
La siempre animada peña se vistió de gala porque el 17 de julio, en Northridge, La Luciérnaga Online presentó el libro que acaba de publicar. Titulado Antología de La Luciérnaga presenta los poemas y cuentos de 16 escritores conectados con esta reconocida peña literaria del sur de California que, desde 1990, ha venido promoviendo actividades culturales en la comunidad latina. El libro, que fue editado por Cecilia Davicco y Néstor Fantini, incluye los trabajos de los poetas Elsa Frausto, Dukardo Hinestrosa, Alejandro Molina, Gabriel Lerner, Raúl Arredondo, Celerino Hernández y Agueda Cabrera. También aparecen cuentos de José Manuel Rodríguez, Julio Benítez y Néstor Fantini. La Antología, cuya 1a edición cuenta con 82 páginas, también presenta a los ganadores del Concurso Internacional de Poesía y Cuentos de La Luciérnaga Online, 2009. Entre los poetas están Hernán Granovsky, de Argentina; Dora Magaña, de El Salvador; y Liliana Savoia, de Argentina. En la sección de cuentos están los trabajos de Erick Talavera Cuya, de Perú; Cecilia Davicco, de Argentina; y Raúl Oscar Ifraín, de Argentina. En el prólogo, los editores afirman que los poemas y cuentos que allí se publican "son una simple introducción a mundos personales e históricos en donde se presentan los eternos temas del amor, la desesperanza, la guerra y la muerte. Algunos hacen énfasis en la forma y la presentación estética de la obra, mientras otros parecen más preocupados por el contenido y el contexto social". El diseño y formato del libro fue responsabilidad de Cecilia Davicco y la portada incluye una pintura, Caminito, que Stella Maris presentó en una reunión de la peña. El libro, cuyo costo es de $10, puede ser adquirido a través de este website o llamando al 1-800-344-8801. Aparte de las lecturas programadas, La Luciérnaga Online está organizando un agasajo en un restaurante del Valle de San Fernando, que tendrá lugar en septiembre, a fin de apoyar el trabajo de estos poetas y cuentistas. |
| D E L E D I T O R |
| LA LUCIÉRNAGA PUBLICÓ UN LIBRO |
| P O E S Í A S |
El triángulo isósceles me asusta como todos los triángulos, prefiero las vocales para formar letras que describan locuras, Andar por ahí sin preocuparse tanto de las matemáticas y la arquitectura para correr por senderos infinitos. de laberintos borgeanos que se adhirieron a mi piel ahora surcada por diminutos minotauros. Eso sí, me gustan los ángulos, para esconderme en ellos de la rutina cuando quiero disimular que perdí las muñecas y la rayuela cuando los brazos se aflojan en una caravana para caer pesados y en silencio. Después de reunir los fragmentos me prepararé para la fiesta sin ninguna mochila ni nada a cuestas ……………………………………………. Seré sólo un ángulo llano cubierta de tierra |
LILIANA SAVOIA nació en Rosario, Argentina, donde actualmente reside. Desde 1980, escribe artículos, poesías y cuentos breves para varias publicaciones relacionadas con la cultura. Sus escritos han sido reconocidos con numerosos premios nacionales e internacionales. Aparte d e sus obras Dos visiones y Rozando el alma, sus trabajos aparecen en numerosas antologías. Savoia es la ganadora del tercer premio en la categoría Poesía del Concurso Internacional de Poesía y Cuentos, La Luciérnaga Online 2009. |
| ANGULO LLANO Liliana Savoia |
| Concurso Internacional de Poesía y Cuentos La Luciérnaga Online 2009. |
Risa de Pájaro 1. Voz que son dedos hilos eléctricos de sus manos a mi sueño que no puede no quiere hoy demasiado pesado el caminar levanto el izquierdo y el derecho se hunde en la arena espesa de las notas que no llevan a ningún lado a si mismas bosque espeso poblado de nombres vacíos de Dios la noche felicidad de si misma acostada en el rincón bajo cualquier luz amarilla o de luna blanca ella me quita la mentira de mi misma y me deja polos abiertos a todos lados átomos que dispersa en el juego sólo ella sabe Yo yo escribo las partes que se juntan y me traen historias que no entiendo no entiendo la palabra que digo no quiero decir que me diga ya tantas veces noche también y lo sigue siendo adonde voltear si a mi izquierda estás ahí hincado 2. Pero, ven, yo te amo, en toda tu calavera y beso tus labios que son pura vida y carne. De ellos ha de quedar nada para la metiche muerte. Te los voy a comer antes de que ella llegue y cuando aparezca, le quedarán los huesos. Y una risa que nada tendrá de pájaro. El Beso de Elvis En este trío los dos en una escalera, el tercer ojo espía. Ella, de espaldas, no importa, no tiene nombre. El la mira, le saca la lengua, se contaminan con los ojos y el imán de su deseo. Ella le dice que no con el cuerpo que se acerca y ya es tarde para el sí. Sucedió antes de que los dos se dieran cuenta. El no importa pero tiene nombre. Ella lo repite y le propone un beso. ¿ A qué no? El accede. La cámara hace click. Publicado en Badlands, Verano 2010, CSU San Bernardino |
Espejo Como ciervos asustados se alzaron tus dos senos cuando levantabas la blusa y a mitad del camino la dejaste caer. Y así tu pecho, mitad cubierto, mitad desnudo, se miró en el espejo de mis ojos. Entonces esos dos animales sorprendidos en el acto de mirar, miraron. Y el espejo confundió tus senos y mis ojos en un sin fin de ir y venir. Antes de que el último rayo de la tarde se filtrara por la ventana alzaste los dos como copas por beber, hasta que cada pezón encontró el camino que la luz trazaba. Letargo Nunca imaginé poder tocar la montaña desde tan lejos. Con la ventana abierta todo se acerca. El cuerpo aún recostado se levanta, anda por ahí, por acá. El calor lo eleva, solito sin pensamientos. Tu cuerpo es hermoso, ven más cerca. ¿Tus dientes, muerden? A ver. Miro en el espejo de la tierra y en el momento de ver mi rostro, se levanta el polvo. Tú que sabes más que yo Tú que te levantas temprano Tú que me miras cuando regreso. |
| ELSA FRAUSTO |
ELSA FRAUSTO, poeta y traductora, nació en Buenos Aires, Argentina, en 1951. A los trece años se mudó junto con su familia a Toronto, Canadá. En Los Ángeles cursó la carrera de Estudios Eslavos, en UCLA, y ahora trabaja para el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles. Ha sido editora de Lahoja, Night Birds (Chuparosa Writers) y de La-Luciérnaga.com. Selecciones de sus poemas han sido publicados en La Porte des Poètes (Francia), el periódico La Opinión, Infinite Space y Poets at Work . Es una activa participante de grupos literarios como Beyond Baroque, Utopía, la Peña Literaria La Luciérnaga y dirige la serie Camelback Readings. |
| ELVIRA MONTOYA |
DUALIDAD Cuando el crepúsculo está manchando de rojo la quietud del mar lentamente abren los ojos las estrellas y cuando una tangible serenidad se apropia del paisaje, va creciendo en mí como avalancha en media noche mi deseo por tí. Y la calma se eterniza, sólo el eco milenario del viento cruza mi rostro y un tiempo sosegado y quieto me suspende en el loco paroxismo de tu amor en mí. Y las crestas silenciosas de las olas seducen la arena que se deja arrastrar con somnolencia vespertina mientras en mi cuerpo un nuevo goce se desborda como tormenta en alta mar. |
VANIDAD Fuiste el último de mis amores el último que tuvo el privilegio de ascender hasta mis sueños y observar por una rendija el lugar sagrado donde se cuecen las más nobles fantasías. Fuiste el último en enredarse entre mis velos y beber con osadía el frugal néctar de lo utópico. Bebiste en copa de oro vino destinado a dioses te cubriste de abolengo regresaste a tu génesis y entendiste lo que es el privilegio por eso hoy puedes atravesar tranquilo el umbral postrero. Supiste de eternidad. |
