Volumen III * Número 1 * ENERO-FEBRERO 2009
Bienvenidos a una renovada La Luciérnaga Online que en el 2009 será publicada bimestralmente.  También muchas
gracias a los que vinieron a la peña de enero en la que hubo 43 personas, mucho merlot y cabernet, muchos
choripanes y reencuentros de amigos que no se veían hace mucho.  Gracias a Alberto Delgado y Enrique Magallanes
por la música, al gaucho Rafael y a toda esa gente linda que compartió sus poemas y cuentos.

Para los que no vinieron, les contamos que empezamos a eso de las 6 y media de la tarde con unos sabrosos
choripanes con chimichurri del ya celebrado ”chef” Luis Dugnas.  Los últimos en irse se fueron de casa a eso de la 1
de la mañana, después de más vino y espontáneos debates sobre la crisis económica, la asunción de Barack Obama
y el polémico conflicto palestino-israelí.

Entre las novedades de la noche, se anunciaron los cambios al website de la Luciérnaga Online, Gabriel Lerner
comentó sobre el lanzamiento de hispanicla.com en donde La Luciérnaga tendrá una sección permanente y Jairo
Duque propuso expandir la participación de La Luciérnaga en Colombia Informa Radio.

Esta primera edición de la nueva Luciérnaga Online incluye un poema del conocido poeta argentino Marcos Silber en
el que se rememora la tragedia personal y colectiva de un Holocausto que aunque cada vez más lejano todavía define
futuros, un cuento de la mitología urbana de Los Angeles del premiado escritor colombiano  José Manuel Rodríguez y
un excelente análisis literario de Adriana Pérez Limón sobre la cosmología femenina en la ficción de Isabel Allende y
Laura Esquivel.

El año empieza con un horizonte de crisis económica y desesperanza, dicen los expertos.  Por eso tal vez sea más
importante que nunca, decimos nosotros, encontrar ámbitos culturales como La Luciérnaga en donde nuestra gente
pueda canalizar constructivamente su esperanza de tiempos mejores.

Un abrazo a todos
D E L  E D I T O R
LA NUEVA CARA DEL 2009
Néstor Fantini
.........................................................(Que llueva que llueva
.........................................................la muerte está en la cueva
.........................................................los pájaros ya no cantan
.........................................................la muerte se levanta).
P O E S Í A S
NOCHE Y NIEBLA - 1940
Marcos Silber
Toda el agua de toda la lluvia pasada
toda de toda la lluvia futura
sobre la carita mía.  1940
que lave la máscara del grande miedo
y las arañas de la pavura trepada a los ojos
lave y lave la oscuridad del silencio
y el redoble de los pasos de ganso lave.
Toda el agua de toda la lluvia futura
toda de toda la lluvia pasada
sobre las hamacas del pánico
que van y venían iban y vienen.  1940
Loca de fantasma Mamá se para
sobre las losas del patio a proclamar
"es de cenizas, esta lluvia es de cenizas".
(Las hermanitas juegan a la ronda
ronda de las hermanitas).
Tiraban a matar los soldaditos
y se dan muerte pasajera
porque debían volver, regresar los plomos
y reanudar el fuego los soldaditos deben
regresar, como astucia, como venganza de vida.  1940
Ahora camino en puntas de pie
como entonces y cada vez
que asustaba la extraña sombra
y cada vez que la voz indescifrable asusta.
En puntas de pie
para protegerme la vida
del acecho de los matadores,
ocultarla de los cazadores de pequeños judíos;
o tal vez para no espantar la memoria futura;
ésta, de mucho después y ahora.
Fantasma de loca Mamá se para
a proclamar sobre las losas del patio
"es de cenizas, esta lluvia es de cenizas".
(Las hermanitas juegan a la ronda
ronda de las hermanitas).
Cruza como ráfaga la historia esa
arrastrada hasta los acantilados
de la noche ésta.
Esa turbulencia en las siestas del corazón
esta sequedad en la boca
ese alboroto de aniosas banderas
este lastimado vacío.  1940
Como adentro de nebulosa de opaco silencio
mudas
lejanas
las hermanitas juegan a la ronda
ronda de las hermanitas.
La escena no acaba de disiparse y regresa;
el patio los soldaditos la lluvia Mamá
las cenizas los pasos de ganso la sombra
la ronda ronda de las hermanitas.

