LA   LUCIÉRNAGA
Un encuentro de poesía, narraciones y música
JULIO 2008
JULIO  2008
EDITORIAL
....En una noche calurosa de un hemisferio norte empapado en verano,  los leales miembros de La Luciérnaga
convergieron a Winnetka,  California.  Y que no quepa la menor duda que en esa casa hospitalaria de Agueda  
Cabrera y Luis Dugnas hubo poesía en los versos de Elsa Frausto, Margarita Noguera y Antonieta Villamil; y
narrativa con las historias de Cecilia Davicco, José Manuel Rodríguez, Julio Benítez, Claudia Carbonell, Agueda y
Rafael Carvajal.
....El  pintor Arturo Chabolla se acercó a la peña para presentar sus cuadros y el locutor Pedro Sánchez, de
Radio Pacifica KPFK, entrevistó a miembros de nuestra organización cultural.  
....Como es costumbre, la velada contó con las  canciones  de Elvira y Horacio González que hicieron vibrar los
ventanales y todo fue gentilmente  grabado  por  Jairo  Duque,  de Radio  Enlace Colombia, para que podamos
escuchar  lo más relevante de la reunión en los podcasts que se pueden conectar desde esta misma página.
....En  la  reunión  también  se   presentó   la tercera  edición  de la revista La Luciérnaga que,  en  este  caso, es
una versión impresa de  lo  publicado  online  en  junio  y  que es distribuida  entre  los  miembros  de  la peña
literaria.   La publicación de julio (Volumen I, Número 4)  será  presentada  en  la próxima reunion que tendrá
lugar en Northridge y en donde  los  esperamos  a todos a festejar la poesía,  la  música,  la  pintura,  la vida, que
llevamos a nuestra querida peña.  
 

Néstor Fantini
P O E S í A S
CANTO LAUDATORIO
PARA EL LITORAL PACÍFICO

Dukardo Hinestrosa
En el puerto de Buenaventura,
en camino hacia Tulcán,
un turista me pregunta
donde nace el huracán;

y, para saciarle sus ansias de conocer,
yo le he dicho que se fije
en la cadera mulata
de la negra María Isabel.

Cuando ella baila candombe
o retumba el mapalé,
parece que todo en la isla
se fuera a caer...

Y en ese alegre jolgorio
de maracas, chicha y tumba,
a los negros les da lo mismo,
un bautizo o un velorio;

y se les ve contonearse
de los pies a la cumbamba,
cada negro con su negra
cuando empieza la cumbiamba.



















CUMBIA DEL DESESPERADO


            Trabaja, negro Piringo,
             y oculta la rebelión
             porque mañana es domingo
             para tu liberación
                                         Hugo Devieri                   
                                          

Diosito..., Diosito mío
decidme qué voy hacer
en este mundo sobado
si me mantengo jodido
y tú siempre tan ocupado...

Decidme...,
Decidme, qué voy hacer...?

Sin cocos para coger,
sin redes para pescar,
sin nada para comer,
sin bongo para tocar.

Diosito, Diosito mío...,
caramba...! qué voy hacer...?

Mi mulata se me fue
con un fulano de tal,
un domingo por la tarde
a la hora del carnaval...;
y yo me quedé tan solo,
tan solo con mi penar.

Diosito..., Diosito mío...!
dónde infiernos, la voy a encontrar...?

Con esta hambre que yo tengo
Y sin yerba para fumar,
Con mi mulata tan lejos
¿cómo diablos te voy a rezar...?
Dukardo Hinestrosa  es un poeta, novelista,
ensayista y periodista colombiano  que vive
en  el   exilio  estadounidense  desde  1962.
Destacado   integrante   de   la   Generación
Nadaísta,  que  floreció  en  su país natal en
la   decada  de  1960,   es  considerado,   en
palabras  del  profesor  Robert Girardot,  de
Stanford University, "una de las voces más
importantes  por  su  irreverencia  y estilo".
Entre   sus   numerosas   publicaciones   se
incluyen   
La rebelión  de  los machetes   en
América Latina,  Salmos  para  bautizar  un
huracán, Poemas autobiográficos Pasaje a
Pereira   
y   su   reciente   novela,    Gaitania
revueltas: rosario y fusil.
VII

La luna vino
a pedir labios
azucenas y trapos tibios

suspiros de agua llovida

para no sé qué
almanaques encendidos
y abrazos de origen
ancestral

pareciera que va
a tener su fiesta
de solsticio

o se va de viaje
a purificar sangres
con su luz.