| ELVIRA MONTOYA, poeta y educadora colombiana. Durante su estadía en Los Ängeles, fue participante de la peña literaria La Luciérnaga. Actualmente reside en su país de orígen, pero ha mantenido los lazos que la unen a La Luciérnaga. |
| C U E N T O S |
El autobús arribó cuando las luces de la madrugada nimbaban la noche abúlica. Una pequeña y heterogénea multitud se acercó a la plataforma. Unos sonreían y agitaban manos apuntando hacia alguna ventanilla en particular, otros simplemente aguardaban. El pasaje comenzó el lento y ruidoso descenso y se produjeron los primeros encuentros. Abrazos, besos, lágrimas, palabras. Pronto cada cual tomó su camino y en cuestión de minutos el súbito alboroto se convirtió en súbito silencio. Bah, nunca es total el silencio de las terminales. Algún murmullo sostenido, alguna radio gangosa, la música funcional indefinida. Lo cierto es que el último pasajero se mantuvo de pie, en medio del amplio hall, como si aún no hubiera llegado a ningún lado. Era alto, de color, vestido de oscuro, con una gabardina en su brazo derecho y una maleta y el estuche de una guitarra en su costado izquierdo. Al quitarse las gafas dejó al descubierto su blanca mirada de ciego. No sabía donde estaba y realmente no le interesaba. Se dirigió a la zona de baños de la que retornó con el cabello mojado y la cara lavada. Pidió un café en la barra, pagó y se sentó parsimoniosamente en un banco. Sacó la guitarra que relucía maravillosamente en medio de su oscuro regazo y comenzó a rasgar las notas inconfundibles de un blues. Los sonidos circunstantes parecieron detenerse en la terminal. Los parroquianos tediosos y somnolientos abrieron los ojos y quisieron saber de dónde provenía la insidiosa música. Enseguida unos cuantos se arremolinaron alrededor del guitarrista que tocaba y los ignoraba. Era como si no estuviera allí. El estuche del instrumento abierto en el piso comenzó a recibir una pequeña lluvia de monedas y algún que otro billete. Algo extraño sucedió entonces. Cada espectador que arrojaba una dádiva quedaba como tildado, como absorto. Primero echaba humo, luego se convulsionaba torpemente y al final se derrumbaba como una bolsa vacía, como un globo pinchado y terminaba desapareciendo sobre los deslucidos cerámicos. Alguno que otro dejaba una difusa mancha como vago testimonio de su existencia y de su muerte. Terminado el improvisado e inesperado concierto, el hombre enfundó la guitarra, recogió el dinero con indiferencia y lo guardó en un bolsillo del saco. Era suficiente para pagar el boleto del próximo autobús. ¿adónde iría?¿ cuando llegaría? Estas preguntas no le importan por igual a ningún hombre, sea vagabundo, oficinista o abogado. Las luces redondas y el ronroneo del motor anunciaron la continuidad del viaje. En medio del hall vacío y silencioso repicaba el eco misterioso de un blues. Un ebrio que trataba de dormir en un rincón de la estación y que fue testigo involuntario de la singular escena, comentó con sorna que el fulano negro de la guitarra era el espectro de Robert Johnson que no encuentra paz atormentado por su pacto con el diablo. Su música se realimenta con el alma de los incautos. No creo, particularmente, que esto sea verdad. No puedo asegurar que no sea cierto. Por si acaso, esquivo a los músicos de blues en las terminales. |
RAÚL OSCAR IFRÁN, escritor, dibujante y músico de la ciudad de Punta Alta, Buenos Aires, Argentina. II Premio del Concurso de Poesía del Circulo de Escritores de Viña del Mar, Chile, 2006. I Premio del Concurso de Sonetos Defensa de la Libertad de Castilla la Mancha, 2008 I Premio del Certamen Poetico Madre de Dios del Milagro, Cocentaina, Alicante 2009 III Premio del Concurso de Cuento Breve Librería Mediática, Venezuela, 2009 Mención en el V Concurso de Poesía Juan Zorrilla de San Martín del Club de Leones Montevideo de Uruguay 2009 Finalista del Concurso de Cuento Fantástico Mi Natura 2009 de Cuba. Finalista del Concurso de Cuento El Dinosaurio 2010 Cuba. Finalista del Concurso de Cuento Voces con Vida 2008, Mexico. Ha sido incluído en numerosas antologías como Letras de Oro 2007, Editorial Nuevo Ser, Argentina 2007 Poetas contra toreros, editorial Parnaso, España 2008 Voces con Vida, editorial Palabras y Plumas, Mexico 2008 La Mujer rota, Literalia Editores, Mexico 2008 Los Tesoros del Agua, Expo Zaragoza 2008, España Madre de Dios 2009, Pia Union de la Virgen del Milagro, España 2009. El color humano son todos los Colores, Civilia, España 2008 La creciente y otros relatos, Delenda est Carthago, España 2007 Poesías y aparte, Creaciones literarias, Israel, 2007. |
| EL ÚLTIMO PASAJERO Raúl Oscar Ifrán |
| Concurso Internacional de Poesía y Cuentos La Luciérnaga Online 2009. |
| LA SECRETA ESPERANZA DE JUAN Norma Villanueva |
| © La Luciérnaga Online, 2010 |
Juan Relativamente joven, de carácter bonachón, siempre con una sonrisa amable para atender a sus clientes. Después de la muerte de sus padres, se vio forzado a vender la casa materna para saldar algunas deudas; con el resto del dinero compró la finca de la ochava que daba justo enfrente, donde luego abriría el bar. De esa forma no se alejaba del barrio ni del hogar que lo vio nacer, además, guardaba una “secreta esperanza”. Poco a poco se fue acostumbrando que al levantar la vista desde su mostrador, sus ojos tropezaran con la propiedad que fuera orgullo de sus antiguos dueños; con sus largas galerías cubiertas con enredaderas de jazmines que perfumaban el aire. De altos ventanales y una escalera de mármol en el portal con dos leones. En el jardín, una fuente con cantaros y variados rosales. Doña Julia Había llegado al barrio a ocupar la antigua propiedad de Juan. Nadie conocía nada de ella. Mujer ermitaña, pero amable al saludar en las escasas ocasiones en que se la podía ver. Tenía una encargada de la que tampoco se conocía nada. Así que lo poco que se sabía de ella, era a través del cartero, quien hacía su entrada en el bar por las mañanas, mientras entregaba su correspondencia. No sucedía nada en el barrio, sin que allí se supiera, y de cuándo, y dónde, recibía correspondencia doña Julia. Se conjeturaba que tenía un hijo, y que era navegante, porque en los sobres venía impreso el nombre de un barco extranjero y de distintos países. Luego a él, se lo veía llegar por la gran casona, muy de tanto en tanto. Nicholas Hombre taciturno, de mirada ausente, como perdida en recuerdos lejanos, usaba una barba un poco espesa, pero prolija. Regresó para nunca más partir, unos meses antes de que falleciera la señora Julia. El día en que ella murió, veló su cuerpo a puerta cerrada en la misma finca, y al día siguiente, acompañó su cadáver en el coche de una funeraria que pertenec ía a otra ciudad, donde, seguramente, se encontraba el sepulcro de la familia. Para ese entonces casi nadie le conocía la cara. Apareció por el boliche de Juan cuando, quizás, la soledad comenzó a apretarle el corazón. Ya era clásica su figura en la punta de la barra cada mediodía y los que habitualmente concurrían al lugar se fueron acostumbrando a verlo apoyado en una esquina del mostrador. Cada vez que llegaba pedía de beber y se quedaba como ausente del jaleo de las