LA   LUCIÉRNAGA
Un encuentro de poesía, narraciones y música
NOVIEMBRE  2008
NOVIEMBRE  2008
DEL EDITOR
PEÑA A PESAR DE LA CRISIS NACIONAL
....Aunque en este octubre de desilusión la democracia capitalista estadounidense se acercaba al precipicio, nos
volvimos a reunir como lo hacemos todos los meses.  Esta vez la cita fue al pie de la montaña, en Tujunga, en la
casa de Elsa y Ander Frausto, un matrimonio que es un pilar fundamental de La Peña Literaria Luciérnaga.
....En el evento, Elsa nos deleitó recitando versos en ruso que generó un animado debate sobre derechos
humanos y arte.  Más tarde en la velada, el bien conocido Pepe Peña volvió a capturar el entusiasta aplauso de
las dos docenas de participantes cuando, después de la tradicional guitarreada, sacó la prometida arpa y nos
brindó una versión muy personal y creativa de Pájaro Chouí.
....También recitaron Agueda Cabrera, Rafael Figueroa, Antonieta Villamil, Raúl Arredondo, Manuel Mancía, Lali
Sorrentino, Fidel, Armando Marroquín, ´Oxy´ Lebrán y Daniel Carrera; leyeron narraciones José Manuel
Rodríguez, Julio Benítez, Néstor Fantini, Rafael Carvajal; y cantaron Ander, Alberto Franco y Armando Blanco.
....Jairo Duque, el productor de Colombia Informa Radio, nos informó que a partir de la cuarta semana de
octubre, La Peña Literaria La Luciérnaga cuenta con un espacio radial en su programa.  Inicialmente, el
programa, conducido por Néstor Fantini, será transmitido todos los miércoles a las 7:00 pm a través de
www.colombiainformausa.com . Además, podcasts del programa pueden ser escuchados y bajados del internet
en http://culturaypolitica.blip.tv .
....También se anunció que, aparte de los avisos que La Luciérnaga coloca en la revista El Suplemento, ya se
comenzó a publicar una columna de la peña en Tiempo Sur que, en su primera edición, incluyó una descripción
de las actividades de la peña y, en la edición de octubre, reprodujo un poema de Elsa Frausto.  
....Así que a pesar de las noticias desalentadoras que nos llegan de Wall Street, a pesar de que en Irak continúa
una guerra irracional en la que nuestros hijos siguen muriendo, sentimos la necesidad y la responsabilidad de
continuar aportando un rincón de esperanza que nosotros expresamos a través de la música, la poesia y la
narrativa.

Néstor Fantini
P O E S í A S
¡Eh! sabes araña,
en este cuarto hay lugar
para tejer
tus hilos y mis sueños.


       
POEMA V

Me acusan de asesinato
invisibles habitantes,
reclamo en mi defensa
recetas ilegibles del oculista

...en la ciudad
desconozco veredas
...irremediablemente - pequeñas hormigas
mis pasos me condenan.


       
SOMBRAS


Sombras sombras
proyectan
su lágrima propia

cada lágrima
oleaje de sucesos

Florece en
todo suceso
su pulpa
cáscara y color.


       
ARCO


Ave transparente:
...................el arco
se hizo mano
y ojo alado
...........en la saeta.
POEMA IV

J. Patricio Márquez
J. Patricio Márquez es un poeta chileno
que reside en California.  Los Poemas IV
y V fueron recitados en La Peña La
Luciérnaga.  Los dos últimos son
reproducidos de
La Hoja (Número 2,
enero-febrero 1992)
PAZ

Raúl Arredondo
El sol del nuevo día filtra sus dedos
por entre el vestido de los eucaliptos
y bailan una música de pájaros en busca
de notas.
Caen algunas hojas en espirales y llegan a
humedecerse los labios
en un charco al pie que vibra en perennes
y perfectos círculos.
El cielo sigue pintándose el rostro
con algodones y el horizonte sigue
enigmático y opaco.
Descanso mi pluma, suspira al tocar
su cama, levanto el rostro
y sigo practicando poesía con ojos
cerrados, el olor de los eucaliptos
penetra mis sentidos y descanso,
gravito arruyándome en este mediodia
que provoca querer.
Raúl  Arredondo  es  un poeta de Colima,  
México,  que  vive en  Los   Ángeles desde
1981.    Escribe  desde   los 15  años   y   
actualmente es miembro de La
Luciérnaga.
 
