LA   LUCIÉRNAGA
Un encuentro de poesía, narraciones y música
DICIEMBRE 2008
LA   LUCIÉRNAGA
Un encuentro de poesía, narraciones y música
DICIEMBRE  2008
DEL EDITOR
P O E S í A S
Con el olor a madera quemada de los catastróficos incendios que asolaron al condado como trasfondo, La Luciérnaga
tuvo su tradicional reunión de noviembre en Northridge, California, en la casa de Cecilia y Néstor.  Algunos llegaron
desde Dana Point, otros de Pomona; jornaleros se mezclaron con  profesores universitarios y colombianos, mexicanos
y guatemaltecos, con salvadoreños y argentinos; y los reconocidos y con varias publicaciones en su curriculum  
intercambiaron impresiones con los que apenas comienzan en esa fascinante aventura de la poesía y la narrativa.

Alberto Delgado trajo esa guitarra y esa voz que, como siempre, contagian entusiasmo.  También tuvimos la sorpresa
de contar con el reconocido guitarrista Enrique Magallanes que le dedicó una de sus canciones a su madre que, en
otras tierras, cumplía años. Y estuvo Rafael Figueroa, nuestro leal gaucho que trae a la peña recitados de la tradición
folclórica argentina. Claudia Carbonell y René Colato presentaron libros infantiles que acaban de exitosamente
publicar y Antonieta Villamil, como siempre, nos deslumbró con la calidad de su poesía.

El artista plástico Daniel Carrera hizo un análisis de tres de sus cuadros y Armando Marroquín, Rafael Carvajal,
Agueda Cabrera, Élfego y otros leyeron versos y cuentos.  Pero el momento más importante de la noche fue cuando
Julio Benítez, miembro del Consejo Directivo de
La Luciérnaga Online, le entregó a Raúl Arredondo el premio
“Luciérnaga 2008″ por haber sido el participante que mejor representa el espíritu de la peña.  Un espíritu que se centra
en una actitud de sincera camaradería, humildad personal, progreso en la creación literaria e interés de involucrarse
en grupos literarios no por la posibilidad de ganancias sino por la necesidad de compartir su trabajo en una comunidad
de desinteresados amantes de la literatura. ¡Felicitaciones, Raúl!  Y muchas gracias a los más de 30 luciérnagos que
se acercaron a la peña.

Muchas gracias, también, a todos aquellos que entran en las páginas de
La Luciérnaga Online y ayudan a mantener
viva esta aventura cibernética de los latinos de Los Angeles que comenzó hace exactamente un año. Muchas gracias y
los mejores deseos en este mes de festividades y esperanza cuando la nación, en medio de dos guerras y una
recesión economica sin precedentes contemporáneos, abre un nuevo capítulo en su historia con todas las expectativas
que involucra la inauguración de nuestro primer presidente afroamericano. ¡Feliz 2009!

Néstor Fantini
INCENDIOS, MÚSICA Y POESÍA  EN LOS ÁNGELES
ES DE NOCHE

Julio César Gutiérrez
Julio   César   Gutiérrez   es  o  fue  un  poeta
mexicano      que   en   la   década   de   1990
participó  en La  Luciérnaga  y  en Lahoja, en
Los  Angeles.    Su  atormentada  existencia,
dicen  algunos,  lo  llevó  al  suicidio.    Otros
dicen   haber  escuchado  que  se  lo  vio  en
algún lugar de México. (LLO)
NADIE TUVO UN SUEÑO


Nadie tuvo un sueño
Nadie soñó
un águila sobre un nopal devorando una serpiente
Nadie dijo:
Aquí es
Aquí será
Nadie dijo ¡ Este es nuestro suelo!
Hemos recorrido noches y horas baldías
hemos caminado
hemos dejado la casa
las puertas mal cerradas
y los vidrios puntiagudos de las ventanas
están en todas partes

Hemos traído cicatrices para no olvidar.



MIENTRAS LOS DEMÁS


Mientras los demás
hacen debates
sobre si los inmigrantes
hacemos daño a la sociedad
yo busco afanoso
las moscas nuevas
de la primavera
las busco
en el pequeño patio
bajo una luz clara
de marzo.



DEBO COGER EL PUÑO


Debo coger el puño
desobedecer
Debo cantar
con la locura de los patos
y las gaviotas.
Conocí a Julio César a principios de los años noventa cuando junto con Mario Zapién y Roger Lindo empezamos Lahoja,
publicación casi mensual de literatura y arte. Lahoja se desbordaba de poesía escrita en Los Angeles y en nuestro sur.
Nos juntábamos los domingos por la tarde para armar el material. Julio César a menudo llegaba tarde porque el coche se le
había descompuesto ( lo compró sin probarlo), acompañado de una de sus hijas. Así lo recuerdo. El es el poeta-obrero, el
poeta metido hasta el cogote en la arena movediza del vivir, el poeta que escribe porque la palabra lo salva, por lo menos un
día o dos. Es crudo pero no pide lástima, se mesura porque sabe que lo que está haciendo es poesía.  Después de Lahoja
perdí contacto con Julio César. Me quedé con copias de algunos poemas. Los comparto con ustedes.
SOBRE JULIO CÉSAR
Elsa S. Frausto
Editora de Poesías
Es de noche
supongo
y mi cuerpo ha de estar
encabronado otra vez
porque se repega al calor
de las lámparas
como los insectos
como los insectos que no ven
azotándose en la pared
sin encontrar
una salida.
SÓLO LA BOCA PUEDE MORDER