Va y venía y viene todo el tiempo
todo el tiempo
se reanuda la escena.
Marcos Silber es un poeta argentino.
Shawta tenía un perro negro de verdad asesino.  Perro
descastado miraba fiero con la lengua afuera y los ojos
en llamas amenazando.  Gruñendo sin descanso
pasaba las horas encadenado a un fierro clavado en el
piso de tierra.  Mañana, tarde y noche el perro con el
hocico perdido en la lejanía del parque y de sus
montañitas, donde jugábamos cuando niños,
remoloneaba el rato como mirando algo que nadie más
veía perdido en la distancia.  Lejos de nosotros, donde
antes corría el río Los Ángeles, hoy solo una vena vacía
y apretada de troncos, el lecho vacío y su enmarañado
universo de ramas y de esqueletos enmohecidos de
coches viejos eran la frontera natural que separaba a
North Long Beach de Wilmington.  Gritos, historia,
espasmos venían desde allí a mortificar el sueño de los
inocentes haciendo que ninguno de los habitantes del
sector se aventurase a caminar por sus sendas
tortuosas.  Así como la gente se acostumbra a un tumor
nosotros nos acostumbramos al arrastrar de cuerpos y
a los gritos estridentes que venían de la oscuridad
espesa y palpable que hace algunos años era la ciclo
pista.  El único que no daba el brazo a torcer era el perro
negro que habíamos heredado en pago de la renta
vencida y de los honorarios del enterrador que,
siguiendo las concisas instrucciones del algonquino,
habíamos contratado para quemar su cuerpo que terco
se negaba a morir o a quedar expuesto a la intemperie
de los ojos curiosos.  Originalmente el can era
propiedad de Shawta Jones, un algonquino renegado
que sin decir nunca por qué vino a parar a este barrio de
inmigrantes casi todos ilegales, más estrictamente a un
cuartito que madre le rentaba .  Entre
medicine man y
charlatán de quinta Shawta era experto en esquilmarle a
la gente las monedas, las prendas y en últimas, y si
eras una mujer de no tan mal ver, hasta un buen par de
horas reconfortantes compraban tu boleto a la
posteridad.  Conocer el futuro hace daño, solía decir un
borracho Shawta que se jactaba de ser un inmortal.  
Según él, y su borrachera perdida, cuando aún la tierra
estaba caliente Shawta y su hermano Shandé, recién
hechos de piedra y madera, cubiertos con un poncho
que los libraba de todas las calamidades se separaron
partiendo el guarda pampa en dos, uno al norte, otro al
sur, y se fueron por esa tierra nuevecita con la misión de
poblarla y de darle color.  Una víbora del desierto hizo
dormir a Shawta haciéndolo soñar para que no sintiera
que por dentro lo recorrían mil ríos de fuego y luego, con
el sol corriendo, se despertó y a su lado encontró a la
primer shuda, a la mujer de la que descendieron todos
los algonquinos.  Feliz, pero conocedor y temeroso de la
muerte, Shawta se dio a la tarea de recoger sus pasos y
de perseguir con sigilo y saña por entre los llanos y las
cumbres elevadas que siglos después los hijos de sus
hijos conocerían como los Antis, a su hermano Shandé.  
Shawta, aprovechando que Shandé estaba bañándose
en el caudaloso río sin orillas junto a la mujer que
emergió del lago, futura madre de los muiscas, le robó la
mitad del poncho dejándolo solito y mortal mientras que
Shawta se envanecía de no tener principio ni final.  
Sentado sobre la tierra que después se llamaría
Nic-atl-nahuac, hoy Nicaragua, Shawta cosió el poncho
pampa a su piel hasta hacerlo uno solo con él buscando
mantenerse siempre vivo y bien alimentado.  Inmune a
las dolencias físicas Shawta, primero con un sentimiento
nuevo y desgastante que llamaban tristeza, vio morir una
a uno a todos los que acompañaron sus primeros
pasos, y segundo, después de una serie de incontables
ciclos de lo mismo, se dio cuenta que todo se repite, de
que el hombre es una monótona sucesión de pasos
semejantes y de que el destino es una falacia.  Dueño
del tiempo y solitario en su poder fue añejándose hasta
perder por completo el asombro de ver nacer al sol en
Tlahuiztlampa.  Shawta se alejó de su gente y de su
centro donde se danzaban las noticias que se llevará el
viento refugiándose por último, sin nada que perder,
entre las fauces devoradoras de los barrios periféricos
donde podría hacer de las suyas sin llamar la atención
en ese pandemónium de mil lenguas.  Años de sentir
como se enfriaba la tibieza de su sangre lo decidieron a
la muerte.  El primer paso fue arrancarse con un cuchillo
el poncho pampa cosido a su piel.  El penetrante dolor
que sintió al arrancarse las últimas puntadas le
confirmaron lo acertado de su decisión.  En carne viva
dispuso los arreglos funerarios.  La madera y cómo
habría de erigir el enterrador la pira.  El día, después de
tantos días de hastío, pierde su significante así que pudo
ser un viernes o hasta un lunes, ocupado el barrio en
preparar la noche del día de los muertos a nadie le llamó
atención la humareda que se levantó por los parajes del
río seco.  Shawta ese día murió para nacer en la
memoria que puebla con sus gritos la soledad
escabrosa de los habitantes que comparten las que,
mucho tiempo atrás, eran las indómitas márgenes del
río Los Ángeles.  Sin duda su perro negro lo recuerda
mucho más que nosotros que somos unos
desmemoriados incesantes.
C U E N T O S
SHAWTA
José Manuel Rodríguez Walteros
José Manuel Rodríguez Walteros
es un escritor colombiano que
reside en Los Angeles.
La escritura de las mujeres de Latinoamérica ha
surgido para desmitificar los cánones de la escritura
masculina y, a su vez, presentar una escritura subjetiva
de la mujer. En las novelas de Isabel Allende y Laura
Esquivel se nos permite ver y analizar la otra cara de la
realidad que, a través de la escritura masculina, no se
nos permitía ver en espacios públicos. Las historias de
las mujeres se permitían sólo en espacios privados, en
espacios de cocina o a través de la tradición oral.
En
Eva Luna
y en Como agua para chocolate, el lector
observa como los personajes femeninos se involucran
a nivel social político para intentar promover un cambio.
La escritura se inicia a través del silencio. Al no
permitirse una voz femenina, no obteníamos una
historia más completa. Al permitirle a la mujer un medio
de comunicación, se le permite expresarse a sí misma y
se le permite narrar su historia desde su punto de vista
como mujer en la periferia.