C U E N T O S
UN JUDÍO ERRANTE MODERNO  

Ander Frausto
.....Un día tomó el tren del suroeste hasta el pueblo fronterizo
de Suchiate. Al día siguiente cruzó el río hasta territorio
guatemalteco. En esa época del año llovía a cántaros y los
caminos del país se encontraban en pésimas condiciones.
Senderos lodosos lo llevaron por Quetzaltenango, Sololá, el
Lago Atitlán, hasta la ciudad de Guatemala. De ahí, sin ningún
contratiempo, se enfiló hasta la frontera con El Salvador: entró
al país por Santa Ana, Santa Tecla, hasta San Salvador donde
pasó siete días y visitó  también  el bello Lago de Ilopago.
Prosiguió su recorrido hacia La Unión, puerto marítimo, muy
cerca de la frontera con Honduras. Cruzó el Golfo de Fonseca
hasta Choluteca; desde este punto no había ninguna
necesidad de caminar por estos países ya que en su viaje
anterior lo había hecho, así que  en autobús, tren y hasta a
caballo prosiguió su viaje hasta Panamá .
.....Al arribar a la ciudad de Panamá se encontró sin dinero y
ante el dilema de cómo continuar su viaje. En su primer
intento, los gastos habían sido cubiertos por los modestos
envíos de La Prensa o por generosas contribuciones de
particulares y autoridades civiles. Esta vez resolvió ahorrar
dinero suficiente para no preocuparse durante  más o menos
un año. Se empleó en la compañía Maclure, de la Zona del
Canal, y durante seis meses trabajó lo que más pudo. Tuvo la
fortuna de ganar una lotería y con esto ya tuvo suficiente para
proseguir su viaje a Suramérica. Durante este tiempo
consultó con frecuencia los malos mapas  disponibles. La
idea de intentar de nuevo cruzar el tapón del Darién lo
acicalaba pero se dio cuenta de que se arriesgaba mucho a
otro fracaso. Renunció a su trabajo, se despidió de sus
amigos y a principios de 1944 se encontró en el puerto de
Colón. Atrás dejaba siete mil kilómetros caminados y casi
cuatro años de esfuerzo. Esta vez aspirando hondo la
promesa que su aventura le deparaba y con hormigueo en el
estómago, se embarcó rumbo a Cartagena, Colombia.  Allí se
entrevistó con los primeros periodistas colombianos que
publicaron su crónica del viaje.  Cuando indagó acerca de la
ruta apropiada para llegar a Bogotá, le informaron que los
caminos eran malos y peligrosos.  Además de las muchas
vueltas que daban, había que pasar por zonas donde
operaban las guerrillas. Los conflictos crónicos entre liberales
y conservadores tenían al país sumido en la inestabilidad
política y una extrema pobreza. Ya por ese entonces habían
aparecido movimientos armados campesinos, especialmente
en el departamentp de Santander, que hacían que el  proyecto
de Valera a Bogotá fuese temerario. Las autoridades de
Cartagena ordenaron que Evodio abordase una de las
embarcaciones que recorren el rio Magdalena. El viaje duró
seis dias: pasó por Puerto Barranca Bermejo, zona petrolera
del departamento de Santander; Puerto Berrío, en Antioquía;
hasta Puerto Salgar, en Cundinamarca; donde desmbarcó
para continuar su viaje por tierra .  Pasó por la zona
arqueológica de Piedras de Tunga hasta que una tarde del
mes de mayo de 1944 entró a la ciudad de Bogotá satisfecho,  
aunque no hubiese caminado la parte norte del territorio.
Recorrió la capital, visitó los periódicos locales y después de
varios días salió a conocer el imponente Salto de
Tequendama, de allí, continuó por Ibaque, Armenia, Cali ,
pueblos y ciudades del lindo valle del Cauca, Popayán  y más
al sur entró al Nariño. Descansó en la ciudad de Pasto, dos
días antes de llegar a Ipiales, la última población colombiana
con frontera con Ecuador.
.....En esa region, de clima frío, abundaba la tuberculosis. La
alimentación era muy pobre, los servicios médicos muy
escasos y los centros asistenciales carecían de medicinas
básicas. En Colombia gobernaba la democracia de Alfonso
Lopez Pumarejo, pero en el campo imperaba la ley de los
terratenientes y la iglesia. No era raro que un campesino en el
Nariño ganase 10 centavos colombianos al día.
.....Después de cruzar un pequeño río, la primera población
ecuatoriana era Tulcán y así caminando por los fríos páramos
del Carchi llegó a Ibarra, capital de la provincia de Otavalo.
Las fuertes lluvias lo detuvieron ahí varios días , sus
caminatas habían sido por caminos y veredas montañosas
en pésimo estado. Prosiguió por la zona indígena; los
Otavaleños, excelentes artesanos, cosían muy bien la lana;
entre ellos era tradicional una bebida hecha de maíz
fermentado llamada chichi (los índices de alcoholismo eran
altos, así como los problemas sociales que ello creaba).
.....Pronto llegó a la capital Quito donde admiró sus hermosas
Iglesias, como la catedral de la Recoleta, y visitó el