XIII

Dos cuerpos
que son brasas
Ternura y risa derramadas

La luz de tu piel
escapándose
por la ranura de la puerta
dejando pétalos de luna
en el pasillo.

Recuerdo
como se paseaba tu sonrisa
hecha a la medida de la luz

Tu eras la luz
que pintaba las paredes de blanco
y ponías a dormir mi salvajismo
entre las piernas.


XIV

Se puede dar en un beso brusco
Sembrar en la palma de la mano

de manera inevitable
y con rugidos de pecho
un adiós se puede dar

Aunque deja cosas pendientes
un adiós es un ser vivo

abre espacios
que se creían mudos

rompe las artesanías de la sangre

telarañas

y despierta ánimos
locuras inocentes
suelta las verdades para que se pierdan
en las calles sin rumbo
los pasillos tiritando de olvido
Pero más que nada
un adiós
(partiendo desde cero)
es un montón de preocupaciones
para llevárselas
a rastras
al vientre de la luna.



OTROS POEMAS

                  dos

Que tu boca me envuelva
Que me lleve al fuego eterno de las
luciérnagas
que diga en su ternura
el alfabeto de la sangre
que explique
que lo diga todo

que sea por tus ojos por donde
salgan los arco iris

que sea tu cuerpo
el viaje de mi salvación

tu piel el sueño donde
muero por instantes
donde descanso
y renuevo lo simple que soy

con tu piel mis manos florecen
y en tu boca se me va el recuerdo.



MUJER, ATENTAMENTE

                 3

Dame la mano
la mano más limpia
de tu corazón
de tu conciencia

                  Dame una lágrima
                  Una lágrima que sea hija
                  legítima de dios

Ponme tu sol en mi rostro
abrázame con cinco serenatas
de tus ojos zarcos

Pon la ternura recién nacida
en esta herida de donde comen
los perros humanos estrellas fugaces
QUEHACERES DE LA LUNA

Mario Zapién
Mario  Zapién  nació  en Michoacán, México,
en   1955.    Es   actor,   director   de    teatro,
dramaturgo   y   poeta.    En 1985,   fundó   el
Teatro Popular Latinoamericano "Tatalejos"
de Los Angeles.  Ha publicado tres libros de
poesía  incluyendo   
Quehaceres de la Luna.
La cabeza está ardiendo.
Una antorcha
se quema y nutre
este humo sacrificatorio.
El rumor de las llamas
me mantiene despierto.







Escribir como si esto
fuera una traducción
de algo escrito en otro idioma.
La palabra se tensa, vacila,
continúa a vibrar
como notas en un teclado
sobreviven un staccato,
y lo siguen hasta la pausa.







Amo los gestos imprecisos,
alguien que se tropieza o al
que se le cae un vaso,
el olvidadizo
y el distraído, el centinela
que no puede parar la contracción
breve del párpado,
todos me son queridos
porque en ellos veo el temblor,
el sonido familiar
de la máquina rota.
El objeto intacto se calla, no tiene voz,
sólo tiene movimiento. Aquí
el mecanismo, la interacción
de las partes ha fallado,
una pieza se separa,
hace ruido.
Adentro algo suena.
LA CABEZA ESTÁ ARDIENDO