partidas de truco, o de las expectativas de los juegos de ajedrez. Nunca se retiraba antes de una hora. No hablaba con nadie y los demás tampoco buscaban hacerlo, tal vez, por su augusta presencia. Tanto era así, que ninguno a la hora del mediodía ocupaba su sitio. Una vez, sorprendió a Juan diciendo: “Me gustaría compartir una copa con usted, si es que no le incomoda hacerlo con este lobo solitario. Me llamo Nicholas”, dijo estirando su mano. "No soy de muchas palabras, pero como usted ya forma parte de mis hábitos, me complacería mucho que aceptara”. Así que, desde ese día, era común que Juan, entre cliente y cliente, tomara con él el aperitivo con aceitunas negras. A Juan le gustó. El tipo le caía bien. Le atraía su peculiaridad. Supo entonces que, sí, era marino, y que era retirado como primer oficial de la Marina Mercante. Juan, siempre ávido de querer ver la cara de otros mundos tan ajenos al suyo, mundos soñados tantas noches en la soledad de su cuarto, así que cada día sus conversaciones eran una sucesión de preguntas y respuestas, a las que Nicholas contestaba. Le interesaba escucharle contar aquellas historias de sus travesías por el mar, con su voz baja y pausada y con la mirada ausente, quién sabe dónde. A veces se tenía que quedar aguardando a que él regresara de esos intervalos, y al hacerlo, con una simple mueca, se disculpaba. Así fue adquiriendo Juan el hábito de tomar el aperitivo con aceitunas negras, a lo que agregó unos trocitos de su queso picante. Aunque no tocaban temas personales, Juan no dejaba de sentir su correspondencia amistosa, agradeciendo en su interior aquella plática diaria. Muchas noches se acumularon y nada cambió por aquel rincón donde algunas almas encontraban su espacio. Una vez don Nicholas se quedó más de lo acostumbrado y antes de retirarse le anunció a Juan: “Pronto saldré de viaje, mi amigo”. Le hubiera querido preguntar algo, pero no lo hizo. Fueron pasando los días y como no lo volvió a mencionar, Juan lo olvidó. Una mañana lo esperó como lo hacía habitualmente, con los vasos preparados, el plato con las aceitunas y los quesitos, pero no apareció. Al otro día y al otro, tampoco llegó. Juan tomaba solo el aperitivo porque también se le había hecho costumbre. Nadie preguntaba nada y, a veces, se descubrían mirando hacia la esquina del mostrador. Parecía que de pronto extrañaban su presencia. Juan, al recordar que él le había hablado de un viaje, se lo dijo a los demás. Una tarde entró el cartero diciendo “Tengo noticias, tengo noticias”. En esos momentos se hizo un gran silencio. Todos dejaron de jugar. Rodearon al cartero y esperaron a que Juan abriera un sobre grande que venía dirigido a su nombre. Adentro venía otro sobre cerrado donde decía en el dorso y con letras grandes, “No abrir”, además, traía una llave con una nota adjunta que comenzaba de esta manera: “Querido y entrañable amigo, debí mandar esta nota antes, pero algo me lo impidió. Perdone que me haya marchado sin saludar, pero nunca me gustaron las despedidas. Será porque siempre me estuve yendo de todos lados. Hoy quiero pedirle que, con esa llave que dejo en sus manos, vaya hasta mi casa y busque un sobre marrón que he dejado sobre mi escritorio. Y, por favor, lea su contenido. Recién entonces, abra este nuevo sobre que hoy le envío”. Nicholas. Lo leyó en voz alta, así que todos se enteraron de ese inusitado pedido. Juan, sin esperar un minuto, tomó la llave y salió cruzando la esquina con una fuerte emoción en su corazón y una gran curiosidad por saber lo que le diría en la otra carta, de esa manera tan especial. Los demás se quedaron mirándolo a través de las ventanas del bar, tan intrigados como él. Para Juan, no solamente era el pedido de Nicholas, era volver a entrar a su antiguo hogar, la casa de toda su vida, donde compartiera el amor de sus padres. Amor que lo retuvo de marcharse lejos del pueblo a vivir una vida diferente, renunciando a todo por acompañarlos en su vejez. Después de esos años, volvía a atravesar aquel ancho portón negro y el jardín donde hoy los matorrales, se atrevían a adueñarse del lugar. Se detuvo un instante frente a la fuente adonde a él, cuando niño, le gustaba jugar con barquitos de papel, imaginando que viajaba a puertos lejanos, llenos de misterios y aventuras formidables. Aventuras que hubiera deseado vivir. Pero quedó anclado en ese lugar, como sus barquitos de papel. Camino sobre la parva de hojas secas que se amontonaron por los vientos de esos días y se adentró a su antigua morada. Más que mirar, trataba de escuchar las voces y risas proyectadas de otros tiempos. Se sentía sumergido en el pasado, en una perpetua fuente de añoranza. Los muebles cubiertos. Las cortinas cerradas. Todo en perfecto orden. Allí está él, cual intruso, buscando recuerdos perdidos, fantasmas, olores casi olvidados. Al entrar a ese cuarto en busca del sobre, no pudo contener la agitación de su corazón. En el pasado, ahí mismo estaba su cama, en el mismo sitio que ahora se encontraba el escritorio de Nicholas. Encima del buró se encontraba una fotografía de la señora Julia, cuando ella aún lucía muy hermosa. Y enseguida, con el sobre en su poder, fue a sentarse cerca de la una ventana, desde donde sabía, que tenía una perfecta vista de la ochava. Abrió el sobre con cuidado y se fue perdiendo entre sus líneas, sintiendo en lo profundo la voz de don Nicholas, con sus pausas tan particulares. “Querido compañero de mis últimos tiempos. Quien ha sabido estar a mi lado, bebiendo, escuchando, respetando mis silencios. Cuando le anuncié mi viaje, no le dije que, tal vez, era una partida sin regreso. Es por eso que le debo una última historia. La historia de un jovencito que un día dejó atrás a su familia para ir a recorrer el mundo. Anduvo de aquí para allá disfrutando de la vida hasta que, de paso por un pueblito italiano, conoció a una hermosa muchacha, la que luego sería la única razón de su vida. No tardaron en casarse. Él siguió viajando. No existía mujer en el mundo que le hiciera olvidar sus ojos color miel. Cuando nació su hijo, él estaba en alta mar y, por las noches, solía subir a cubierta para ahogar con el rugido del mar los latidos de su corazón. Una vez le pidió a su mujer que lo acompañara con el niño en uno de esos viajes. Tuvo que insistir para poder quitarle los temores que a ella le producía navegar en un barco de ultramar, además de ir contra la negativa familiar. Pero partieron juntos. Era muy feliz cada despertar al encontrar a sus dos seres queridos junto a él. Pensaba que la vida ya no podría ofrecerle nada mejor. Hasta que un día, andando por la sala de máquinas, se escuchó una fuerte explosión y todos corrieron hacia arriba, hacia el lugar adonde se supuso había sido el estallido. Las lenguas de fuego salían por el corredor. En la desesperación por saber adónde se encontraban su mujer y su hijo, se metió en ese infierno cubriéndose con una lona. Un tripulante lo alcanzó a ver y lo siguió con una manguera tratando de abrirle paso con el agua. Gritando su nombre entró a su camarote, pero el fuego ya se había extendido y fue muy tarde para salvarlos. Ella cubría con su cuerpo al pequeño, pero el fuego devorador no les dio ninguna oportunidad y murieron asfixiados. Cayó sobre ellos enloquecido de dolor, abrazando sus menudos cuerpos ardientes. Tuvieron que sacarlo de allí por la fuerza. Posteriormente, pasó