
rosas ocasiones, incluso con el prestigioso
Premio Mondello.
C U E N T O S
LAS SIEMPREVIVAS
Cecilia Davicco
.....Doña Angelina Santos de Salvatierra fue una señora
amable, sencilla y muy bondadosa. En el pueblo todos la
respetaban y, hasta el día en que murió, hizo honor al nombre
con la que la habían bautizado.
.....Decían que cuando era jovencita era muy bonita y que
muchos la pretendían, pero ella había entregado su corazón a
don Pedro Salvatierra, con quién se casara y tuviera cuatro
hijos. Contaban también que durante la boda religiosa,
cuando el cura dijo “los declaro marido y mujer hasta que la
muerte los separe”, Angelina, entre dientes, había musitado:
“ni la muerte podrá separarnos”.
.....Su amor por don Pedro había sido incondicional; consagró
su vida a sus hijos y a su marido. Adonde estaba él, Angelina
con su radiante sonrisa lo acompañaba como una fiel
esposa. Pedro se enorgullecía de ella, siempre lista para
atenderlo, cuidarlo o acatar las órdenes que le diera.
.....Apenas llevaban dos meses de casados cuando Pedro,
que trabajaba para el ferrocarril, sufrió un grave accidente. Su
pierna derecha había quedado atascada entre dos rieles y,
ante la inminencia de un tren que estaba en camino, tuvieron
que amputarle algunos dedos. Durante los meses que duró
la convalecencia, Angelina redobló sus esfuerzos para
satisfacer los requerimientos de Pedro quien, por las
secuelas del accidente, la postración y el encierro, fue
transformándose en un ser cada día más agresivo y exigente.
Pasaron los meses y Angelina trajinaba entre atender la casa,
un marido malhumorado y un embarazo que llegaba en el
momento menos esperado. Cuando Pedro comenzó a
caminar otra vez, el ferrocarril decidió jubilarlo por
incapacidad, lo que lo sumergió en una profunda depresión y
rencor hacia todo el mundo; especialmente hacia Angelina.
Fue entonces que en su desesperación por ayudarlo y ayudar
a su familia, que ya comenzaba a crecer, Angelina le sugirió
poner un negocio. Su padre, don Ramón Santos tenía un
vivero en la ciudad y Angelina, que había crecido en ese
ambiente, conocía los secretos de las plantas y además,
como decía su mamá, tenía buena mano. Planta que tocaba,
crecía sin parar.
.....Fue así como comenzaron con el vivero, que fue creciendo
tanto como la familia y los ingresos. Angelina se ocupaba de
la casa, del marido, los niños y el negocio, que gracias a su
amable personalidad, su conocimiento y buen gusto, se fue
transformando en el único de la zona que tenía las más
variadas y raras especies. Venían de la ciudad buscando
flores exóticas, plantas singulares, helechos para decorar
interiores. Lo que buscaran, Angelina lo tenía.
.....Don Pedro se vanagloriaba del negocio y su prosperidad,
cuando el mérito era sólo de Angelina, quien trabajaba de sol
a sol sacándole el jugo a su ingenio y creatividad.
Obviamente, ante el peso de tantas obligaciones, Angelina ya
no tenía el tiempo, ni la energía para mimar a ese Pedro que
era el amor de su vida. Pero se sentía orgullosa de sus
logros y contenta que Pedrito pudiera descansar ya que tanto
lo había afectado el accidente. Pedro, en lugar de apreciar los
esfuerzos que su mujer hacía, comenzó a salir con amigos y,
a veces, con mujeres de mala reputación. Angelina hacía
oídos sordos de los comentarios que circulaban por el
pueblo, porque en su interior pensaba que Pedro la amaba
tanto como ella a él y que esto era solo una distracción para
calmar su enojo con la vida.
.....Los niños, la casa y el negocio, no le dejaban a Angelina
tiempo para sí misma y el mal acostumbrado Pedro comenzó
a requerirle cada día más, como si fuera su doméstica o una
de las mujeres que frecuentaba y, cuando no lo complacía,
comenzaba a vociferar y, de vez en cuando, hasta le tiraba
algún sopapo.
.....Angelina, criada a la antigua, fiel a su marido, aguantaba
sin decir palabra, tratando de congraciarse con un Pedro que
ya ni la miraba y sólo le dirigía la palabra para pedirle plata
para salir. Finalmente, tuvo que poner dos empleados que la
ayudaran porque don Pedro andaba ocupado persiguiendo
muchachitas “y no tenía tiempo para andar regando plantas”,
le diría en una de sus diatribas semanales, delante de los
empleados.