monumento al Centro del Mundo. No intentó ver al presidente
de la república, José María Velasco Ibarra; hacía pocos días
se había sofocado una revuelta y la ciudad estaba en toque de
queda. En otras partes del país continuaban los disturbios
sociales como en Ambato y Riobamba; en esta ciudad habían
asesinado al jefe de policía arrastrándolo por la plaza mayor.
.....De Quito bajó hacia la costa del Pacífico pasando por los
nevados del Cotopaxi y el Chimborazo, cruzó los páramos
arenosos de la Nariz del Diablo, Abancay, Rocafuerte y
Milagros antes de llegar al puerto de Guayaquil. El gobernador
le advirtió del peligro de continuar por la provincia del Oro; el
año anterior, parte de la región había sido bombardeada por
la aviación peruana en una disputa limítrofe que llebava varios
años sin resolverse. Como la manera más lógica dictaba que
la entrada al Perú era por el lado de la costa del Pacífico,
Evodio aceptó los riesgos de esta decisión y se internó al
Oro.  No tuvo ningún contratiempo y así llegó a Quinillas. Unos
pocos kilómetros más al sur entró al Perú por Huaquillas,
después  Zarumillas y luego Tumbes, cabecera
departamental. Ahí tuvo contacto con las primeras autoridades
peruanas. “Me trataron muy bien, eran gente muy disciplinada,
usaban sombreros de ala ancha, uniformes elegantes de
buena gabardina y desde esa frontera hasta la de Bolivia, la
Guardia Nacional estuvo pendiente de mi viaje, ya que,
cuando llegaba a un puesto ellos ya lo sabían. El alimento y el
hospedaje estuvo a su cargo y me brindaron durante el
trayecto lo mejor”.
.....Realizó largas caminatas por los caminos arenosos del
Pacífico:  Zorritos, puerto ballenero; Talara, zona petrolera.
Entró al desierto de Piura. Más adelante, entre Chiclayo y
Trujillo, el desierto es una inmensa pampa de arena con
temperaturas muy altas. En sus poblaciones viven muchos
''chinos'' y  más al sur, por Salaverry, la lengua sedienta y
calcinante del desierto lo obligó a caminar muy temprano por
la mañana y en la noche. Días después, en Lima, la Guardia
Nacional le ordenó que fuera a un hospital para ser atendido
de las quemaduras en cara y hombros. Los periódicos
publicaron sus impresiones de viaje y fue invitado de honor a
reuniones y banquetes ofrecidos por el Club de Periodistas y
la bohemia de Lima. Durante su estancia disfrutó de
caminatas por los girones de la ciudad, conoció la
Universidad de San Marcos, los monumentos a Manco Capac,
Atahualpa, Pizarro, San Martín, el puerto de El Callao. En esa
época el presidente del Perú era el conservador Manuel Prado
Ugarteche, cuyo mandato se destacó por la guerra fronteriza
con Ecuador que fue resuelta favorablemente para el Perú
mediante el Protocolo de Río. Dos semanas después, sin
saber quién había pagado su hospedaje, salió hacia la
cordillera.
.....Desde el nivel del mar tenía que subir hasta los 5000
metros. A los tres días, ya en plena montaña, empezó a sentir
los efectos de la altura. Se detuvo en un campamento de
trabajadores carreteros quienes le aconsejaron que no
subiese de golpe hasta esa altura, que descansase un par de
días hasta que dejase de nevar. Evodio no hizo caso y
continuó la ascención. La noche lo agarró en plena tormenta,
cerca de los minerales de Ticlio. A lo lejos vio una luz. A ella
quizo llegar, pero más apuraba el paso y más se enterraba en
la nieve. El cansancio y el mareo lo impelian a dormir. Sintió
que la luz se alejaba, se convertía en dos, en tres luces, hasta
que perdió el conocimiento y cayó . Tiempo después, se
encontró en un asiento reclinable  en un pequeño hospedaje
de los minerales de Ticlio. Le dieron de beber té de hojas de
coca que es lo mejor para cortar el “Soroche“ o mal de
montaña. Los trabajadores de la mina habían venido
observando desde hacía rato una luz: era la linterna de su
saracoff  que se aproximaba a ellos y, de repente, había
desaparecido. El gerente de la mina despachó a unos
mineros y éstos recogieron su cuerpo inconsciente
salvándole la vida. Frente a él se encontraba un hombre alto,
después supo que era canadiense. Este le preguntó que
andaba buscando por esos lugares, que por qué estaba
armado, de qué nacionalidad era. Fue un largo interrogatorio.
Pero el hombre ya sabía quién era Evodio. Los mineros ya le
habían entregado sus documentos. El gerente ordenó a un
empleado que se quedase el resto de la noche cuidándolo.
Permaneció en un sillón, ya que no era posible acostarse
porque se mareaba. Le había hecho mal ascender desde el  
nivel del mar  hasta los 4834 metros. Una imprudencia,  le
dijeron. A la mañana siguiente, el gerente lo invitó a
desayunar. Su nombre era William B. Chaaf. Le contó una