largo tiempo internado en la ciudad de Oporto, en Portugal, en una clínica de recuperación. Al salir de ahí, por huir de sí mismo, sofocaba su lenta agonía en la barra de algún bar. Recorría como loco los elevados puentes a orillas del Duero, viviendo interminables noches de pesadilla. Noches en las que, al despertar cada mañana, en un cuarto de cualquier hotel, nada recordaba. Regresó a Italia. Anduvo rondando como un loco la casa de la familia de su esposa, sin atreverse a tocar a su puerta. Hasta que, sin poder soportarlo más, envió una nota diciendo dónde se alojaba. Recibió la visita de la madre de ella suplicándole que se marchara porque no quería que sus hijos se encontraran con él. Esa noche bebió más que nunca y anduvo sin rumbo fijo. Tenía la mente tan confusa al abrir los ojos que lo único que podía recordar era la visita de su suegra. Había decidido marcharse de la ciudad enseguida y salió a la calle pensando hacia dónde ir. No podía volver con sus padres en esas condiciones después de tantos años para causarles tanto dolor. Hubiera querido regresar junto a ellos y refugiarse en el amor de su familia, tenía tanta necesidad de ellos, aunque siempre se mantuvo en contacto, nunca regreso y así, por esas cosas de la vida, fueron transcurriendo demasiados años. Estaba tan concentrado en sus cavilaciones que estuvo a punto de ser arrollado por un automóvil. Una bella mujer lo detuvo a tiempo, sujetándolo por el brazo. Agradeciendo con un leve movimiento de cabeza, hizo el intento de continuar andando, pero la dama se dio cuenta de que él no se encontraba bien, e insistió en que la acompañara a tomar un café. Sin poder evitarlo, consintió. Pasaron el resto del día juntos. Supo que esa hermosa mujer estaba de paseo por Italia. Le fue fácil confiar en aquella extraña. También ella estaba atravesando una etapa de viudez amarga, y él, que llevaba soportando tanto infierno acosado por los remordimientos, dejó hablar a su corazón. Algo los unió. Algo que logró aplacar ambas heridas. Y aunque las suyas nunca cicatrizaron, con el correr del tiempo dejaron de sangrar. Pudo entonces volver a la mar y, cada vez que el navío tocaba puerto en cualquier lugar del mundo, ahí estaba su extraña amiga, aguardándolo. Hasta que una vez ella no apareció y él empezó a sentir su ausencia. Cuando creía que ya nunca volvería a saber de ella, recibe una carta donde le explica que había estado muy enferma y no le era posible volver a viajar, aunque deseaba seguir teniendo noticias de él. No le escribió. Se presentó ante ella y a partir de ese entonces planificaron muchas cosas juntos. Él le entregó dinero para que comprara la propiedad adonde ella fue a vivir sus últimos días, e iba a su encuentro cada vez que el barco tocaba tierra. No dejó de viajar sino, cuando ella lo necesitó. A estas alturas, mi amigo Juan, usted ya sabrá quién era ese joven y aquella dama. Pero, todavía le falta conocer las últimas partes de la historia. ¿Recuerda que le dije que mi suegra me visitó una mañana en el hotel de Italia? También esa madrugada tuve otro encuentro. Éste fue por los bodegones, cerca del puerto. Claro, a esto no lo recuerdo. El alcohol, que a esa hora nublaba mi cerebro, no me permitió recordar luego esa noche, las circunstancias que lo rodearon. Lo supe después, leyendo un periódico. Me encontraba yo en otra ciudad junto a aquella mujer esperando mi próximo embarque, cuando leí esa noticia que me quitó las pocas fuerzas que me quedaban. En primera plana, estaba el nombre del hermano de mi esposa muerta y decía que había sido asesinado en las cercanías del puerto. Justamente, por donde yo solía noctambular despedazando mi vida. No podía precisar con exactitud en cuál de los bodegones me había estado emborrachando esa misma noche. Hubo un testigo que dijo haber visto a mi cuñado atacar primero y, al otro, que en un intento por defenderse de su agresor, lo mató en defensa propia. Nadie pudo dar más datos sobre los hechos y la policía iba a continuar investigando. No tuve ninguna duda de que había sido yo, a pesar de que no recordaba nada. Me debatí en una gran lucha interior. No quería entregarme a las autoridades italianas, ni enfrentar a la familia de mi esposa, pensando en lo que sentirían por mí, aunque nunca ellos abrieron la boca para denunciarme. Ni por lo que sentirían mis padres y mi hermano al saberlo y creerme un asesino. Me embarqué y seguí leyendo algunos periódicos. No habían logrado averiguar nada y, con el tiempo, fui tranquilizando mi conciencia creyendo que, en realidad, había sido en defensa propia. Amigo Juan, algunos de esos periódicos los encontrará en el cajón del escritorio. Lo que más me ha pesado durante estos últimos años es la barrera que me ha separado de esa familia y de la mía, y el deber que tenía con ellos. Ahora he llegado a creer que es tiempo de regresar a Italia. Los tribunales italianos se sentirán felices de resolver un crimen que había quedado en el olvido, y yo quedaré conforme conmigo mismo y con el recuerdo querido de mi esposa y de mi hijo. Y ahora, mi amigo, muy pronto le llegarán noticias donde le daré a conocer mi nuevo destino. Un abrazo, Nicholas” La carta terminaba de esa forma. Juan dobló despacio las hojas sin hacer ninguna reflexión. Se sentía conmovido por la confianza que don Nicholas depositaba en él, y tuvo apuro por conocer los nuevos acontecimientos en la vida de su amigo. Y ahora sí, podía abrir el segundo sobre que le entregara el cartero. “Amigo Juan. Agradezco la paciencia que ha tenido, pero guardo mis razones. Las cosas en Italia no resultaron como yo pensaba. Al llegar allí fui directamente a visitar a aquella familia. Mi intención era disculparme con ellos antes de entregarme a las autoridades. Fui bien recibido por esa madre que se la veía muy viejita, seguramente por el dolor. Cuando le dije la intención que traía al venir a verlos, me dijo: ¡Pobre hijo mío! ¿Y has pasado todos estos años creyendo que habías sido tú, quien mató a mi Mariano? No. Claro que no. Al poco tiempo un hombre se entregó a la policía haciéndose cargo del crimen. El pobre infeliz iba camino a su trabajo, en el puerto, cuando fue víctima de mi pobre Mariano, quien, confundiéndolo contigo, lo atacó. El hombre solamente se defendió. Fue en defensa propia. Esta familia hace mucho que ya no te culpa de la desgracia de nuestra hija y nuestro nieto. Eran tu esposa y tu hijo. Mucho habrás sufrido tú también”. “Como podrás ver mi querido Juan, he resuelto algunos problemas pero me queda uno pendiente, y éste es el que dejo ahora en tus manos. Si es que puedes perdonar a tu viejo hermano que un día, siendo muy joven, se marchó de allí en busca de aventuras y que jamás, antes de volver a habitar nuestra vieja casa, encontró el coraje para dejarse ver cuando la nostalgia lo hacía rondar la hermosa casa perfumada con jazmines y que ahora te pertenece. Te abraza, tu hermano Orlando.” “Y el barquito de papel elevó sus anclas, partiendo hacia un mundo nuevo”. |
| NORMA VILLANUEVA nació en Santa Fé, Argentina. emigró a California en 1990. Ha presentado sus trabajos en peñas y eventos literarios. Participante del "Taller Hispanoparlante de Cultura" de Los "Angeles, conducido por la escritora argentina, Alicia Kozameh; ha publicado en la revista "Monóculo y también algunos de sus trabajos han sido publicados en La Luciérnaga online. |