.....Pasaron los años y los hijos, ya crecidos, se marcharon
dejando a Angelina en una soledad que cada día pesaba
más y que de no haber sido por sus plantitas, tal vez la
hubiera enloquecido. Ella lo amaba, pero no a este Pedro que
llegaba trasnochado, con tragos de más y le gritaba y pegaba
cada vez con más frecuencia, sino a aquel muchachito del
que se enamoró de una vez y para siempre. Angelina no hacía
comentarios de lo que ocurría en la intimidad de su casa,
pero las paredes eran delgadas y los empleados, ante los
gritos de don Pedro, pegaban las orejas contra la puerta para
no perderse detalle.
.....El pueblo era testigo silencioso de lo que pasaba en la
casa de los Salvatierra, además Carmela Juárez, la
empleada de más confianza y vecina de toda la vida, era la
única con quién Angelina de vez en cuando descargaba sus
penas y era ella quien le retocaba el maquillaje para que
ocultara un ojo negro o un labio partido. Carmela no era
chismosa, pero ante tanto abuso, a veces no podía ocultar su
enojo y, un poco a propósito y otro poco sin querer, dejaba
deslizar algún comentario en la panadería o en el almacén
que no tardaba en desparramarse como reguero de pólvora.
.....Como el pueblo había hecho causa común con Angelina, a
Pedro sólo le quedaban los amigos de juerga y parranda que,
para suerte de muchas, no eran la mayoría. Para entonces
comenzó a buscar nuevas amistades en los pueblos vecinos.
Se decía que andaba con ésta y con aquella, y que lo habían
visto aquí y allá. Nadie le decía nada a Angelina pero siempre
alguien, mal o bien intencionado, dejaba deslizar comentarios
para que Angelina escuchara y, como en los pueblos chicos
todo se sabe, sólo había que sumar dos más dos para que
Angelina supiera de quién estaban hablando.
.....Los golpes se sucedían cada vez con más frecuencia. Para
ocultar los moretones en los brazos, no usaba mangas cortas
aunque la temperatura fuera de más de 40 grados Y aunque
en esa época las mujeres de su edad no usaban pantalones,
ella comenzó a hacerlo para que no vieran las cicatrices que
dejaba el cigarro apagado contra su piel. En el vivero había un
sector que estaba destinado a las plantas y flores que eran de
uso medicinal. Dicen que la Siempreviva, un arbusto pequeño
con flores amarillas y escaso aroma, simboliza “Declaración
de Guerra, Inmortalidad, Larga Permanencia, Tu lo has
Querido”. Angelina cuidaba con dedicación esta parte del
vivero, no sólo porque la planta, por sus propiedades
curativas, le traía alivio a sus quemaduras, sino porque
deseaba ser como la planta: guerrera, inmortal, peleadora y
hacer algo por su vida. Pero no era suficiente regarla, cuidarla,
frotársela por el cuerpo. Ella era la única que podía hacer
algo para cambiar su miserable vida por algo más digno,
pero le faltaba el valor para tomar una decisión.
.....Los comentarios eran cada día más dolorosos, casi tanto
como los golpe que recibía. Los rumores sugerían que Pedro
andaba planeando dejar a Angelina y mandarse a mudar a la
capital. Carmen, ya no encontraba las palabras para consolar
a una Angelina cada día más abatida por los golpes y la
humillación.
.....Y ocurrió. Aquella mañana no se abrió el negocio. Carmen
sabiendo dónde estaba la llave, abrió la puerta y fue derecho
a la casa, donde una Angelina bañada en llanto, desgreñada y
desconsolada, yacía sobre la cama. Carmen, asustada, llamó
a doña Paulina, la otra vecina, quién en menos de una hora
había hecho correr la voz de que Pedro, el infame Pedro,
había juntado sus petates y se había largado.
.....Pasaron días y hasta semanas, para que Angelina volviera
a ser la de antes. Y tuvieron que transcurrir varios meses,
para que ella comenzara a resplandecer y dejara de ser la
esposa golpeada y humillada, para convertirse en una señora
amable, sencilla y muy bondadosa, tal como la conocimos los
que éramos más jóvenes.
.....E l pueblo se acostumbró a esta nueva Angelina,
trabajadora como siempre pero relajada y hasta se diría
FELIZ. Su negocio, ahora más próspero que nunca, la
absorbía completamente, y ella estaba contenta de hacer lo
que siempre supo hacer. El lote de las Siemprevivas, que
ahora rebozaba de nuevos retoños, era su fuente de
inspiración y la planta que más lucro le dejaba, ya que la
recomendaba con la seguridad del resultado prometido.
.....Cada tanto alguien que viajaba a la capital rumoreaba que
habían visto a Pedro del brazo de una rubia despampanante,
otras que estaba pobre y desahuciado de una enfermedad
maligna, pero lo cierto es que de Pedro nunca más se supo y
Angelina jamás volvió a mencionar su nombre.