historia que Evodio apenas recordaba. Diez u once años
atrás, siendo William marinero, conoció a Evodio en
circunstancias muy extremas en el puerto de Veracruz. Sin
dinero y en la calle, Evodio lo ayudó durante varios días  hasta
que el canadiense un día desapareció. El destino los volvía a
reunir. William, en agradecimiento, lo colmó de atenciones y
le regaló doscientos soles peruanos. Después de tres días
de aclimatación, ya se sintió bien. Se despidió de sus
amigos, continuando por el sendero hasta la marca de los
5000 metros. De ahí bajó hacia los minerales de Oroya, pasó
por Huancayo, Huancavelica, Huanca, Ayacucho, donde se
libró una de las últimas batallas por la guerra de
Independencia en Sudamérica, Abancay y, por fin, Cuzco, joya
de la arquitectura colonial y antigua sede del gobierno del
Tahuantisuyo. Los periódicos publicaron su llegada y
aprovechó para visitar a un compatriota muy querido en el
monasterio de la Recoleta, cerca de la ciudad: el seminarista,
fray Jose de Guadalupe Mojica era un tenor y actor
cinematográfico de fama internacional. Convivió con él
durante dos comidas que  Mojica preparó y se llevó una
profunda impresión de este hombre que lo dejó todo para
seguir el camino de Dios. Evodio había optado por seguir otro
muy distinto que lo llevaría por los meandros de su espíritu
hacia un ideal desconocido.
.....Regresó al Cuzco , cerca de ahí visitó las ruinas
arqueológicas de Ollantaytambo, Kenko , Tambomachay,
Sacsahuaman y, más al norte, por el Urubamba,  la
maravillosa Machu Pichu. Allí conoció a unos misioneros
estadounidenses muy conocedores de la arqueología inca.
Le dijeron que ellos iban por la misma ruta que él a Bolivia y
le propusieron ir juntos, siempre y cuando no portase armas
ya que con la biblia era suficiente. A lo cual Evodio respondió
que con la Biblia y las armas que él portaba era todavía mejor.
Al día siguiente, los misioneros partieron solos a Bolivia para
después internarse en la selvas de Madre de Dios. Una
semana después partió él a la ciudad de Puno. Más adelante
trató de cruzar al lado boliviano pero no pudo.  Había estallado
una revuelta. Tuvo que esperar un día más y, en la primera
oportunidad que tuvo, se subió a un camión de carga que
llevaba futbolistas a un partido al puerto de Copacabana a
3810 metros, en el Titicaca, lado boliviano. Y así  logró cruzar
la frontera  sin control de visas. Aunque iba armado, nadie lo
molestó. Más adelante, tuvo que esperar tres días para pasar
el estrecho de Tiquina por estar nevando, después de los
cuales, en una pequeña embarcación, cruzó los doscientos
metros que tiene de ancho.
.....Ya en la zona del altiplano boliviano había muy pocos
pueblos: pastores de llamas y guanacos, vidas precarias. Se
alimentaban de maíz y chuño, tubérculo que preservaban
enterrándolo en la nieve.  Caminó entre los 3810 y 4000
metros hacia La Paz por el poniente. Abajo, en un hoyo,  la
ciudad. Al oriente,  las nieves del Illimani. Tomó unas
fotografías del puerto aéreo y se presentó ante un puesto de
carabineros. Al día siguiente visitó la Embajada de México y
dos días más tarde fue detenido por la Policía Militar acusado
de fotografiar lugares sensitivos a la seguridad nacional y
entrar ilegalmente al país. Los interrogatorios giraron en torno
al espionaje. Se notificó a la embajada mexicana y el
encargado de negocios, el Sr. Barrera Aceves, mandó a pedir
a México y Panamá informes sobre su persona. Siendo éstos
favorables, fue puesto inmediatamente en libertad.
.....Los periódicos publicaron su llegada, se concedió un
espacio en la emisora estatal radio Illimani en donde explicó
el supuesto incidente de espionaje, el error de sus fotografías
y el agradecimiento  a las autoridades bolivianas por el buen
trato recibido durante su encarcelamiento. Esto agradó a las
autoridades de tal manera que el hotel donde se hospedaba
fue pagado durante el tiempo que permaneció en La Paz.
.....Se hizo amigo de varios reporteros del periódico La Calle y
fue a través de ellos que tuvo la oportunidad de conocer al
presidente de la república, coronel  Gualberto Villarroel,
recientemente ascendido al poder mediante un golpe militar.
El contacto se realizó a través de Roberto Hinojosa, antiguo
conocido de México en el año 1937 que fue uno de los
fundadores del Partido Revolucionario Boliviano. Consiguió la
entrevista con el presidente  dos días después en el Palacio
del Quemado. Evodio le  expresó su interés por conocer
Bolivia  ya que se parecía a México por sus revoluciones, el
problema de la tenencia de la tierra y el olvido de los indios,
entre otras cosas. También le dijo que pensaba cruzar la