| LA SIETE ETAPAS Y EL LEVANTAMIENTO Jessica Segura |
| E N S A Y O S |
“Sabemos que conquistar una verdad no es tarea fácil; es más, a veces hay que pagar demasiado. Por eso hablar de las cosas manejando los conceptos por el lado de la pura nada es jugar con las palabras. Hay que vivirlos. Es la única manera para que dejen de ser abstractos y pierdan su singular contradicción” (Kusch, 10). El hablar sin actuar es muy simple de hacer. Los Zapatistas han tomado la palabra como su arma más poderosa. Este grupo ha decidido decir: “¡YA BASTA!” Aunque la mayoría de nosotros pensamos que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) dio comienzo el 1ro de enero de 1994, estamos equivocados. Años anteriores a esta fecha, el EZLN ya estaba formando el ejército en la Selva Lacandona. Se dice que según el calendario de los Zapatistas, la historia del EZLN consiste de siete etapas previas a la guerra. La primera etapa de éstas fue aún antes de la célebre fecha de formación. Era en esta etapa que se seleccionó a aquéllos que formarían parte del EZLN. En este período “Se organizaban prácticas de uno a dos meses en la selva” (Muñoz, 20), con el propósito de ver quién estaba preparado para la causa. Esta primera etapa tomó lugar en 1982. Es en la segunda etapa que la formación oficial del EZLN se lleva a cabo. A esta etapa se le llama “implantación”. Nos narra el traspaso de tiempo del 10 de nov al 17 de nov de 1983, fecha de la fundación del EZLN. Durante estos días, el primer grupo empieza su jornada hacia las montañas. Era un grupo de tan sólo seis personas, de las cuales cinco eran hombres y una mujer. Estaban constituidos por tres mestizos y tres indígenas. En una nota aparte, aquí podemos ver que el EZLN no es exclusivo para las indígenas como muchos suelen pensar. En la tercera etapa, los zapatistas aprenden a sobrevivir en la Selva Lacandona. Se dedican a cazar, pescar y a conocer el terreno. Es durante esta etapa que empiezan a tomar caminatas por la noche para orientarse con la tierra. En este tiempo también aprenden estrategias y tácticas militares, además de artes marciales. Empiezan a estudiar la historia de México, llevando así una vida cultural muy intensa. Durante la tercera etapa, llega el Subcomandante Marcos. Este llega acompañado por dos indígenas en 1984. De hecho ellos tres son el segundo grupo que llega a la Selva Lacandona. Es sorprendente adquirir tal información, ya que uno pudiera asumir que Marcos era uno de los seis primeros individuos. El subcomandante Marcos es hoy en día el jefe militar y vocero del EZLN. Desde el principio fue un fiel creyente del poder de la palabra. Durante la tercera etapa se puede ver su fe hacia el EZLN, “En mi turno, con un discurso solemne, les dije, sin más argumentos que los mosquitos y la soledad que nos envolvía, que un día seríamos miles y que nuestra palabra le daría la vuelta al mundo”. (Muñoz, 24). Aunque en aquel entonces, sus compañeros no le creyeron y les pareció un chiste, hoy en día el zapatismo es reconocido mundialmente. Ya para la cuarta etapa, que corre paralela con la previa, se empiezan a hacer los primeros contactos. El método utilizado por los zapatistas es el siguiente: primero hablan con un individuo, este entonces va y habla con su familia. De este grupo pasa al poblado, finalizando con la región. Debido al esfuerzo de todos, el EZLN pronto tuvo un crecimiento explosivo, al cual se le conoce como la quinta etapa. Crecen tanto, que llegan a Los Altos y al norte de Chiapas. Este crecimiento sólo era el comienzo de algo aún mayor, de algo que ni ellos imaginarían. La séptima y última etapa ocurre en la víspera de enero 1994. Es durante este tiempo que los Zapatistas se preparan para levantarse en armas. Su levantamiento fue un medio para llamar la atención de México, e incluso de todo el mundo. Al igual que la guerra, sus pasamontañas son utilizados por la misma razón. Ellos tienen el derecho de cubrirse, al igual que su patria lo hace. En una entrevista hecha al Subcomandante Marcos, él dice lo siguiente respeto al tema: “I've said that I will take off my ski mask when Mexican society takes off its own mask, the one it uses to cover up the real Mexico. Then Mexicans would see that the self-image they have been sold is false, and that the reality of Mexico is much more terrible than they'd ever imagined. And once they have seen the real Mexico-as we have seen it-they will be more determined to change it.” (Katzenberger, 70). El levantamiento en armas ocurrió durante doce días, y desde entonces los Zapatistas no han utilizado estos instrumentos. Aunque hoy en día los tengan consigo, solamente les son útiles para simbolizar fuerza, ya que el arma más valiosa de un Zapatista es la palabra. El sábado, primero de enero de 1994, suceden tres cosas: el levantamiento, la implementación del tratado del libre comercio y la primera declaración de la Selva Lacandona. Medios por los cuales la palabra es utilizada Primera Declaración Fue en la primera declaración de la Selva Lacandona que los Zapatistas deciden decir ¡YA BASTA!, "... somos l os herederos de los verdaderos forjadores de nuestra nacionalidad," Esta cita se refiere al derecho que el mexicano tiene hacia la tierra que trabaja, como dijo un día Emiliano Zapata: "La tierra es para quien la trabaja." Esta frase célebre de Zapata es fundamental para los zapatistas. El único medio que ellos tienen para sobrevivir es la tierra, y debido a esto luchan por el terreno que los mantiene vivos. En la película Los últimos Zapatistas, Héroes Olvidados, se nos presenta la siguiente cita al comienzo del video: "Nosotros no somos peces para vivir del mar, No somos aves para vivir del aire, Somos hombres para vivir de la tierra." Es una injusticia que el gobierno no les ayude, y además les quiera quitar sus tierras para aumentar su economía por medio del turismo. “Today, other aspects receive official attention designed to stimulate the growth of tourism. These include the restoration of archaeological zones and the commercialization of indigenous handicrafts .That which is Indian is sold as a unique image, which provides a touch of local color, accent of the exotic to attract tourists. This is an Indian Mexico for eternal consumption.”(Batalla, 55) El gobierno mexicano solamente piensa en enriquecerse sin tomar en cuenta a los afectados. No le importa sus ciudadanos, y menos el indígena. Con el Contrato de Libre Comercio, México ha explotado a sus residentes. Se han olvidado de que la tierra es el componente más importante para los indígenas de la Selva Lacandona. Debido a esto, los zapatistas no quieren nada con el gobierno mexicano. De hecho, ellos tienen su propio gobierno llamado: las Juntas de Buen Gobierno, formado en agosto del 2003. El sistema utilizado por los zapatistas no se compara con ningún otro. Las bases principales de su gobierno son las siguientes: el gobierno debe mandar obedeciendo la voluntad del pueblo. El propósito de éstas es el prevenir la corrupción del poder. El que se encuentra en poder tiene que obedecer las leyes y oír a su pueblo. El estar al mando para un zapatista significa poder ayudar a los demás, y no a ellos mismos. Gloria Muñoz incluye la siguiente cita en su libro: “El que no tiene reconocimiento es el gobierno constitucional, porque si no ¿por qué las Juntas tienen ahora más trabajo que ellos? Las Juntas están resolviendo