 Valerio Magrelli

(Traducido por Elsa Frausto)
TRADUCCIÓN
AMO LOS GESTOS IMPRECISOS
ESCRIBIR COMO SI ESTO
Valerio Magrelli es un prolífico poeta italiano
que  enseña  francés  en  la  Universidad  de
Cassino.   Ha   sido   galardonado   en  nume-
rosas ocasiones,  incluso con el prestigioso
Premio Mondello.
C U E N T O S
LAS SIEMPREVIVAS
Cecilia Davicco
.....Doña   Angelina   Santos   de   Salvatierra   fue  una  señora
amable,  sencilla  y  muy  bondadosa.  En  el  pueblo todos  la
respetaban y, hasta el día en que murió, hizo honor al nombre
con la que la habían bautizado.
.....Decían  que  cuando  era  jovencita  era  muy  bonita  y  que
muchos la pretendían, pero ella había entregado su corazón a
don  Pedro  Salvatierra,  con  quién  se casara  y tuviera cuatro
hijos.   Contaban  también   que   durante   la   boda   religiosa,
cuando  el  cura  dijo “los declaro marido y mujer hasta que la
muerte  los  separe”,  Angelina, entre dientes, había musitado:
“ni la muerte podrá separarnos”.
.....Su  amor por don Pedro había sido incondicional; consagró
su  vida a sus hijos y a su marido. Adonde estaba él, Angelina
con  su  radiante   sonrisa  lo   acompañaba   como   una   fiel
esposa.   Pedro  se  enorgullecía  de  ella,   siempre lista para
atenderlo, cuidarlo o acatar las órdenes que le diera.
.....Apenas  llevaban  dos  meses  de  casados  cuando Pedro,
que  trabajaba para el ferrocarril, sufrió un grave accidente. Su
pierna  derecha  había  quedado  atascada  entre dos rieles y,
ante  la inminencia de un tren que estaba en camino, tuvieron
que  amputarle  algunos dedos. Durante los meses que duró
la   convalecencia,    Angelina   redobló   sus   esfuerzos   para
satisfacer   los   requerimientos   de   Pedro   quien,   por    las
secuelas   del   accidente,   la  postración   y   el  encierro,   fue
transformándose  en un ser cada día más agresivo y exigente.
Pasaron los meses y Angelina trajinaba entre atender la casa,
un  marido  malhumorado  y  un  embarazo  que llegaba en el
momento  menos   esperado.    Cuando   Pedro   comenzó   a
caminar     otra    vez,     el    ferrocarril    decidió    jubilarlo   por
incapacidad, lo que lo sumergió en una profunda depresión y
rencor  hacia  todo  el  mundo;  especialmente hacia Angelina.
Fue entonces que en su desesperación por ayudarlo y ayudar
a su  familia, que ya comenzaba a crecer,  Angelina le sugirió
poner  un   negocio.   Su padre,  don  Ramón Santos  tenía un
vivero   en   la  ciudad  y  Angelina,  que  había  crecido  en ese
ambiente,  conocía   los  secretos  de  las  plantas  y además,
como  decía su mamá, tenía buena mano. Planta que tocaba,
crecía sin parar.
.....Fue  así como comenzaron con el vivero, que fue creciendo
tanto  como la familia y los ingresos. Angelina se ocupaba de
la casa, del marido,   los niños  y el negocio, que gracias a su
amable  personalidad,  su conocimiento y buen gusto, se  fue
transformando  en  el  único  de  la  zona  que  tenía  las   más
variadas   y   raras   especies.   Venían de la ciudad buscando
flores   exóticas,   plantas   singulares, helechos para decorar
interiores.  Lo que buscaran, Angelina lo tenía.
.....Don  Pedro   se vanagloriaba del negocio y su prosperidad,
cuando el mérito era sólo de Angelina, quien trabajaba de sol
a     sol    sacándole    el    jugo   a  su  ingenio   y    creatividad.
Obviamente, ante el peso de tantas obligaciones, Angelina ya
no tenía el tiempo, ni la energía para mimar a ese Pedro que
era  el  amor  de  su  vida.    Pero  se  sentía orgullosa de sus
logros y contenta que Pedrito pudiera descansar ya que tanto
lo había afectado el accidente. Pedro, en lugar de apreciar los
esfuerzos que su mujer hacía, comenzó a salir con amigos y,  
a veces, con  mujeres  de  mala   reputación.   Angelina hacía
oídos  sordos  de  los  comentarios  que   circulaban  por    el
pueblo,  porque  en  su interior pensaba que Pedro la amaba