región del Chaco. Villarroel le ofreció todo tipo de ayuda y
garantías para recorrer el país pero añadió que el Chaco
carecía de buenos caminos y era una región inhóspita .
“Tenga cuidado”, le dijo. Antes de dejar La Paz pidió conocer a
un hombre que estaba encarcelado, acusado de traición a la
patria - su nombre: Carlos Meyer Aragón, ex-oficial del ejército
boliviano durante la guerra del Chaco. De 1932 a 1935, Bolivia
y Paraguay se enfrascaron en uno de los conflictos armados
más sangrientos de la historia de Latinoamérica que cobró la
vida de unos 100,000 hombres . Bolivia reclamaba la
soberanía sobre el llamado Chaco Boreal y con ello el control
sobre el río Paraguay y la salida al mar perdida ante Chile en
la guerra del Pacífico. Cuando terminó la guerra con la victoria
de Paraguay, y después del intercambio de prisioneros,
Carlos Meyer fue juzgado y condenado a muerte. Evodio se
entrevistó con él en el “ Panóptico”, la cárcel mayor de Bolivia.
Éste le pidió que intercediese antes las autoridades para que
le conmutasen la pena de muerte. Fueron los políticos
ineptos, dijo, los culpables de haber perdido la guerra
después de la caida de fortín Boquerón y no de los soldados
que con honor y pocos recursos defendieron la plaza. “Quiero
vivir. Tengo algo pendiente en mi vida, algo muy importante”.
El resultado de la entrevista fue publicado por el periódico El
Correo. Días después la sentencia a Meyer Aragon iba a ser
revisada. El encuentro con este hombre lo conmovió. Le
recordó también cuando, después de la Revolución de los
Cristeros, él mismo estuvo a punto de ser fusilado .
.....Se despidió de Villarroel y Roberto Hinojosa y volvió al
camino rumbo a Oruro, uno de los centros mineros más
importantes del país. Consiguió visitar a la compañia
estadounidense de El Mineral de Colquiri. Recorrió sus largos
“tiros“, pero en todo momento el gerente evitó que hablase
con los trabajadores. Cuando le pidió trabajo, le preguntó que
por cuánto tiempo. Un mes, le dijo Evodio. El gerente lo llevó a
la oficina y le pagó dos meses, agregando: “No lo
necesitamos. No es cosa mía y acepte el dinero. La empresa
no quiere que tenga relaciones con los trabajadores. Es más,
el Departamento de Prensa y Propaganda del gobierno lo
está controlando; lo mejor para usted es que continúe el viaje“.
..... Al siguiente día, bajando por el altiplano, se encaminó
hacia  Cochabamba, tierra caliente en donde casi no se
escucha el quechua o aymara sino el castellano. Los
periódicos le informan que adelante de él, a dos días de
camino, iban unos norteamericanos que hacían el mismo
recorrido hasta Brasil. De Cochabamba a Santa Cruz hay
aproximadamente 400 Km por pésimos caminos, escasa
población, lluvias torrenciales y mucho calor: Pulquina,
Samaipata, Presa de la Angostura hasta Santa Cruz de la
Sierra, importante centro agrícola y petrolero. Se hospedó en
el mejor hotel  ya que así lo había dispuesto el comandante
militar de la ciudad  por órdenes del presidente Villarroel  que,
años mas tarde, sería asesinado por los mismos bolivianos
en el palacio Quemado. El cónsul de Brasil y su esposa
mexicana le brindaron una cena presentándolo a sus muchas
amistades. Muy gratos fueron los días que pasó, contagiado
de la alegría de lo cruzeños.  
.....Tenía que continuar el viaje.  Se presentó a la
Comandancia Militar Regional donde le previnieron que el
Chaco era peligroso pero que, en pocas ocasiones,
transitaba por esos lugares un correo que se cruzaba con
algunos campamentos de la Comisión Mixta de Ferrocarriles
Brasil-Bolivia que, ese año, se construía. La zona que iba a
cruzar era recorrida por agresivos indios nómadas. Muchos
kilómetros había por delante a través de ciénegas, a veces a
lomo de buey, ya que  el barro en varios lugares llegaba arriba
del tobillo. Le entregaron un Mauser con dotación de balas.
Llegó a las orillas del río Grande  donde esperó a que bajase
la crecida; las ramas y raíces ocultas que la corriente traía no
hacían posible el cruzarlo. Después de tres días, un nativo de
la zona lo ayudó a nadar los 130 mts. de ancho hasta la otra
orilla.
Evodio Frausto Valera, periodista, hombre
con un espíritu aventurero y padre del autor,
recorrió a pie el continente en una increíble
odisea que lo llevó desde Tijuana, México,
hasta Buenos Aires, Argentina, y que quedó
documentada en un diario y reportes
periodísticos.  La primera y segunda parte
del relato fueron publicadas en Luciérnaga
Online en las ediciones de abril y mayo del
2008.
Tercera Parte
.....La estancia de Evodio en México fue corta y accidentada;
después de gastarse hasta el útimo dólar  decidió contactar a
sus amigos del periódico La Prensa para comunicarles  su