Veremos que la función de la escritura en ambas
novelas es de proveer a los personajes femeninos con
agencialidad ya que, a partir del poder de la palabra,
ellas construirán su propia realidad. En
Eva Luna
veremos cómo la protagonista hace uso de las historias
orales transmitidas por su madre y Elvira, como su
material para su escritura que la ayudará a sobrevivir.
En cuanto a
Como agua para chocolate, veremos cómo
es por que, medio de la cocina, Tita logra liberar sus
emociones reprimidas y, a través de sus recetas, llega a
alcanzar su felicidad.

Por medio de un análisis de los personajes femeninos
y sus posiciones como mujeres y cómo entran en el
orden simbólico, analizaré sus discursos, lo cual dejará
claro desde dónde vienen sus escrituras y con qué fin.
Es importante analizar el funcionamiento de la metáfora
y la metonimia, una teoría estructuralista para el análisis
de los símbolos y de lo que no se dice dentro de
Como
agua para chocolate.
Al mismo tiempo, me enfocaré en
la intertextualidad y la metanarrativa dentro de
Eva Luna
para hacer un análisis de la creatividad de la escritora.
Esto me llevara a examinar el realismo mágico y la
caranvalización en ambas obras para hacer notar que
no existen límites entre sus propias realidades y la
ficción. Finalmente, analizaré la función de la memoria
en
Como agua para chocolate y la cocina como el
espejo, y la inserción de la Historia en
Eva Luna. A
través de este análisis veremos cómo las mujeres han
logrado ser parte activa de la Historia, al no quedarse
calladas y aceptar los discursos masculinos.