tanto  como  ella a él y que esto era solo una distracción para
calmar su enojo con la vida.   
.....Los niños,  la casa   y  el negocio, no le dejaban a Angelina
tiempo para sí misma y el mal acostumbrado Pedro comenzó
a requerirle  cada día más, como si fuera su doméstica o una
de las  mujeres  que   frecuentaba  y, cuando no lo complacía,
comenzaba   a   vociferar   y,  de vez en cuando, hasta le tiraba
algún sopapo.
.....Angelina,  criada  a  la  antigua, fiel a su marido, aguantaba
sin  decir palabra, tratando de congraciarse con un Pedro que
ya  ni  la   miraba  y  sólo le dirigía la palabra para pedirle plata
para salir. Finalmente,  tuvo que poner dos empleados que la
ayudaran  porque  don  Pedro  andaba  ocupado persiguiendo
muchachitas  “y no tenía tiempo para andar regando plantas”,
le  diría  en   una  de  sus diatribas semanales, delante de los
empleados.
.....Pasaron   los   años  y los hijos, ya crecidos, se marcharon
dejando   a   Angelina   en  una soledad que cada día  pesaba
más   y   que   de   no   haber   sido  por sus plantitas, tal vez la
hubiera enloquecido. Ella lo amaba, pero no a este Pedro que
llegaba trasnochado,  con tragos de más y le gritaba y pegaba
cada vez  con   más   frecuencia,  sino  a aquel muchachito del
que se enamoró de una vez y para siempre. Angelina no hacía
comentarios  de  lo  que   ocurría   en  la intimidad de su casa,
pero   las   paredes  eran  delgadas y los empleados, ante los
gritos  de don Pedro, pegaban las orejas contra la puerta para
no perderse detalle.
.....El  pueblo  era  testigo  silencioso  de  lo  que pasaba en la
casa   de     los   Salvatierra,    además    Carmela   Juárez,   la
empleada  de  más  confianza  y  vecina  de toda la vida, era la
única  con  quién  Angelina de vez en cuando descargaba sus
penas  y  era   ella  quien  le  retocaba   el maquillaje para que
ocultara  un  ojo  negro  o   un   labio   partido.  Carmela no era
chismosa,  pero ante tanto abuso, a veces no podía ocultar su
enojo y,   un  poco   a propósito y otro poco sin querer,  dejaba
deslizar   algún   comentario   en la panadería o en el almacén
que no tardaba en desparramarse como reguero de pólvora.  
.....Como el pueblo había hecho causa común con Angelina, a
Pedro sólo le quedaban los amigos de juerga y parranda que,
para   suerte   de muchas, no eran la mayoría. Para  entonces
comenzó a buscar nuevas amistades en los pueblos vecinos.
Se    decía que andaba con ésta y con aquella, y que lo habían
visto aquí y allá. Nadie le decía nada a  Angelina pero siempre
alguien, mal o bien intencionado, dejaba deslizar comentarios
para   que  Angelina escuchara y, como en los pueblos chicos
todo   se   sabe, sólo había que sumar dos más dos para que
Angelina supiera de quién estaban hablando.
.....Los golpes se sucedían cada vez con más frecuencia. Para
ocultar los moretones en los brazos, no usaba mangas cortas
aunque  la  temperatura fuera de más de 40 grados  Y aunque
en  esa época las mujeres de su edad no usaban pantalones,
ella  comenzó   a hacerlo para que no vieran las cicatrices que
dejaba el cigarro apagado contra su piel. En el vivero había un
sector que estaba destinado a las plantas y flores que eran de
uso medicinal. Dicen que la Siempreviva, un arbusto pequeño
con   flores amarillas y escaso aroma, simboliza “Declaración
de   Guerra,    Inmortalidad,   Larga  Permanencia,   Tu  lo  has
Querido”.     Angelina   cuidaba  con  dedicación esta parte del
vivero,   no   sólo   porque   la   planta,   por   sus   propiedades
curativas,   le   traía   alivio   a   sus   quemaduras, sino porque
deseaba   ser   como la planta: guerrera, inmortal, peleadora y
hacer algo por su vida. Pero no era suficiente regarla, cuidarla,
frotársela   por   el   cuerpo.    Ella era la única que podía hacer
algo   para   cambiar   su   miserable vida  por algo más digno,
pero le faltaba el valor para tomar una decisión.
.....Los   comentarios eran cada día más dolorosos, casi tanto