intención de continuar el viaje hasta la Argentina. Necesitaba
un nuevo pasaporte pero la Secretaría de Relaciones
Exteriores se lo negó hasta que obtuviese un permiso del
Ministerio de Guerra. En ese entonces, 1943, México había
entrado en el conflicto mundial de parte de los aliados y él
pertenecía a las reservas. Se presentó al Ministerio durante
dos semanas sin ningún resultado: el ordenanza no pasaba
su solicitud a la autoridad correspondiente. Un día  Evodio vio
la oportunidad de colarse sin audiencia y,  antes de que lo
sacaran del despacho, ya se encontraba frente al ministro. Sin
mayor dilación le trató del asunto de su viaje y la importancia
de llevarlo a cabo. En aquel año era titular de esa Secretaría el
general Lázaro Cárdenas, ex-presidente de México,  quien lo
escuchó con amabilidad y le dio una tarjeta firmada para el
general Medinaveitia, Jefe de la Guarnición de la Plaza de
México, quien fue el encargado de expedirle el permiso que
necesitaba. Ya con el pasaporte y una nueva credencial del
periódico volvía a soñar con su caminata americana.
.....De allí en adelante tuvo que continuar el viaje solo, ya que
los correos estaban suspendidos  a causa de las torrenciales
lluvias. Le esperaban días difíciles y ni siquiera llevaba
mapas para orientarse. A jornada y media de allí, se encontró
con el primer puesto de correos. Éste consistía de una choza
y un hombre que alquilaba bueyes para las carretas del
servicio postal. Le dijo a Evodio que hacía varios días habían
entrado a esa zona cuatro estadounidenses en ruta hacia el
Brasil. No llevaban armas y no aceptaron ayuda. Le informó
también que en Roboré se encontraba un puesto del ejército
boliviano. Eran cuatro jornadas hasta allá: una en buey y las
otras tres, sólo a pie. Aceptó la ayuda y al día siguiente
partieron.
.....Entre la maleza baja y la contínua lluvia, que desde luego
los favorecía porque mitigaba el calor sofocante, atravesaron
en una jornada muy dura, la parte norte de los Bañados de
Izozog. Al anochecer, llegaron a un montecito ya afuera de la
ciénega. Habían pasado las partes bajas del Chaco. Hasta
ese lugar, el hombre se comprometió a llevarlo. Tres días
más restaban hasta Roboré ya con terreno seco,
temperaturas agobiantes y mucha humedad. En las noches
pernoctaba al pie de algún arbol: su espalda contra el tronco
por miedo a que apareciesen los indios de los que tanto le
habían hablado. Continuó hacia el este y pasó por lugares
olvidados en los mapas: Tres Cruces, Paso del Tigre,
Quimome, Laguna Concepción, hasta Roboré, pequeña
población en el corazón del Gran Chaco. Una pequeña iglesia
y escuela jesuitas, así como  un puesto military, eran los
edificios más importantes. Ahí fue a ver al párroco y le pidió
alojamiento por dos o tres días. Éste le contestó que se
quedara el tiempo que quisiera, “a pesar de que los
mexicanos persiguieron al clero. Yo le contesté que había
sido Cristero. Esto bastó para que fuese muy bien recibido”.
.....A continuación acudió al cuartel militar a presentar su
permiso y las cartas del Presidente, le ofrecieron todas las
garantías y ayuda que fuesen necesarias. Durante la plática
con  los oficiales  preguntó por el paradero de los misioneros
evangélicos norteamericanos que venían adelante de él. Le
contestaron que estaban perdidos y que solamente se habían
encontrado sus ropas en manos de los indios de la región.
Con toda tranquilidad añadieron que probablemente habían
sido devorados; los Chiquitanos tenían fama de antropófagos
y punto seguido lo llevaron a unos metros del cuartel:  “y me
enseñaron una pareja de indios al parecer ya viejos,
enjaulados como si se trataran de fieras, estaban
parcialmente vestidos con las ropas que pertenecieron a los
misioneros”. Tres días descansó en Roboré y escuchó
historias extraordinarias sobre las misiones jesuitas, los
indios Tobas, así como episodios épicos de la guerra del
Chaco. Prosiguió el viaje: fortín Villa Amantas, fortín Muros,
fortín Boquerón. Más adelante se encontró con los durmientes
del ferrocarril Brasil-Bolivia: la pesadilla había terminado.
Siguió por la brecha que venía desde Corumbá a Santa Cruz.
No había visto tanta gente en más de 500 km. Los
trabajadores que iba encontrando a lo largo de la vía le
proporcionaron comida y bueyes para cruzar los bañados de
la región.
Ander Frausto nació en Venezuela y a los once años emigró
a México en donde cursó cuatro años en la Escuela
Nacional de Antropología e Historia, en donde confiesa que
le “gustaba más la biblioteca que la escuela”.  Desde 1977
ha vivido intermitentemente en EEUU y el país azteca.
E N S A Y O S
UN VOTO POR BARRACK OBAMA