La novela de Laura Esquivel nos presenta con un
espacio cerrado, que es la cocina, por lo cual muchos
críticos han dicho que en la novela no se llega a lograr
el feminismo por ser un espacio privado y limitado. Sin
embargo, es a través de la memoria de Tita y sus
recetas que se logra una especie de catarsis. A partir de
la cotidianidad, Tita logra dar vida a sus pasiones. Es en
la cocina que Tita aprende a cocinar, a jugar, y es en el
espacio cerrado de la casa que ella aprende a tejer y a
escribir sus recetas que nos llevarán a su pasado, a su
presente y al futuro de su sobrina, por medio de la
prolepsis y analepsis. Las recetas de Tita son un
discurso que siguen en la memoria de la sobrina que, a
su vez, también inicia su propia autobiografía, al igual
que Tita. Anteriormente mencioné que el que es dueño
de la palabra es dueño del poder, y ese es el caso de la
cocina. La cocina se convierte en algo subversivo, ya
que Tita escribe desde la alteridad. Y desde el punto de
vista de la marginalidad, Tita es considerada como lo
“otro” en la sociedad donde vive, y es como lo “otro” que
escribe y cambia el rumbo de las cosas.

“Woman is the silence or incoherence of the pre-
discursive: she is the ‘Other’, which stands outside and
threatens to disrupt the conscious (rational) order of
speech” (Selden, p.133). Como representante de la
“otredad” Tita entra al orden simbólico de Lacan como
una mujer rebelde, ya que este orden simbólico es
representativo de la sociedad patriarcal, que en este
caso es representado por su madre. Tita reacciona en
contra del orden simbólico, reacciona en contra de la
opresión de su madre, al no dejarla ser feliz.
Igualmente, Tita oscila entre el orden imaginario y el
orden simbólico, ya que Tita funciona dentro de su
propio mundo de la cocina y, por ese medio, encuentra
una forma de poder comunicarse con Pedro y sólo
cuando ya no puede vivir en el orden imaginario es
cuando decide reaccionar en contra del orden patriarcal.
Tita logra vencer  a su madre y es a través de su victoria,
al cometer matricidio, que obtiene felicidad y rompe el
orden patriarcal. Michel Foucault dice que el poder está
en el discurso y el que tiene el poder del lenguaje es el
que tiene el poder de todo. Tita deja de ser el “otro” al
ser reaccionaria y obtener las riendas de su destino, de
dictar sus deseos y su historia por medio de sus
recetas.

La posición de Eva Luna como mujer es de ser un
personaje viajante, que al igual que Tita, rompe las
reglas de la sociedad. La novela comienza con una
explicación del nombre de la protagonista “Me llamo
Eva, que quiere decir vida” (Allende, p.9). De acuerdo a
Ester Gimbernat de González, dar el nombre de Eva no
es sólo dar vida, sino también es apropiarse de la
primera persona en la narración donde se apropiará del
centro de la historia para contar desde lo que antes era
la periferia, “una galería de problemáticas propias de
mujeres en la pobreza, la ignorancia y bajo la influencia
de las imposiciones de la institución” (Gimbernat, p.
111). Es desde su condición de pícara que Eva aprende
a valerse de su perspicacia para sobrevivir en un mundo
caótico donde siempre se ve obligada a estar en
continuo movimiento para sobrevivir. María de la Cinta
Ramblado Minero es de la opinión de que la maternidad
es una red que agrupa a las mujeres, especialmente de
la misma familia y se observa en la novela cuando
Consuelo le da a su hija el don de la oralidad para que
con ello y su astucia cuente historias y así pueda seguir
viviendo. “Las palabras son gratis, decía y se las
apropiaba, todas eran suyas” (Allende, p.28). Eva no es
una mujer sumisa. Al contrario, no deja que nadie
cuente su historia; es ella quien se inventa su pasado y
su futuro; está orgullosa de sus orígenes. Como
mencioné antes, es solidaria con las otras mujeres y
con los marginados y tiene conciencia social. Al igual
que el pícaro, ella busca cariño de los demás, pero no
deja de ser independiente. De acuerdo a María de la
Cinta Ramblado Minero, en su artículo “The female
bildungsroman”, es por medio de todas sus
experiencias con diferentes personas que la emplean y
diferentes espacios que habita, que va a poder llegar a
explorar su identidad y sus orígenes y llegar al final a
descubrirse a sí misma como representante de la
nueva mujer. “The Bildungsroman is defined as “a novel
which describes the protagonist’s development from
childhood to maturity” (de la Cinta Ramblado Minero, p.
116). Es en su madures cuando Eva informa al lector de
sus orígenes en la periferia y a través de su información
recién obtenida es que llega a cuestionarse el orden
patriarcal de las cosas como lo hizo Tita.