como los golpe que recibía. Los rumores sugerían que Pedro
andaba  planeando dejar a Angelina y mandarse a mudar a la
capital. Carmen, ya no encontraba las palabras para consolar
a  una  Angelina  cada  día  más  abatida  por  los  golpes  y la
humillación.
.....Y  ocurrió. Aquella mañana no se abrió el negocio. Carmen
sabiendo  dónde  estaba la llave, abrió la puerta y fue derecho
a la casa, donde una Angelina bañada en llanto, desgreñada y
desconsolada, yacía sobre la cama. Carmen, asustada, llamó
a doña  Paulina,  la  otra  vecina,  quién en menos de una hora
había  hecho  correr  la  voz  de  que  Pedro,  el  infame   Pedro,
había juntado sus petates y se había largado.
.....Pasaron días y hasta semanas, para que Angelina volviera
a  ser  la  de  antes.   Y  tuvieron que transcurrir varios  meses,
para   que   ella   comenzara a resplandecer y dejara de ser la
esposa golpeada y humillada, para convertirse en una señora
amable, sencilla y muy bondadosa, tal como la conocimos los
que éramos más jóvenes.
.....E  l pueblo   se     acostumbró    a    esta    nueva    Angelina,
trabajadora   como   siempre   pero   relajada   y hasta se diría
FELIZ.   Su   negocio,   ahora   más   próspero   que   nunca, la
absorbía   completamente,   y ella estaba contenta de hacer lo
que   siempre   supo   hacer.   El lote de las Siemprevivas, que
ahora   rebozaba   de    nuevos  retoños,    era    su   fuente   de
inspiración   y   la   planta  que   más  lucro le dejaba, ya que la
recomendaba  con  la  seguridad  del resultado prometido.
.....Cada tanto  alguien que viajaba a la capital rumoreaba que
habían visto a  Pedro del brazo  de una rubia despampanante,
otras que   estaba   pobre y  desahuciado de una enfermedad
maligna, pero lo cierto es que de Pedro nunca más se supo y
Angelina jamás volvió a mencionar su nombre.
..........Angelina Santos  de  Salvatierra  hizo honor a su nombre
hasta el día de su muerte, acaecida casi veinte años después
de   que   Pedro la abandonara. En su testamento, dejó todos
sus bienes a sus hijos y nietos y pidió, especialmente, que su
cuerpo fuera   enterrado donde  la Siemprevivas. Siguiendo al
pie de la letra su póstumo deseo, y previo permiso municipal y
del   gobierno   de   la provincia, se autorizó a que el cuerpo de
doña   Angelina   Santos  de  Salvatierra  fuera  enterrado en el
vivero de su casa, debajo de las Siemprevivas.
.....El  pueblo   se   acercó   a   rendir   un   último   homenaje a
esta mujer que tanto había sufrido y que supo sobreponerse a
tanta   indignidad,  y  José Pacheco, enterrador del cementerio
municipal,   estuvo   a   cargo   de  cavar  la fosa, siguiendo las
instrucciones  que   doña    Angelina   con  puño   firme   había
detallado  en   su  testamento,  con  instrucciones precisas de
donde  debían cavar para que no arruinaran las Siemprevivas.
Después   de la   décima palada, el pozo, que aún no era muy
profundo, dejó ver una pequeña cajita metálica. Le removieron
la tierra y  al  abrirla  había   una   nota   con   la   letra   de doña
Angelina   que   decía:    “Símbolo   de   las   Siemprevivas:
Declaración   de Guerra, Inmortalidad, Larga Permanencia, Tu
lo  has Querido”.   Todos  se  miraron  sin comprender.    José
Pacheco  dio  otras  diez  paladas  y tocó algo duro, escarbó la
tierra un poco más y los huesos de Pedro Salvatierra brillaron
bajo la luz.
Cecilia Davicco es una cuentista argentina que reside en
Los  Angeles y participa activamente de La Peña Literaria La
Luciérnaga.   Gran parte de su trabajo narrativo se centra en
 experiencias, personajes y recuerdos de su pueblo natal.
..Dukardo Hinestrosa, el escritor colombiano que es descripto
  por  el   profesor  Robert  Girardot,  de  Stanford  University,
  "como una de las voces más importantes" de la Generación  
  Nadaísta,  en la Peña Literaria La Luciérnaga.  (CD)
EL INDIO EN LA CONCEPCIÓN LATINOAMERICANA DE JOSÉ MARTÍ