Néstor Fantini
.....El 4 de noviembre, la nación está convocada a decidir su destino en lo que se puede caracterizar
como la consulta electoral mas importante de su historia contemporánea.  
.....Las amenazas en el horizonte son evidentes.  Los ataques terroristas del 11 de Septiembre
violaron una sensación de seguridad que no se puede volver a recuperar jamás.  Y el reciente
colapso del sistema financiero global nos ha acercado al abismo como nunca antes desde la Gran
Depresión.
.....A comienzos de las décadas de 1920 y 1930, cuando el mundo confrontaba la expansión de las
fuerzas asociadas con la Revolución Bolchevique y la hiperinflación desvastaba economías
europeas, las ilusorias promesas de líderes populistas condujeron al fascismo y a la posterior
guerra mundial.
.....En aquel momento de crisis, mientras algunos en Europa se alineaban detrás del Duce y del
Fuhrer (que inmediatamente transformaron a Italia y a la República de Weimar en regímenes
totalitarios), otros, del otro lado del Atlantico, optaban por la continuidad de sus instituciones
democráticas.  En la histórica elección de 1932, los estadounidenses resonantemente apoyaron a
Franklin Delano Roosevelt.  Un estadista de los grandes de la historia que evitó caer en la histeria
anticomunista de los tiempos y quien, durante la II
a Guerra Mundial, no tuvo inconvenientes en
aliarse con la Unión Soviética para pelear contra el fascismo, un progresista que implementó
politicas economicas de intervencionismo estatal que ayudaron a aliviar el sufrimiento de las
familias trabajadoras más afectadas por la crisis económica.
.....El 4 de noviembre de 2008, la opción es entre el senador Barack Obama (D-Illinois) y el senador
John McCain (R-Arizona). Dos líderes que simbolizan dos posibilidades, dos sueños, dos universos
diferentes.  
.....John McCain, el héroe de la Guerra de Vietnam, más allá de la retórica preelectoral, representa
los intereses del
establisment corporativo y militar.   Su ardiente defensa de la Guerra de Irak, su
apoyo a la Doctrina Bush y el concepto de la guerra preventiva, su inicial apoyo y posterior vacilación
en condenar las limitaciones a los derechos civiles, la revisión de sus propuestas en el tema de  
inmigración, su programa impositivo de incondicional alianza con las grandes corporaciones, lo
colocan como el candidato indiscutible de una minoría privilegiada.
.....Barack Obama, por el contrario, es el símbolo de lo casi imposible que solamente soñando se
puede conseguir.  De ganar, sería el primer afroamericano en la Casa Blanca.  Y eso de por sí es
uno de los más grandes logros en esta nación en donde sólo medio siglo atrás todavía había
carteles que prohibían la entrada a "gente de color y perros".  Obama es la posibilidad de
transformar, de reconfigurar.  Y no es ninguna casualidad que su agenda política, sea diferente a la
de McCain.  El senador de Illinois promete que en solamente 16 meses se retirarán las tropas
estadounidenses de posiciones ofensivas en Irak.  Siempre ha condenado la Doctrina Bush porque
considera que es arrogante y viola el derecho internacional y está dispuesto a usar la diplomacia
hasta con aquellos que no comparten los intereses de EEUU.  Promete estudiar toda la legislación y
decretos secretos aprobados por Bush para derogar aquellos que violen principios constitucionales.
Además, ha indicado que apenas asuma cerrará la Cárcel de Guantánamo. En materia económica,
su propuesta beneficiaría más a los sectores trabajadores y clases medias y aumentaría las
contribuciones impositivas de las grandes corporaciones y los individuos con un ingreso de más de
$250,000 dólares anuales.  Quiere asegurar que todos los estadounidenses cuenten con seguro
médico y es un claro defensor de proteger al medioambiente y de utilizar energías alternativas.
.....Después de 8 años de una administración inepta que con media verdades y mentiras nos
empujó a una guerra irracional en la que hemos perdido a más de 4,000 de nuestros hijos, que
pasó de un superávit fiscal al déficit más grande en la historia del país, que nos llevó a la crisis
financiera más catastrófica de los últimos setenta años; una administración que introdujo el
secuestro de enemigos (´extraordinary rendition´), que racionalizó con principios utilitarianos el uso
de la tortura, la creación de centros de detención clandestina en remotos rincones secretos del
planeta; una administración que ignoró acuerdos globales como el Tratado de Kyoto, ridiculizó la
labor de organismos internacionales como las Naciones Unidas y UNESCO, que condujo su politica
exterior con la arrogancia que proviene de la fuerza y se ganó la desconfianza y el repudio de la
comunidad internacional; los estadounidenses demandamos un cambio.  No podemos permitir
otros 4 años de la misma filosofia política y económica.  Por eso es intolerable pensar que McCain
pueda predominar en esta consulta electoral.  Porque McCain representaría la continuidad de la
politica exterior y doméstica de George W. Bush.
.....EnEn noviembre de 1932, a pesar de los nubarrones que se erguían en el horizonte internacional  
y la desesperación económica, los estadounidenses no se equivocaron y votaron por Roosevelt.  
Ahora, en medio de un momento de proporciones históricas, tampoco podemos equivocarnos.  Por
eso el 4 de noviembre mi voto será para este hijo de un africano y de una mujer blanca de Kansas,
por este niño que creció en la intersección de varias culturas y que en la América de los sueños
consiguió escapar al destino de tantos de su raza y conquistó, con su carisma e intelecto, la
imaginación de la nación.  Mi voto es por Barrack Hussein Obama que, casi con versos en sus
labios, prometió terminar una guerra y redistribuir la riqueza en una nación que en los últimos
tiempos perdió su rumbo pero que debe volver a los principios fundamentales de libertad y justicia
con que, más de dos siglos atrás, sus fundadores la crearon.
Néstor Fantini es editor de La Luciérnaga Online.
R E F L E X I O N E S
Rafael Carvajal
MÁXIMAS Y MÍNIMAS
A medida que envejecemos descubrimos que una cena a la luz de la vela no es
tan romántica; resulta complicado leer el menú.