Es a través del la narración inscrita metonímicamente
que los lectores se enteran de la historia de Tita y de
Eva. En el caso de Tita, dentro de la cocina y por medio
de sus recetas, es que transmite su discurso. Es por
medio de ese discurso de recetas que el lector se da
cuenta de los símbolos en la novela. La función de los
símbolos dentro de
Como agua para chocolate es para
presentar el nivel de frustración de los personajes. El
mismo título funciona para presentar el ambiente de
hervidero en el espacio cerrado de la casa y la cocina.
Es en ese estado que Tita se expresa. Las recetas de
Tita están en constante movimiento y es por medio de
ellas que nos enteramos de las vidas de los personajes
y la Historia. De acuerdo a Jacques Derrida, el
logocentrismo está simbolizado en las recetas de Tita.
Ella es dueña del poder del lenguaje, un lenguaje que
dentro del orden simbólico de la sociedad patriarcal
sería el lenguaje marginado de la mujer sumisa.“Elaine
Showalter has adapted Bakhtin’s concept of the “double-
voiced discourse” to her theory of gynocritics in order to
illustrate the internalized duality of female literary
expression, generated in the language and culture of a
“dominant” order but from the perspective of a “muted”
group within the order” (Meyer, p.361). En cuanto a la
doble voz, Tita es sumisa y vive dentro de un silencio
impuesto por la sociedad. Pero de acuerdo a Showalter,
ella hace uso de su doble voz para invertir su silencio y
sus recetas para hacerlos un discurso dominante.

A nivel de la metonimia, Eva Luna funciona de igual
manera. Es por medio de sus folletines que el lector se
entera de la Historia. La Historia de Venezuela funciona
como intertexto dentro de la novela, al igual que la
novela de
Las mil y una noches. Allende nos hace
pensar que Eva es como Scheherazada que nos narra
la Historia con toques de ficción. Eva nos cuenta su vida,
desde la marginalidad y desde su posición como mujer,
en forma de folletín, donde tiene la oportunidad de
recontar la realidad a través de las telenovelas. En el
caso de Eva, no usa su cuerpo como medio de
escritura, sino su don de la palabra. “Eva is not primarily
her body but her language; her physical form is not
supremely relevant, rather it is her words that liberate
her” (Rivero, p.147). Eva toma control del lenguaje que
antes la convertía en el “otro”. Al tomar posesión de la
palabra también toma posesión de su subjetividad.
Dentro del concepto de orden imaginario de Lacan es
donde el discurso de Eva Luna entraría, donde ninguna
autoridad puede oprimir o hacer sujeto al portador del
lenguaje; por otra parte, este orden no entra en la
sociedad o en el orden semiótico. Es aquí donde el
concepto de Hélène Cixous de la écriture féminine entra
en
Eva Luna. “Cixous proposes what she calls écriture
féminine, that is a feminine or female writing that will
escape the restrictions imposed by ‘the phallocratic
system’” (Bertens, p.166). En cuanto a la mujer como
sujeto descrita antes por los escritores masculinos,
vemos que deja de existir en este texto ya que la mujer
se apropia como narradora de su propia subjetividad.
Sin embargo, esto no indica que la mujer convierte al
hombre en el “otro”. “Cixous elabora lo que ella llama la
otra bisexualidad, que es múltiple, variable, eternamente
cambiante, y consiste en ‘no rechazar ni la diferencia ni
un sexo’” (Moi, p.119). Esto la hace diferente al hombre,
que siempre tiene la necesidad de mantenerse intacto
para probar su poder, lo contrario de la mujer que
incluye y rompe la idea del centro.

En cuanto a la escritura de la mujer asimismo se
observa el realismo mágico como fuente para narrar
sus vidas en la periferia en donde se altera la realidad
de        todo.   El realismo mágico funciona                          
como   un   medio   que   tiene   Tita   para
proyectar y liberar sus emociones antes encarceladas
por Mamá Elena y la sociedad. “But once she realizes
that her emotions surface involuntarily in her cooking
despite honest attempts to submit to the discipline of a
cruel mother, Tita consciously harnesses the magic of
her cookery to communicate with Pedro through it” (Halevi-
Wise, p.125). Es dentro del espacio cerrado de la cocina
que Tita deja de esconder sus sentimientos de deseo
por Pedro, dentro de la cocina Tita está consciente de lo
que hace ya que ella es parte de la cocina. Tita nace en
la cocina y ese espacio es un lugar donde ella se siente
libre para darle rienda suelta a su imaginación. Dentro
de su espacio asignado es donde Tita no reprime sus
sentimientos. No obstante, esos sentimientos no son
limitados al espacio cerrado. Ellos son transmitidos a
través de la comida. Es aquí donde se invierten los
papeles: Tita deja de ser el personaje sumiso y toma
control de su agencialidad. “In a subtle linguistic
inversion, it is Tita who ‘penetrates’ her beloved through
the sensual power of her culinary creations” (Ibsen, p.
116). De este modo el realismo mágico es utilizado
como un medio de cambiar los papeles antes
establecidos y convertir a Tita en la mujer activa que
transmite el mensaje al hombre pasivo que es el
receptor de lo que Tita tenga que decir ya que es Tita
quien tiene el poder de la palabra.  

