Un encuentro de poesía, narraciones, arte y música
El momento esperado al fin
Llegó inesperadamente...
Las hadas del ocaso
Quedaron mudas.
No había espacio
Para las palabras,
Sólo para mirarse a los ojos
Y descubrir que
A pesar de los años que pasaron,
Ellos seguían siendo los mismos.
Y así, los dos se perdieron
En sueños y caricias
Más suaves que la seda...
Y algo en sus corazones
Quedó sellado para siempre...
Y algo desconocido
Les hizo sentir lo mismo:
Que por fin habían vuelto a casa.


MADRUGADA DE CENIZAS

Madrugada de cenizas
¡Pegadas en el cielo!
Con el mismo nudo
¡En la garganta me despiertas!
Que aquel beso sonado
No dejó espuma...
Sólo dejo silencio
Y demasiadas ganas.
Madrugada de cenizas
¡Pegadas en el cielo!
Con otra lágrima
¡Deshojas mi garganta!
Es su ausente presencia
¡La causa de este desierto seco!
Antes de partir
El me cortó las alas...
Y ya ni puedo cantar.

Publicado en  la antología “Penumbra
y Amanecer”, Centro de Estudios Poéticos, 2002.  
DESTINOS
NATALIA ZELAYA es de Buenos Aires, Argentina. Estudió periodismo en Cal State
Northridge y participó en la producción de una documental que fue nominada para
un Emmy. Participa activamente en La Luciérnaga en donde ha compartido muchos
de sus poemas.
Algo de repente me atrapa
Como una ráfaga en el cielo
Que aparece de la nada
Y me absorbe, me lleva
Me transforma…
Con sus aromas de inquietud
Que compiten con el alma…
Y me siento inerte
Como la flor que ha sido arrancada
Sin sus raíces…
Y así sus colores, poco durarán…
Cansada, agotada
Pidiéndole a la fuente de la fortaleza
Que no se acabe el agua…
Dame energía para nutrir el alma...Amor...
Que en silencio mi corazón se marchita…


AMOR A PRIMERA VISTA

¿Cómo lo iba a imaginar
que a mí me iba a pasar?
¡Amor a primera vista!
¡Cuando no lo habría de esperar!
Tú me has revuelto la vida
El estómago, el hablar…
¡Y lo más maravilloso
fue tus labios de miel besar!
Las estrellas titilaron
El sol quiso brillar más…
¡Y en mi ser has despertado
el sentimiento de amar!
¿Cómo lo iba a imaginar
que a mí me iba a pasar?
¡Amor a primera vista!
¡Cuando no lo habría de esperar!
ALGO
Dicen que Eva es culpable
de que Adán muerda la manzana.

Y la pobre Eva llora
sin siquiera una esperanza
de que el mundo la comprenda
y no la culpe de toda causa.

Una noche yo dormida
sentí que alguien se acercaba
sus cabellos eran rojos
y le faltaba la falda.

Se arrodilló sollozando
sobre los pies de mi cama
y en su mirada tenía
una tristeza clavada.

Era Eva que arrepentida
de su pecar, suplicaba
que le crea por vez primera
su historia con la manzana.

Era una tarde tan bella,
palomas revoloteaban...
¡Y yo estaba tan contenta
de amar y de ser amada!

Una serpiente encontré
en un árbol entrepada...
¡ Y en sus ojos yo no vi
la maldad que ella guardaba!

Una manzana tenía
y me dijo muy calmada...
¡Que Adán ya no me quería!
¡Que a otra mujer amaba!

Yo me puse a llorar...
¡Y nada me consolaba!
Entonces fue cuando ella
me ofreció aquella manzana...

Me dijo que Adán me vería
por siempre como su dama
si solamente mordía
parte de esa manzana...

¡Yo tan torpe y tan ciega
de estar tan enamorada
corrí a los brazos de Adán
y le ofrecí la manzana!

Lo obligué a que la muerda
para que siempre me amara...
Y por amarlo yo tanto
ahora estoy condenada.


EVA