problemas que antes resolvía el Ministro Público. Ahora los pueblos, aunque no sean zapatistas, van a buscar la justicia a las Juntas. Entonces, digo yo, los que no son constitucionales son ellos A nosotros sí nos reconocen”. (81). Es sorprendente leer tal cita, ya que cuando pensamos en los zapatistas, tenemos una imagen de personas no sociales con el resto de la comunidad. Asumimos que en todo momento están en la Selva Lacandona, cuando en realidad el pueblo los busca a ellos antes que al “gobierno constitucional”. Esto se debe al poder de la palabra. Uno de los principios de los zapatistas es “Caminando preguntamos”. Cualquiera que oye esto capta un tono positivo. El tono de un enunciado siempre tiene un efecto en el oyente, al igual que en el hablante. Los zapatistas nunca se han dado por vencidos. Cuando el EZLN se empezaba a formar, ellos no tenían respuestas para todo, pero con el tiempo y comunicación se puede encontrar solución a cualquier problema. La comunicación es el pegamento de cualquier relación. Una amistad no puede crecer sin que ambas persona se comuniquen, al igual que una pareja de novios. Ambos ejemplos constituyen solamente dos personas, y usualmente hay problemas. Entonces me pregunto, ¿cómo sobrevive un pueblo? La respuesta es simple, por medio de la palabra. Si los zapatistas no manejaran la palabra de la manera que lo hacen, ya no existieran. Ellos están conscientes de que el zapatismo seguirá gracias al poder de la palabra. Esto quiere decir que todos tienen voz. En otras palabras, aunque Marcos sea el vocero del EZLN, no es el dictador. De hecho, él es un puente entre el indígena y aquél que no lo es, ya que el Subcomandante Marcos es mestizo. “Marcos, el portavoz, llegó de afuera. Les habló, no le entendieron. Entonces se metió en la niebla, aprendió a escuchar y fue capaz de hablar. Ahora habla desde ellos: es voz de voces”. (Avilés y Miná, 25). Vocabulario Por medio de esta cita, podemos ver que los zapatistas tienen su propio vocabulario. El término Niebla, para ellos representa “…el pasamontañas que usa la selva. Así ella oculta a sus hijos perseguidos” (Avilés y Miná, 24). Los zapatistas personifican a la selva con el propósito de darle importancia. Para ellos, la selva simboliza su hogar y no simplemente un pedazo de tierra. De hecho, ellos dicen lo siguiente al referirse a la montaña: The mountain told us to take up arms so we Would have a voice. It told us to cover our faces so we would have a face. It told us to forget our names so we would be named. It told us to protect our past so we would have a future (Ruggiero, 22). La montaña es la casa de los zapatistas. Según su vocabulario, casa se refiere a las puertas que ellos han abierto a los olvidados. Los zapatistas “tenían que ser los más generosos, éstos que son los más pobres entre los pobres de toda pobreza. En las comunidades zapatistas de la Selva lacandona y de los Altos de Chiapas nos hemos juntado los heridos de más de cuarenta países” (Avilés y Miná, 23). Tomemos en cuenta que: “Chiapas is among Mexico’s poorest, most marginalized states. By most measures of misery, it scores far worse than the Mexican average. The EZLN’s local agenda-for better education and medical services, electricity, pared roads, etc.-resonated with the indígenas because of the awful poverty and desperation in the region”. (Rondeldt, 26-27). Podemos ver que el término “casa” tiene un significado sentimental para ellos. Una casa es equivalente a la unidad y fuerza de una familia, especialmente para una familia como la de ellos que crece a diario. Es debido a esto, que para los zapatistas ver un avión representa que él se irá pero ellos se quedarán. Es una metáfora para decir, aquí estamos y aquí nos quedamos. Un avión termina su viaje en un dos por tres, pero el zapatismo surgió para hacer historia. Los zapatistas aprenden de sus errores. Como resultado, el término “lluvia” consiste en jamás darse por vencido. Quizás no llueva hoy, pero mañana dirán: “Está lloviendo ayer” (Avilés y Miná, 23). La lluvia simboliza las ganas. Chiapas quiere ser un centro de resistencia hacia la estupidez, y para eso es necesario que llueva sin cesar. Otro término muy utilizado por los zapatistas es “Mundo”. Puede ser que éste sea el más importante de todos, ya que una de sus más célebres frases es “Estamos construyendo un mundo donde quepan muchos mundos.” Ellos se respetan. En otras palabras, incluyen a todos sin división alguna. Este es el mundo que ellos quieren crear, donde todo sea armonía: “Los zapatistas quieren cumplir en paz su tarea, que en resumidas cuentas consiste en ayudar a que despierten los músculos secretos de la dignidad humana. Contra el horror, el humor: hay que reír mucho para hacer un mundo nuevo, dice Marcos, porque si no, el mundo nuevo nos va a salir cuadrado y no va a girar”. (Avilés y Miná, 27). Segunda Declaración Para poder crear un mundo que gire, se requiere de mucho esfuerzo, por eso en la segunda declaración de la Selva Lacandona, la cual salió el 10 de junio de 1994, los zapatistas dicen: “¡No nos rendiremos!” Es durante esta declaración que los zapatistas deciden no recibir ayuda alguna del gobierno. La dignidad de los zapatistas es tanta que prefieren sufrir hambre, dolor y frío antes de ceder al gobierno malvado. Muchos de nosotros, confundiríamos la dignidad de los zapatistas por orgullo. En realidad, la dignidad de ellos es tan pura que no la podemos entender. Si ellos aceptaran la ayuda del gobierno, sería abrirle una puerta. Viéndolo de esta forma, no es orgullo lo que ellos tienen, sino dignidad. Es éste el ingrediente principal para avanzar: “Que las gentes buenas todas de estas tierras organicen hoy la dignidad que resiste y no se vende, que mañana esa dignidad se organice para exigir que la palabra que anda en el corazón de los mayoritarios tenga verdad y saludo de los que gobiernan, que se imponga el buen camino de que el que mande, mande obedeciendo”. (Segunda declaración). Si los zapatistas no tuvieran dignidad, no podrían organizarse de la manera que lo hacen. La dignidad ha permitido que los zapatistas se organicen y, el resultado de la organización es la unión y el crecimiento del EZLN. Ellos han crecido a medida que caminan. Cuando escribieron esta declaración, hicieron un llamado: “Llamamos a los campesinos todos a que resistan con nosotros, a los obreros, a los empleados, a los colonos, a las amas de casa, a los estudiantes, a los maestros, a los que hacen del pensamiento y la palabra su vida.” Si nos ponemos a reflexionar en esta cita, nos daremos cuenta de que cada uno de nosotros podemos hacer nuestra parte. Nosotros, como estudiantes de la especialidad del español, pensamos ser maestros en el futuro. De hecho, algunos estudiantes ya lo son. La profesión de enseñar nos da el poder de la palabra. Es nuestra responsabilidad saber utilizarla. El maestro puede ingeniárselas para no repetir el mismo material que por siglos se ha enseñado. Tenemos que saber que la habilidad de hablar es un privilegio. No deberíamos dejarlo morir en nosotros. Si nos callamos, es estar muertos en vida. Todos tenemos que poner nuestro granito de arena. Una persona sola no puede hacer el cambio, pero la multitud hace la diferencia. Tercera Declaración Para el siguiente año, en enero de 1995, los zapatistas escriben la tercera declaración de la Selva Lacandona. La frase