                                  Julio Benítez
.....Según   Leonardo   Acosta,   el   pensamiento   de   Martí  le
sorprende   por   su   riqueza   que   abarcó    casi   todos    los
problemas importantes de su tiempo, además de representar
un   momento   de   frescura   y   desarrollo.   Este   crítico  cree
que  ese  nivel  de  originalidad   se demuestra especialmente
cuando    enfrenta    la   problemática       del    indígena   latino-
americano,   uno   de  los puntos cardinales de la sociedad de
su época.
.....Compartiendo    lo   señalado   en   el   inicio   de      trabajo,  
queremos   llamar   la   atención   acerca   del     pensamiento
martiano  y el problema indio, el cual se inserta en una visión
latinoamericana   del   cubano   venerado   en   su  país como
Apóstol y escritor mayor. En este tópico particular, más de una
referencia dentro de su obra así lo demuestra.
.....Escojamos   como   ejemplo   primero   de   este   tema   la
polémica   ya   presente  en aquel entonces, y que se extiende
hasta   nuestros   días,   acerca   de  cuáles vías  son las más
indicadas   para   el   desarrollo   social.    En  aquel confuso e
importante   siglo  XIX,   se proyectaban diferentes posiciones
sobre   el   papel   que   debía   o no  jugar el indio en el futuro
continental.    En   esa    disputa    aparecían    dos    posturas
opuestas    que   diríamos   que,   de  algún modo, sobreviven
hasta el presente.   La primera se proyectaba al exterior, en lo
que hoy llamamos globalización y que pareció triunfar en casi
dos  siglos   de   independencia.     Esa   posición   excluía   lo
autóctono   y    trajo   como   resultado el exterminio masivo, la
marginación     y     la     repoblación     de     sus   tierras     con
inmigrantes   europeos  como  vía  para  el progreso.   Porque
blanco emigrante de Europa y progreso constituían la base de
esa  corriente.   Todo  esto  provenía  del  concepto  de   que lo
autóctono,   más  que  nada  el  indio  y lo criollo, tenía que ser
excluido  porque  representaba   supuestamente  la  barbarie.  
.....En  el  otro  extremo  de  la  polémica  del  desarrollo social
de su época se encontraba Martí quien propone el rescate de
lo nuestro  a través de  la   conjugación   de   lo   universal  y lo
nacional como modelo de desarrollo latinoamericano. En este
concepto,   a  diferencia  de  muchos pensadores importantes
como Sarmiento  y   Rodó, él le otorgaba un papel simbólico e
importante    a    los    descendientes    de    los      aborígenes
colonizados   por   los   españoles   primero   y      segregados
después   por  los mismos gobiernos nacionales autóctonos.
.....Por  esta  razón,  en  su manifiesto político más importante,
Nuestra América, señala con toda justeza que:

Conocer es resolver. Conocer el país y gobernarlo
conforme   al    conocimiento  es el único modo de
librarlo de  las tiranías. La universidad europea ha
de ceder a la universidad americana. La historia de
América,  de  los  Incas  acá,  ha  de  enseñarse al
dedillo aunque no se enseñe la de los arcontes de
Grecia.

.....Si leemos con detenimiento la referencia anterior podemos
deducir  el  valor  que   le   otorga   este   escritor   y  pensador
caribeño  al l egado indígena al insertarlo con letras mayores
en  la  cronología  latinoamericana. En ese mismo escrito, su
interés   por    el   indio   se   conecta   con   su   interés  por el
perfeccionamiento  del  gobierno y el rescate de la historia en
nuestras repúblicas hermanas. Por esa razón, la utilización de
lo   indígena como elemento  afirmador de nuestra conciencia
nacional   -en  el  sentido  de  patria  mayor-   aumenta. No sin
razón,  afirmó   que   se  injertara   en  nuestras   repúblicas el
mundo;   pero  que  el  tronco  había  de   ser   el   de nuestras
repúblicas.     
.....No      obstante,    es   bueno      deslindarse   de    algunos
admiradores quienes lo encasillan exclusivamente dentro de
las corrientes  indigenistas  y   que   consideran  su ideología
como propia del fanático iluso que sobrevalora el pasado pre-
colombino.    Sin embargo,   al leer con detenimiento varios de
sus trabajos,  nos  enfrentamos a un pensador que no busca
ni  falsos  humanismos  filantrópicos   ni tampoco snobismos
culturales       aislacionistas.    Cuando   nos   dice   que   “Los
gobernadores,   en   las repúblicas de indios, aprenden indio”,
no se declara un indigenista puro, sino alguien determinado a
apoyar   un   proyecto   incluyente   adonde   ese   grupo     sea
reconocido  e integrado al desarrollo nacional sin discrimina-  
ción   ni   tampoco   sobrevaloración,   sino   en una coherente
relación   de   respeto    autonomía, aunque dentro de marcos
democráticos y no autoritarios, como siempre declaró.
.....Para   él,   los   sedimentos   heredados   de   las   culturas
indígenas   y   el   problema   de   su inserción en la sociedad
latinoamericana   constituían   un   caso de urgencia política y
social.  Como precursor de cambios que hoy sacuden al Sur
de América, denuncia “Los dolores sin cuento, de la olvidada y
triste raza india” y a esa crítica une también que los relegados,
los   marginados   fueron   en   otros   tiempos    artistas,    go-
bernantes, guerreros y poetas.
.....Para   un   hombre nacido en una tierra adonde el aborigen
había sido exterminado, con padres españoles, representa un
verdadero   acto   de    maduración   la    comprensión  de esta
situación   y   a   la   vez   la exaltación simbólica de ese sector
importante   de muchos países americanos. Por eso, su obra
enfrenta   con   firmeza   el  racismo y la discriminación que ha
permitido   a   sólo   dos   miembros de esa etnia gobernar en
estas   tierras,   en   casi   dos siglos de independencia.  Para
Martí, no es posible una reflexión patriótica latinoamericanista
sin el indio como componente de primer grado. Sin estudiar a
fondo   sus   escritos   relacionados   con  el tema, sería difícil
comprender  por  qué afirmó que la inteligencia americana es
un  penacho  indígena,  porque   para   él   no   se observa con
seriedad   cómo   del   mismo   golpe   que paralizó al indio se
paralizó     América    porque,     según él,     resumiendo    esa
valoración del factor amerindio,  ”hasta que no se haga andar
al indio, no se comenzará a andar bien la América.”
Julio Benitez es miembro del Consejo Editorial de La
Luciérnaga Online.  Por sus actividades en el Comité
Cubano de Derechos Humanos, fue un preso politico antes
de emigrar a Estados Unidos. Narrador, crítico literario,
poeta, profesor universitario e investigador, recibió
numerosos premios como el Rubén Martínez  Villena, Frank
Pais, Regino Boti, Tomás Savignon y Encuentros de Talleres
Literarios. Sus más recientes publicaciones son
La reunión
de los dioses
y El rey mago.
R E F L E X I O N E S
Rafael Carvajal
MÁXIMAS Y MÍNIMAS
En la actualidad, el sexo débil no es tan débil y el sexo fuerte no es tan sexo.

Quienes apoyan la pena de muerte no la han sufrido en carne propia.

La razón por la que Estados Unidos se opone a los matrimonios del mismo sexo,
se debe a que no pueden tener hijos y por lo tanto no habrá a quien enviar a
las guerras futuras.

El matrimonio prueba de que el hombre no tiene instinto de conservación.

Dos de mis canciones favoritas son: "Bésame mucho" y "Bésame con frenesí".

La juventud actual está más interesada en la alta frecuencia que en la alta
fidelidad.

Hay parejas que se duermen al instante y parejas que se duermen en el acto.

Dormir con ropa produce arrugas.

Lavar es un verbo que no se conjuga sino que se enjuaga.

Definición de Condonar: Método para evitar el embarazo.
Rafael Carvajal es un narrador colombiano que reside en Los Angeles.  Asiduo
participante  de  peñas  literarias  locales   es   reconocido   por    escritos   que
recogen  dichos  y   refranes   típicos   de   nuestra  cultura.    Algunas   de   sus
reflexiones se publican mensualmente en
Tiempo Sur.