© La Luciérnaga Online, 2010
P O E S Í A S


El triángulo isósceles me asusta

como todos los triángulos,

prefiero las vocales

para formar letras que describan locuras,

Andar por  ahí

sin preocuparse tanto de las matemáticas y

la arquitectura

para correr por senderos infinitos.

de laberintos borgeanos

que se adhirieron a mi piel

ahora surcada por diminutos minotauros.

Eso sí, me gustan los ángulos,

para esconderme en ellos de la rutina

cuando quiero disimular

que perdí  las muñecas y la rayuela

cuando los brazos se aflojan en una caravana

para caer pesados y en silencio.

Después de reunir los fragmentos

me prepararé para la fiesta

sin ninguna mochila ni nada a cuestas
…………………………………………….
Seré sólo un ángulo llano cubierta de tierra   

LILIANA SAVOIA        nació    en    Rosario,
Argentina,   donde     actualmente   reside.  
Desde 1980, escribe artículos,  poesías  y
cuentos breves para varias  publicaciones
relacionadas con la cultura.   Sus escritos
han   sido   reconocidos   con  numerosos
premios   nacionales   e    internacionales.  
Aparte    d e   sus  obras  Dos   visiones   y
Rozando  el alma,  sus  trabajos aparecen
en numerosas antologías.     Savoia es  la
ganadora del tercer premio en la categoría
Poesía   del     Concurso   Internacional  de
Poesía  y  Cuentos, La Luciérnaga   Online
2009.  
ANGULO LLANO

Liliana Savoia
Concurso  Internacional de Poesía y Cuentos
La Luciérnaga Online 2009.
TERCER PREMIO
POESÍA

Risa de Pájaro

1.

Voz que son dedos   hilos eléctricos de sus manos a
mi sueño que no puede   no quiere   hoy demasiado
pesado el caminar   levanto el izquierdo y el derecho
se hunde en la arena espesa de las notas que no
llevan a ningún lado   a si mismas   bosque espeso
poblado de nombres vacíos   de Dios   la noche   
felicidad de si misma acostada en el rincón bajo
cualquier luz amarilla o de luna blanca   ella me quita
la mentira de mi misma y me deja polos abiertos a
todos lados   átomos que dispersa en el juego sólo
ella sabe

Yo   yo escribo las partes que se juntan y me traen
historias que no entiendo   no entiendo
la palabra que digo   no quiero decir   que me diga ya
tantas veces noche también y lo sigue siendo   
adonde voltear si a mi izquierda estás ahí hincado

2.

Pero, ven, yo te amo, en toda tu calavera y beso tus
labios que son pura vida y carne.
De ellos ha de quedar nada para la metiche muerte.
Te los voy a comer antes de que ella llegue y cuando
aparezca, le quedarán los huesos. Y una risa que
nada tendrá de pájaro.



El Beso de Elvis


En este trío
los dos en una escalera,
el tercer ojo espía.
Ella, de espaldas, no importa,
no tiene nombre.
El la mira, le saca la lengua,
se contaminan con los ojos
y el imán de su deseo.
Ella le dice que no con el cuerpo
que se acerca y ya es tarde
para el sí. Sucedió antes de que
los dos se dieran cuenta.
El no importa pero tiene nombre.
Ella lo repite y le propone un beso.
¿ A qué no?
El accede.
La cámara hace click.

Publicado en Badlands, Verano 2010, CSU San
Bernardino  

Espejo


Como ciervos asustados se alzaron tus dos senos
cuando levantabas la blusa y a mitad del camino
la dejaste caer. Y así tu pecho, mitad cubierto,
mitad desnudo, se miró en el espejo de mis ojos.
Entonces esos dos animales sorprendidos en el
acto de mirar, miraron. Y el espejo confundió tus
senos y mis ojos en un sin fin de ir y venir.

Antes de que el último rayo de la tarde se filtrara por
la ventana alzaste los dos como copas por beber,
hasta
que cada pezón encontró el camino que la luz trazaba.



Letargo


Nunca imaginé poder tocar la montaña
desde tan lejos.

Con la ventana abierta todo se acerca.

El cuerpo aún recostado se levanta,
anda por ahí, por acá. El calor lo eleva,
solito sin pensamientos.

Tu cuerpo es hermoso, ven más cerca.
¿Tus dientes, muerden? A ver.

Miro en el espejo de la tierra
y en el momento de ver mi rostro,
se levanta el polvo.

Tú que sabes más que yo
Tú que te levantas temprano
Tú que me miras cuando regreso.
ELSA FRAUSTO

ELSA FRAUSTO, poeta y traductora,  nació en Buenos
Aires, Argentina, en 1951.   A  los trece años se mudó
junto con   su    familia a   Toronto,  Canadá.    En  Los
Ángeles  cursó  la  carrera  de  Estudios  Eslavos,   en
UCLA,   y    ahora    trabaja    para   el  Distrito  Escolar
Unificado de Los Ángeles. Ha sido editora de Lahoja,
Night Birds            (Chuparosa Writers)   y                  de
La-Luciérnaga.com. Selecciones de sus poemas han
sido publicados en La Porte des Poètes (Francia),   el
periódico    La Opinión, Infinite Space y Poets at Work .
Es  una  activa  participante de grupos literarios como
Beyond  Baroque,     Utopía,     la   Peña   Literaria    La
Luciérnaga y   dirige la serie Camelback Readings.
ELVIRA MONTOYA

DUALIDAD

Cuando el crepúsculo está manchando
de rojo la quietud del mar
lentamente abren los ojos las estrellas
y cuando una tangible serenidad
se apropia del paisaje,
va creciendo en mí como avalancha
en media noche mi deseo por tí.
Y la calma se eterniza, sólo el eco
milenario del viento cruza mi rostro
y un tiempo sosegado y quieto
me suspende en el loco paroxismo
de tu amor en mí.
Y las crestas silenciosas de las olas
seducen la arena que se deja arrastrar
con somnolencia vespertina
mientras en mi cuerpo un nuevo goce
se desborda como tormenta en alta mar.

VANIDAD

Fuiste el último de mis amores
el último que tuvo el privilegio
de ascender hasta mis sueños
y observar por una rendija
el lugar sagrado donde
se cuecen las más nobles fantasías.
Fuiste el último en enredarse
entre mis velos y beber con osadía
el frugal néctar de lo utópico.
Bebiste en copa de oro
vino destinado a dioses
te cubriste de abolengo
regresaste a tu génesis y
entendiste lo que es el privilegio
por eso hoy puedes atravesar tranquilo
el umbral postrero.  Supiste de eternidad.
ELVIRA MONTOYA,         poeta  y   educadora
colombiana.         Durante su estadía en Los
Ängeles, fue participante de la peña literaria
La Luciérnaga.      Actualmente reside en su
país de orígen, pero ha mantenido los lazos
que la unen a La Luciérnaga.