fundamental de ésta es: “¡La patria vive! ¡Y es nuestra!” Nuevamente, ellos se refieren a la tierra, la cual debería ser gratuita a cualquier persona. Me atrevo a decir que de las demandas plasmadas en los once puntos de su programa de lucha, la tierra es la más importante. Al poseer la tierra, las demás son fáciles de obtener. Antes de continuar, las once demandas son: vivienda, tierra, trabajo, alimentación, salud, educación, justicia, independencia, libertad, democracia y paz. Estas once demandas son las prioridades de los zapatistas. El compañero Raúl dice lo siguiente: “yo donde vivo no hay carretera, pero sí educación, los niños ya van aprendiendo” (Muñoz, 94). Aquí podemos ver la importancia que los zapatistas le dan a la educación. Es importante leer tal cita porque aquí en los Estados Unidos sería lo contrario. Cada día vemos nuevas carreteras y edificios, mientras al mismo tiempo el índice de atrición de los estudiantes aumenta. ¿Cómo podremos formar un mejor futuro en estas condiciones? La educación es la base para ello. Nosotros solemos pensar que el indígena es ignorante, cuando en realidad son más inteligentes que nosotros en muchos aspectos. Hoy en día, nosotros hemos dejado de pensar como resultado de la tecnología. Tenemos que empezar a caminar hacia nuestros antepasados. Toda la sabiduría que ellos tenían puede ser nuestra. El tener sangre indígena es un honor y no una deshonra como se piensa hoy en día. La mayoría de los zapatistas son indígenas y están dispuestos a morir por sus ideales. Es por eso que ellos dicen: “¡PARA TODOS TODO, NADA PARA NOSOTROS!” El EZLN está dispuesto a dar su vida para hacer un cambio. Para lograr cambios se requieren sacrificios y, ellos están dispuestos a hacerlos. La vida es la perla más valiosa que tenemos y debido a esto, los zapatistas piden mucho a cambio. “Se nos ha criticado que los Zapatistas pedimos mucho, que debemos conformarnos con las limosnas que nos ofreció el mal gobierno. Aquel que está dispuesto a morir por una causa justa y legítima, tiene derecho a pedirlo todo. Los Zapatistas estamos dispuestos a ofrendar lo único que tenemos, la vida, para exigir democracia, libertad y justicia para todos los mexicanos”. (Tercera Declaración). Cuarta Declaración Exactamente un año después de haber escrito la tercera declaración, se publica la cuarta. Había transcurrido un año y en esta ocasión decían: “¡Aquí estamos! ¡Somos la dignidad rebelde, el corazón olvidado de la patria!” Aunque los zapatistas proclaman que el movimiento apenas comienza, en realidad ya está establecido. Será muy difícil tratar de destruir lo que con tanto esfuerzo ellos han logrado. Esa frase de “¡Aquí estamos!” impone el poder de la palabra. El EZLN va para adelante y no retrocede. Es durante el año 1996 que ese forma el FZLN: Una fuerza política que se llama Frente porque trata de incorporar esfuerzos organizativos no partidistas, tiene muchos niveles de participación y muchas formas de lucha. Una fuerza política que se llama Zapatista porque nace con la esperanza y el corazón indígena que, junto al EZLN, volvieron a bajar de las montañas mexicanas. Una fuerza política que se llama De Liberación Nacional porque su lucha es por la libertad de todos los mexicanos y en todo el país. (Cuarta Declaración) Lo que los zapatistas piden es un gobierno que mande obedeciendo. Un gobierno que escuche al pueblo y que no imponga solamente. En ese mismo año, la izquierda tradicional cuestionó el planteamiento de Marcos, ya que para ellos era contradictorio y carecía de sentido. Según ellos: “…si no se lucha para tomar el poder y ejercerlo, ¿para qué se lucha? ¿Qué significa obligar al gobierno a mandar obedeciendo?” (Avilés y Miná, 82). La respuesta que Marcos dio fue la siguiente: “Si decimos que no nos gusta el servicio de recolección de basura, no quiere decir que nosotros deseemos recoger la basura; si criticamos cómo trabaja el correo, no implica que busquemos entregar la correspondencia; si nos desagrada cómo opera la policía, no es que nosotros pretendemos ser policías”. (Avilés y Miná, 82). Después de haber dicho esto agregó que con el nacimiento del FZLN estaban proponiendo un salto mortal al vacío. Continuó diciendo: “En el mundo indígena, todas las experiencias han demostrado que cuando un dirigente es llevado por algún partido a posiciones de poder, termina aliándose a las necesidades y a la lógica de ese poder. Ahora vamos a ver qué pasa si lo hacemos a la inversa: no queremos el poder, queremos que quienes lo ejerzan, lo usen como un instrumento para cumplir lo que decida la base de la sociedad. Eso es lo que entendemos por mandar obedeciendo”. (Avilés y Miná, 82-83). Poniéndolo en simples palabras, ellos quieren un cambio en el cual el gobierno reestructure el sistema que hoy se utiliza. Ellos no quieren imponer, al contrario, quieren formar un México unido. Es por eso que los zapatistas declararon en la tercera declaración que “La existencia del poder arbitrario es una violencia permanente del derecho y de la justicia, que no el tiempo, ni las armas pueden justificar jamás y que es preciso destruir para honor de México y de la humanidad” (tercera declaración). Necesitamos un México donde sea un orgullo decir “soy mexicano”. Muchos de nosotros tenemos una visión muy limitada y pensamos que el gobierno nunca cambiará. Mientras nosotros tenemos ese pensamiento, los zapatistas no pierden su fe. Ellos son la dignidad rebelde. La dignidad de ellos sobrepasa la definición que nosotros le damos a tal palabra. Su dignidad es tanta, que no se dan por vencidos aún cuando son el corazón olvidado de la patria. Son rebeldes que llevan consigo el poder de la palabra. Mientras ellos poseen esta arma, jamás perecerán. “No morirá la flor de la palabra. Podrá morir el rostro oculto de quien la nombra hoy, pero la palabra que vino desde el fondo de la historia y de la tierra ya no podrá ser arrancada por la soberbia del poder”. (Cuarta Declaración). Quinta Declaración En la penúltima declaración, los zapatistas deciden decir: “¡Aquí estamos! ¡Resistimos!” Esta declaración fue escrita dos años después de la previa , no como las otras que eran anuales, e incluso en una ocasión semi-anuales. A medida que el tiempo pasa, el zapatismo va creciendo. En esta ocasión los zapatistas se demoraron dos años para publicar su nueva declaración. Esto no quiere decir que sean haraganes, sino todo lo contrario. Los zapatistas se encuentran cada día más ocupados. En la quinta declaración, ellos utilizan la repetición muy a menudo. Ya la habían utilizado anteriormente en la cuarta declaración, p ero no en exceso. Nosotros, como estudiantes de maestría que somos, sabemos que la repetición es una técnica utilizada para crear énfasis y es por esta razón que los zapatistas la usan. Empiezan diciendo: No es nuestra la casa del dolor y la miseria. Así nos la ha pintado el que nos roba y engaña. No es nuestra la tierra de la muerte y la angustia. No es nuestro el camino de la guerra. No es nuestra la traición ni tiene cabida en nuestro paso el olvido. No son nuestros el suelo vacío y el hueco cielo. Nuestra es la casa de la luz y la alegría. Así la nacimos, así la luchamos, así la creceremos. Nuestra es la tierra de la vida y la esperanza. Nuestro el camino de la paz que se siembra con dignidad y se cosecha con justicia y libertad. La primera parte rechaza lo