..........Angelina Santos de Salvatierra hizo honor a su nombre
hasta el día de su muerte, acaecida casi veinte años después
de que Pedro la abandonara. En su testamento, dejó todos
sus bienes a sus hijos y nietos y pidió, especialmente, que su
cuerpo fuera enterrado donde la Siemprevivas. Siguiendo al
pie de la letra su póstumo deseo, y previo permiso municipal y
del gobierno de la provincia, se autorizó a que el cuerpo de
doña Angelina Santos de Salvatierra fuera enterrado en el
vivero de su casa, debajo de las Siemprevivas.
.....El pueblo se acercó a rendir un último homenaje a
esta mujer que tanto había sufrido y que supo sobreponerse a
tanta indignidad, y José Pacheco, enterrador del cementerio
municipal, estuvo a cargo de cavar la fosa, siguiendo las
instrucciones que doña Angelina con puño firme había
detallado en su testamento, con instrucciones precisas de
donde debían cavar para que no arruinaran las Siemprevivas.
Después de la décima palada, el pozo, que aún no era muy
profundo, dejó ver una pequeña cajita metálica. Le removieron
la tierra y al abrirla había una nota con la letra de doña
Angelina que decía: “Símbolo de las Siemprevivas:
Declaración de Guerra, Inmortalidad, Larga Permanencia, Tu
lo has Querido”. Todos se miraron sin comprender. José
Pacheco dio otras diez paladas y tocó algo duro, escarbó la
tierra un poco más y los huesos de Pedro Salvatierra brillaron
bajo la luz.
Cecilia Davicco es una cuentista argentina que reside en
Los Angeles y participa activamente de La Peña Literaria La
Luciérnaga. Gran parte de su trabajo narrativo se centra
en experiencias, personajes y recuerdos de su pueblo natal.
..Dukardo Hinestrosa, el escritor colombiano que es descripto por el profesor Robert Girardot, de Stanford University, "como una de las voces más importantes" de la Generación Nadaísta, en la Peña Literaria La Luciérnaga. (CD)
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EL INDIO EN LA CONCEPCIÓN LATINOAMERICANA DE JOSÉ MARTÍ
Julio Benítez
.....Según Leonardo Acosta, el pensamiento de Martí le
sorprende por su riqueza que abarcó casi todos los
problemas importantes de su tiempo, además de representar
un momento de frescura y desarrollo. Este crítico cree
que ese nivel de originalidad se demuestra especialmente
cuando enfrenta la problemática del indígena latino-
americano, uno de los puntos cardinales de la sociedad de
su época.
.....Compartiendo lo señalado en el inicio de trabajo,
queremos llamar la atención acerca del pensamiento
martiano y el problema indio, el cual se inserta en una visión
latinoamericana del cubano venerado en su país como
Apóstol y escritor mayor. En este tópico particular, más de una
referencia dentro de su obra así lo demuestra.
.....Escojamos como ejemplo primero de este tema la
polémica ya presente en aquel entonces, y que se extiende
hasta nuestros días, acerca de cuáles vías son las más
indicadas para el desarrollo social. En aquel confuso e
importante siglo XIX, se proyectaban diferentes posiciones
sobre el papel que debía o no jugar el indio en el futuro
continental. En esa disputa aparecían dos posturas
opuestas que diríamos que, de algún modo, sobreviven
hasta el presente. La primera se proyectaba al exterior, en lo
que hoy llamamos globalización y que pareció triunfar en casi
dos siglos de independencia. Esa posición excluía lo
autóctono y trajo como resultado el exterminio masivo, la
marginación y la repoblación de sus tierras con
inmigrantes europeos como vía para el progreso. Porque
blanco emigrante de Europa y progreso constituían la base de
esa corriente. Todo esto provenía del concepto de que lo
autóctono, más que nada el indio y lo criollo, tenía que ser
excluido porque representaba supuestamente la barbarie.
.....En el otro extremo de la polémica del desarrollo social
de su época se encontraba Martí quien propone el rescate de
lo nuestro a través de la conjugación de lo universal y lo
nacional como modelo de desarrollo latinoamericano. En este
concepto, a diferencia de muchos pensadores importantes
como Sarmiento y Rodó, él le otorgaba un papel simbólico e
importante a los descendientes de los aborígenes
colonizados por los españoles primero y segregados
después por los mismos gobiernos nacionales autóctonos.
.....Por esta razón, en su manifiesto político más importante,
Nuestra América, señala con toda justeza que:
Conocer es resolver. Conocer el país y gobernarlo
conforme al conocimiento es el único modo de
librarlo de las tiranías. La universidad europea ha
de ceder a la universidad americana. La historia de
América, de los Incas acá, ha de enseñarse al
dedillo aunque no se enseñe la de los arcontes de
Grecia.