Al igual que Tita, Eva tiene el poder de las palabras que
transforman mágicamente. Desde el pasado misterioso
de sus padres y su concepción fuera de lo ordinario, Eva
llegó a ser la creadora de esas historias de su vida
gracias a la herencia de la magia que poseen las
palabras que su madre le dejó. “Ella sembró en mi
cabeza la idea que la realidad no es sólo como se
percibe en la superficie, también tiene una dimensión
mágica y, si uno se le antoja, es legítimo exagerarla y
ponerle color para que el tránsito por esta vida no resulte
tan aburrido” (Allende, p. 28). Eva se convierte en
escritora y narradora de su vida al igual que protagonista
de ella también. Igual que su madre que se creó su
pasado, Eva se crea una realidad más deseada por
medio de su forma de apropiarse de la palabra.

Así pues, Eva, al igual que Tita, no es mujer pasiva. Eva
es un personaje que siempre está en proceso de
inventarse una realidad libre de ser sumisa y sumergida
en el silencio. La escritura de Eva Luna es de suma
importancia ya que descentraliza la historia escrita antes
por los hombres. Ella narra su vida desde su
perspectiva, desde su centro, sin cancelar los centros de
los hombres, ya que también cuenta la historia de Rolf
Carlé y Humberto Naranjo, entre otros. Esta multiplicidad
de historias causa una multiplicidad de voces dentro de
la novela como en la Historia. En relación a la realidad, la
multiplicidad de voces hace que la realidad narrada por
Eva sea más creíble porque incluye distintos puntos de
vista. La carnavalización de la realidad se invierte para
incluir el discurso de los mundos marginados de los
guerrilleros, de las prostitutas y de los transvertís entre
otros. Un discurso marginado que para Eva es más
racional y ordenado que el del gobierno. De acuerdo a
Bakhtin “These social dialects become the ‘language’ of
heteroglossia ‘intersect[ing] with each other in many
different ways…As such they all may be juxtaposed to one
another, mutually supplement one another, contradict one
another and be interrelated dialogically” (Henderson, p.
344). El resultado de las distintas voces y los personajes
que van en contra de las normas establecidas son
incluidos para probar la insatisfacción de Eva Luna con
la sociedad en que vive. Es necesario recurrir a la
carnavalización dentro de la novela para crear una
conciencia social. Para Allende no existen límites para
hacer conscientes a los lectores. Se observa que dentro
de la novela no hay una línea divisoria entre la realidad
de Eva y la ficción. De esta forma, todo discurso es válido
en la realidad.

Eva Luna narra los sucesos de la Historia desde una
perspectiva de mujer como voyeur, en cuanto a la
Historia de Venezuela que narra, para el lector, su
realidad se hace más verosímil que ni la antes
establecida por ser un testigo. Esto se debe a que
Allende y Eva usan como elementos intertextuales a los
personajes históricos y hacen un paralelo con los
personajes de la novela como El Benefactor y El hombre
de la gardenia, que le da autenticidad al texto ficcional.
Aparte de darle autenticidad por medio de la magia de
las palabras y el intertexto de la Historia, también
funciona como medio de hacer que el lector cuestione la
realidad Histórica propuesta en el pasado. “The
importance of revealing or telling about events is seen
throughout the novel as other characters also occupy
themselves with this activity” (Aguirre Rehbein, p.180).  El
cuestionamiento subversivo de la Historia oficial no
ocurre exclusivamente por parte de Eva. Rolf también
desea un cambio social, lo cual indica que Eva no busca
acabar con el discurso del hombre sino incluirlo. En
cuanto a la oposición binaria en el texto, no existe ya que
anima múltiples personajes a que utilicen su voz y
cuenten sus historias para que no se olvide su verdadera
Historia.