El fantasma que no disfruta el Halloween es porque se le pegó la sábana.


Si el sexismo jugó un papel importante en la fallida nominación de Hillary, espe-
remos que el racismo no haga lo mismo con Obama a la hora de la votación.


Casarse con la pareja ideal nos viene como anillo al dedo.


Para una máxima seguridad, ni la más mínima objeción.


Mi padre me enseño lógica cuando decía:"¡Porque yo lo digo...y punto!".


El hambre habla por la boca del estómago.


Las cervezas se sirven con etiqueta.


Por muy malo que sea el próximo presidente, no será peor que el actual.


A los ciegos todo el mundo los ve.


Hay avaros que cuando mueren no dan ni el último suspiro.


Definición de Tortuga: Monumento a la resignación.
Rafael Carvajal es un narrador colombiano que reside en Los Angeles.  Asiduo
participante  de  peñas  literarias  locales   es   reconocido   por    escritos   que
recogen  dichos  y   refranes   típicos   de   nuestra  cultura.  
  
P A L A B R A S
PALABRAS CRUZADAS

Cecilia Davicco
HORIZONTALES
VERTICALES
4-.f. Materia combustible
encendida. 2.Fuego que
se hace para cocinar,
calentarse, etc.
8-adj. Que no ha recibido
lesión o daño.   
9-Diversión, juerga, fiesta.
Riña, pelea bulliciosa.
Baile en el que
participan familiares o
personas de confianza.
m.  Ají cuyo fruto es una
guindilla roja muy
picante.  Salsa que se
prepara con este fruto.     
12-m. Ají cuyo fruto es
una guindilla roja muy
picante. Salsa que se
prepara con este fruto.    
13-adj. y s. De un pueblo
amerindio que, en la
época de la conquista
española, habitaba el
centro y sur de Chile.
15-Sinónimo de
duradero, imperecedero,
permanente, perenne
insistente, perseverante,
tenaz, obstinado.         
20-(voz náhuatl) m. amer.
Especie de empanada
hecha de masa de harina
de maíz envuelta en
hojas de plátano o de la
mazorca del maíz,y
rellena de distintos
condimentos.  
22-Persona que se
inventa historias.    
23-f. mit. Ninfa o
divinidad que residía en
los ríos y en las fuentes.     
24-adj. [Comestible] que
con el tiempo adquiere
sabor y olor más
fuerte,mejorándose o
estropeándose.   
25- m. y f. Zorro,animal.
Taimado,astuto.   
1-Decoración
arquitectónica formada
por combinaciones de
figuras geométricas.  
2-f. Fragmento de un
poema homérico y,p.
ext.,fragmento de
cualquier poema. Pieza
musical compuesta por
fragmentos de otras obras
o de composiciones
populares.   
3- f. Grano de
cereal,generalmente
cebada,germinado
artificialmente y después
tostado,que se emplea en
la fabricación de bebidas
alcohólicas,como la
cerveza o el güisqui,o
como sucedáneo del
café.           
5- f. amer. Especie de
chal, casi siempre de
algodón, que usan las
mujeres mestizas para
abrigarse. f. Arma
parecida al machete que
usaban los indios
americanos.    
6-f. amer. Nadería, cosa
baladí. amer. Insecto
similar a la cochinilla
que ataca el tronco de
los árboles frutales. amer.
Autobús de recorrido fijo.
SOLUCIÓN DEL CRUCIGRAMA DE NOVIEMBRE
7-f. Vasija grande de barro, mucho más ancha por el medio que por el fondo y
por la boca. Medida de líquido que cabe en esta vasija.   
10-f. Cocimiento medicinal de materias vegetales. Cualquier bebida medicinal.
11-Séptimo [año] en que los hebreos dejaban descansar sus tierras. [Año] de
licencia con sueldo que algunas universidades conceden a su personal cada
siete años.    
14-adj. y s. De Castilla o relativo a este territorio que actualmente comprende las
comunidades autónomas de Castilla y León y Castilla-La Mancha.  
15-adj. sup. de pobre, muy pobre.  
16-f. desp. Gente de mala calaña.   
17-f. amer. Comida criolla hecha con pasta de maíz a la que se agrega cebolla,
tomate y ají rojo molido.
18-adj. De noble y distinguido linaje o familia.      
19-tr. y prnl. Representar idealmente una cosa; crearla en la imaginación.      
21-m. Obra literaria de asunto triste, en verso o en prosa, que se caracteriza por el
empleo exclusivo del diálogo entre los personajes y que está escrita para ser
representada en un espacio escénico.