.....Si leemos con detenimiento la referencia anterior podemos
deducir el valor que le otorga este escritor y pensador
caribeño al l egado indígena al insertarlo con letras mayores
en la cronología latinoamericana. En ese mismo escrito, su
interés por el indio se conecta con su interés por el
perfeccionamiento del gobierno y el rescate de la historia en
nuestras repúblicas hermanas. Por esa razón, la utilización de
lo indígena como elemento afirmador de nuestra conciencia
nacional -en el sentido de patria mayor- aumenta. No sin
razón, afirmó que se injertara en nuestras repúblicas el
mundo; pero que el tronco había de ser el de nuestras
repúblicas.
.....No obstante, es bueno deslindarse de algunos
admiradores quienes lo encasillan exclusivamente dentro de
las corrientes indigenistas y que consideran su ideología
como propia del fanático iluso que sobrevalora el pasado pre-
colombino. Sin embargo, al leer con detenimiento varios de
sus trabajos, nos enfrentamos a un pensador que no busca
ni falsos humanismos filantrópicos ni tampoco snobismos
culturales aislacionistas. Cuando nos dice que “Los
gobernadores, en las repúblicas de indios, aprenden indio”,
no se declara un indigenista puro, sino alguien determinado a
apoyar un proyecto incluyente adonde ese grupo sea
reconocido e integrado al desarrollo nacional sin discrimina-
ción ni tampoco sobrevaloración, sino en una coherente
relación de respeto autonomía, aunque dentro de marcos
democráticos y no autoritarios, como siempre declaró.
.....Para él, los sedimentos heredados de las culturas
indígenas y el problema de su inserción en la sociedad
latinoamericana constituían un caso de urgencia política y
social. Como precursor de cambios que hoy sacuden al Sur
de América, denuncia “Los dolores sin cuento, de la olvidada y
triste raza india” y a esa crítica une también que los relegados,
los marginados fueron en otros tiempos artistas, go-
bernantes, guerreros y poetas.
.....Para un hombre nacido en una tierra adonde el aborigen
había sido exterminado, con padres españoles, representa un
verdadero acto de maduración la comprensión de esta
situación y a la vez la exaltación simbólica de ese sector
importante de muchos países americanos. Por eso, su obra
enfrenta con firmeza el racismo y la discriminación que ha
permitido a sólo dos miembros de esa etnia gobernar en
estas tierras, en casi dos siglos de independencia. Para
Martí, no es posible una reflexión patriótica latinoamericanista
sin el indio como componente de primer grado. Sin estudiar a
fondo sus escritos relacionados con el tema, sería difícil
comprender por qué afirmó que la inteligencia americana es
un penacho indígena, porque para él no se observa con
seriedad cómo del mismo golpe que paralizó al indio se
paralizó América porque, según él, resumiendo esa
valoración del factor amerindio, ”hasta que no se haga andar
al indio, no se comenzará a andar bien la América.”
Julio Benitez es miembro del Consejo Editorial de La
Luciérnaga Online. Por sus actividades en el Comité
Cubano de Derechos Humanos, fue un preso politico antes
de emigrar a Estados Unidos. Narrador, crítico literario,
poeta, profesor universitario e investigador, recibió
numerosos premios como el Rubén Martínez Villena, Frank
Pais, Regino Boti, Tomás Savignon y Encuentros de Talleres
Literarios. Sus más recientes publicaciones son La reunión
de los dioses y El rey mago.
R E F L E X I O N E S
Rafael Carvajal
MÁXIMAS Y MÍNIMAS
En la actualidad, el sexo débil no es tan débil y el sexo fuerte no es tan sexo.
Quienes apoyan la pena de muerte no la han sufrido en carne propia.
La razón por la que Estados Unidos se opone a los matrimonios del mismo sexo,
se debe a que no pueden tener hijos y por lo tanto no habrá a quien enviar a
las guerras futuras.
El matrimonio prueba de que el hombre no tiene instinto de conservación.
Dos de mis canciones favoritas son: "Bésame mucho" y "Bésame con frenesí".
La juventud actual está más interesada en la alta frecuencia que en la alta
fidelidad.
Hay parejas que se duermen al instante y parejas que se duermen en el acto.
Dormir con ropa produce arrugas.
Lavar es un verbo que no se conjuga sino que se enjuaga.
Definición de Condonar: Método para evitar el embarazo.
Rafael Carvajal es un narrador colombiano que reside en Los Angeles. Asiduo
participante de peñas literarias locales es reconocido por escritos que
recogen dichos y refranes típicos de nuestra cultura. Algunas de sus
reflexiones se publican mensualmente en Tiempo Sur.