negativo, mientras la segunda reclama lo positivo. Este método lo amplifican con el propósito de introducirse al tema de San Andrés. Nos dice que ahí llegaron no solamente ellos, sino todos los pueblos indios de México. Nos presentan la voz que la multitud puede formar. Los zapatistas y los indios han cumplido su palabra de buscar la solución pacífica, pero como siempre “…el supremo gobierno faltó a su palabra e incumplió el primer acuerdo fundamental al que habíamos llegado: el reconocimiento de los derechos indígenas.” (Quinta Declaración) . El gobierno siempre ha visto al indígena como un individuo sin valor. No se ponen a analizar que su tierra fue fundada por ellos. La mayoría de la gente de México son del color de la tierra. Dicen los zapatistas: “…somos la raíz de la Nación, su fundamento digno, su presente de lucha, su futuro incluyente.” (Quinta Declaración). Sexta Declaración Hasta hoy en día, la Sexta Declaración a la Selva Lacandona es la última que se conoce. Esta fue publicada en junio del 2005. Podemos ver que en esta ocasión les tomó siete años para sacar una nueva declaración. Lo interesante sobre esto es que las declaraciones van en aumento, las más recientes son más largas que las anteriores. Todas son interesantes, pero las más recientes por ser más largas, contienen más información. Requieren más de nuestra atención, pero esto es fácil de hacer, ya que de principio a fin el lector está fascinado por el escrito. En la Sexta declaración se pueden ver tres componentes de gran importancia: la devoción, la organización y la humildad y sencillez de ellos. La devoción de ellos puede ser captada en todo momento. Después de veinticinco largos años de lucha, continúan con sus ideales. En la película Zapatista por Big Noise, podemos ver que los zapatistas se enfrentan a los soldados diariamente. Hay en la zona del EZLN 70.000 soldados del gobierno para controlarlos. Esta cifra es más de la mitad de la suma total de los soldados Mexicanos. Aún así, la devoción de los zapatistas sigue floreciendo hacia lo que creen justo. En la misma película se nos dice que las mujeres sufren violaciones de los soldados. He aquí otro ejemplo de la devoción de los zapatistas. Las mujeres tienen una doble lucha, pero no se dan por vencidas. Están dispuestas a pagar el precio de un cambio venidero. El segundo componente es la organización del EZLN. Ellos se organizaron “…en secreto, o sea, sin hacer bulla.” (Sexta Declaración) Me encanta el hecho de que se organizaron sin que nadie se diera cuenta. Cuando los ricos menos esperaban, los zapatistas les caen de la nada. Es por su organización que ellos han podido realizar eventos radicales. Los zapatistas han podido organizar mucho, pero todavía hay mucho por hacer. Ellos creen en las palabras de Emiliano Zapata y, no van a estar realizados hasta que estas se cumplan. La ultima, y quizás la cosa que más sobresalió en esta declaración fuel la humildad y sencillez de ellos. Aunque ellos han logrado bastantes cosas, el orgullo no se les sube al cuello. Ellos dicen, “…es nuestra idea llamar a quienes son como nosotros y unirnos a ellos, en todas partes donde viven y luchan.” (Sexta Declaración) Es interesante analizar esta cita, ya que ellos no llaman a la gente a unirse con ellos, sino al contrario, ellos quieren unirse a la gente que son como ellos. Esta es la señal más grande de la humildad y sencillez de los zapatistas. Aunque son reconocidos mundialmente, mantienen un corazón humilde. Conclusión: El movimiento zapatista ha requerido de bastante organización, pero esto no ha sido un problema para los integrantes. El zapatismo empieza a formar una trayectoria que continuara por muchos siglos por venir. Los zapatistas, al igual que el resto de las demás indígenas, buscan un mejor mundo. Ellos ya han hecho su parte y, esta en nosotros hacer nuestra. Los indígenas siempre han sido marginados, pero es hora de cambiar esto. El poder esta en nuestras manos. Empecemos a tomar responsabilidad de las habilidades que han sido depositadas en nosotros. Bibliografía: Avilés, Jaime y Mináa, Gianni Marcos y la insurreción zapatista La “revolución virtual” de un pueblo oprimido. México D.F: Editorial Grijalbo, 1997 Batalla, Guillermo Bonfil. Mexico Profundo: Reclaiming a Civilization. Texas: University of Texas Press, 1996 Big Noise Zapatista [video] Earle, Duncar y Simonelli, Jeanne Uprising of Hope Sharing the Zapatista Journey to Alternative Development. California: AltaMira Press, 2005 Francesco Taboada Tabone y Sarah Perrig Los últimos zapatistas héroes olvidados [video] Katzenberger, Elaine. First World, ha ha ha! The Zapatista Challenge. San Francisco: City Lights, 1995 Kusch, Rodolfo. América profunda. Buenos Aires: Editorial Biblos, 1999 Muñoz Ramírez, Gloria. El fuego y la palabra: una historia del movimiento zapatista. San Francisco: City Lights, 2007 Ponce de León, Juana. Nuestra arma es nuestra palabra. Nueva York: Siete Cuentos Editorial, 2001 Ronfeldt, David, etc. The Zapatista Social Netwar in Mexico. California: RAND, 1998 Ruggiero, Greg Zapatista Encuentro. New York: Open Media Books, 1998 Subcomandante Marcos, Primera Declaración de la Selva Lacandona http://es.wikisource.org/wiki/Primera_Declaraci%C3%B3n_de_la_Selva_Lacandona Subcomandante Marcos, Segunda Declaración de la Selva Lacandona http://es.wikisource.org/wiki/Segunda_Declaraci%C3%B3n_de_la_Selva_Lacandona Subcomandante Marcos, Tercera Declaración de la Selva Lacandona http://es.wikisource.org/wiki/Tercera_Declaración_de_la_Selva_Lacandona Subcomandante Marcos, Cuarta Declaración de la Selva Lacandona http://www.geocities.com/callada_manera/antologia/declac4.htm Subcomandante Marcos, Quinta Declaración de la Selva Lacandona http://www.cuauhtemoc. org/danza/website/Zapatista/20docs/DECLARACION_DE_LA_SELVA_LACANDONA.htm Subcomandante Marcos, Sexta Declaración de la Selva Lacandona http://www.landaction.org/display.php?article=300 Tótoro, T. Dauno. Zapatistas Mexico DF: Grupo Editoral Tomo, 2001 AUTORA: Jessica Segura, que creció en el sur de California en el seno de una familia mexicoamericana, se graduó de la Universidad Estatal de California en Northridge en donde acaba de completar su preparación para ser maestra. |
| R E F L E X I O N E S |
| MÁXIMAS Y MÍNIMAS |
| Rafael Carvajal |
| Rafael Carvajal es de Colombia. Escribe ingeniosos dichos populares que aparecen en publicaciones como Tiempo Sur e HispanicLA. rafiacv@yahoo.com |
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Cuando pienso que soy parte de la humanidad, no paro de resignarme. Hay países donde las cosas andan tan al revés, que ni el costo de la vida sube. En Estados Unidos cada cual tiene su propia opinión del Gobierno...pero al menos puede tenerla. Hay buenos ajedrecistas que con las damas son malos. Resulta curioso el hecho de que la cerveza a la vez que nutre, emborracha. Del inconveniente de hacerse viejo: Empezar hablando de una cosa y terminar contando otra. Los artistas se enriquecen, no por sus entradas sino por sus salidas...al escenario. Cuando el pan es un duro, mantiene frito al huevo. En el Mundial, se cometieron faltas que merecían la pena máxima sin la más mínima piedad. Un mal cirujano corta por lo sano. El problema está cuando ella es partidaria de la abstinencia y él de la abstención. Definición de Unión Libre: Expresión obvia para contraponerla al matrimonio. |