En cuanto a la memoria histórica, Eva es una parte
esencial de crearla. Ella entiende la importancia de la
palabra y se convierte en un agente activo que se
involucra en cambiar la Historia y crear una realidad en
forma de folletín. “Una palabra mía y, ¡chas!, se
transformaba la realidad” (Allende, p. 30). Para Eva es
completamente posible construir una realidad más justa
y más real para todos los miembros de la sociedad. De
la misma forma que para Tita su realidad se ve reflejada
en su comida. En su diario de recetas, la realidad
Histórica de la Revolución Mexicana no era de tanta
importancia como lo eran sus platillos, y se debe a que
la Revolución era algo extranjero para Tita: ésta era del
espacio público y Tita pertenecía al espacio privado de la
cocina. Al Tita presentarnos su realidad de la cocina,
también nos hace que veamos la realidad social y de los
personajes. De esta forma, ya no sólo incluye al discurso
de la hegemonía.

La cocina y la escritura son actividades que están en
constante movimiento y que sirven para seguir con la
memoria y la realidad de la mujer, una realidad
marginada y ubicada en la periferia. Una realidad que
unida a la anterior crea un mundo híbrido, sin opresión.
“By interrelating personal biographies, testimonial
narratives, and fictions with historical and social
discourses, women writers have not only expanded
traditional barriers between popular and high culture, but
they have also narrowed the gaps between different
sectors of society” (Gorodischer, p.25). De acuerdo a
Kathleen Batstone en su artículo The raw and the cooked,
la deconstrucción siempre está en constante repetición y
en contradicción permanente con el proceso histórico. Lo
que indica que la mujer está en constante movimiento
para descubrir su identidad que antes había sido
impuesta por el discurso hegemónico. Al mismo tiempo,
siempre esá buscando recrearse constantemente en un
ambiente que incluye a los discursos marginados y
fomenta la idea de una multiplicidad de centros.


Bibliografía

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Selden, Raman.
A reader’s guide to contemporary literary
theory.
Great Britain. Pearson Education Limited, 2005.    
E N S A Y O S
EL PROTAGONISMO FEMENINO EN
EVA LUNA Y COMO AGUA PARA CHOCOLATE
Adriana Pérez Limón
Adriana Pérez Limón tiene un M.A.
en literatura y enseña español en
el Distrito Escolar Unificado de Los
Angeles.

Cuando uno piensa que es indudable estar equivocado, está en lo
correcto.

Yo tengo fe en todo, menos en lo que se dice.

La razón por la cual dos millones de personas asistieron a la posesión
de Obama, se debió a que están sin trabajo.

Para darle de comer a un niño hay que alimentar la paciencia.

La cabeza es la extremidad que no usamos cuando metemos la pata.

Mentira políticamente correcta: ¡Mucho gusto!.

...cuando el diablo sepa quién le puso los cuernos...  

A los perros rabiosos y a los criminales peligrosos hay que darles lo
mismo: cadena perpetua.

La realidad es que antes de que las cosas esten mejor, se van a poner
peor.

Toda rosa muere desflorada.  

Las cartas de amor se escriben con tinta hipócrita.

Definición de Pensar: Verbo reflexivo.
R E F L E X I O N E S
MÁXIMAS Y MÍNIMAS
Rafael Carvajal
Rafael Carvajal es de Colombia. Escribe
ingeniosos  dichos populares.
PEÑA DEL 9-20-08 EN  
COLOMBIA INFORMA RADIO:

PODCAST
137
PODCAST 138
www.colombiainformausa.com
Jairo Duque
Productor
R A D I O

Amigos de la Peña Literaria La Luciernaga:

Les estoy haciendo llegar los audios correspondientes al evento del 21 de
febrero de 2009.  Allí se incluyen todos los trabajos expuestos.   Recuerden
que tienen un espacio en www.colombiainformausa.com donde podemos
incluir sus datos, su obra y/o su iniciativa de negocio o proyecto.  Sólo
envíenos un e-mail con su información.  Los links de la peña son:

http://blip.tv/file/1806019

http://blip.tv/file/1806228

Atentamente,

JAIRO DUQUE G
Radio La Luciérnaga

presenta

CULTURA Y POLÍTICA

miércoles - 7:00 pm