Sólo la boca puede morder
o puede negar el tornillo solar
     en la pared
La baba pertenece al suelo
es del suelo
es un guante blanco que se pega
 a la boca
sólo a la oreja le duele el ruido
el ruido de prestarle los ojos
a la oscuridad
el ruido de las manos que golpean
a los tambores enormes de la casa
La boca se mueve por instinto
da lo mismo decir perro o fango
perro           perro
da lo mismo mover los pies
o la cabeza tiesa
      de alambre.


  SER OBRERO

Ser obrero
con la navaja del tiempo
afilándose

Obrero con manos que saben soñar
la cabeza como panal
las horas
como enjambre.   
C U E N T O S
UN JUDÍO ERRANTE MODERNO  

Ander Frausto
Evodio  Frausto  Valera,  periodista, hombre
con un espíritu  aventurero y padre del autor,
recorrió a pie  el continente en una increíble
odisea que  lo llevó  desde   Tijuana, México,
hasta  Buenos Aires, Argentina, y que quedó
documentada  en  un diario y reportes perio-
dísticos. La primera a tercera parte del relato  
fueron publicadas  en La Luciérnaga Online  
en las ediciones de abril, mayo y noviembre
de 2008.
Cuarta  y  Última  Parte
Ander  Frausto  nació en Venezuela  y a los once años
emigró  a  México  en donde  cursó  cuatro  años en la
Escuela Nacional de Antropología e Historia, en donde
confiesa  que  le  “gustaba  más  la  biblioteca  que  la
escuela”.  Desde 1977 ha vivido intermitentemente en
EEUU y el país azteca.
Cuando llegó a Puerto Suarez , a 7 km de Corumbá,  Brasil,  
presentó sus cartas credenciales en la pequeña guarnición
del ejército y entregó la carabina prestada del ejército
nacional. En Corumbá se presentó ante las autoridades
migratorias para que lo asesoraran sobre la ruta a seguir.  
Aunque tenía visa no entendió porque le demoraron la
entrada. A los dos días hizo amistad con un oficial del ejército
y éste le aconsejó que no pidiera más permisos: con la visa
era suficiente para recorrer el país. Siguió su camino sin que
nadie lo molestase, por las vías del ferrocarril, hasta Puerto
Esperanza, entre pantanos interminables: Puente Lodario,
Pantanal K 150, Carandaasal, Salobra , Puerto Miranda,
Aquidahuana, Piraputanga, Laguna Rica, Indo, Campo
Grande, una base militar y ciudad importante. Hasta allí había
caminado varios días sobre los rieles de la vía ferroviaria bajo
fuertes temperaturas y millones de mosquitos que parecían
como chimeneas que se elevaban de los pantanos y sólo
eran soportados embadurnándose la cara y manos con barro.
Caminaba de 40 a 45 km por día para alcanzar alguna villa y
pasar la noche. En la inmensidad del tapete verde pasaba la
noche en chozas de cuidadores de ganado y algunas
“fazendas” cuyos propietarios no sabían cuantos miles de
vacunos tenían.

“El hombre de campo de Brasil es hospitalario, en el estado
de Matto Grosso los campesinos o gauchos son gente de
revolver y caballo, muy alegres, influenciados por los
paraguayos, también hablan el guaraní y toman mate
”.

Parte de este gran estado brasileño perteneció durante el
siglo XIX al Paraguay que lo perdió en la guerra de la Triple
Alianza en contra de Brasil, Argentina y Uruguay. Llegó a
Campo Grande debilitado por el paludismo recurrente, la
pobre alimentación y las malas aguas. Las autoridades
militares le proporcionaron buenos alimentos: mate, café y
una buena cama. Durmió casi 20 horas. Un día después
continuó, pasando por Tres Lagunas, río Pardo, rio Branco. En
esa área se agregó a las cuadrillas de buscadores de
diamantes, los “seringueiros”. Estos hombres lanzados a un
destino de quimeras inalcanzables eran pagados con comida
y bebidas embriagantes como la “cachaza”. Vivían en
barracas, trabajando en los ríos con viejas escafandras.
Convivió con ellos una semana. Más adelante pasó por
Andradina, Palmariso, Aracatuba, Biroguí,  Lins.  Ya en el
estado de Sao Paulo, cruzó inmensos campos cafetaleros:
como Baurú, que es entrada del ferrocarril del norte. Semana
y media después, y más de 1200 kilómetros en territorio
brasileño, llegó a Sao Paulo,  ciudad bien trazada, limpia, la
más industrial del país. Se presentó a los periódicos Sao
Paulo y Globo que escribieron interesantes notas de su viaje.
Fue agasajado con invitaciones al teatro de la ópera,
comidas, días de campo.

“Imborrables los recuerdos de esta ciudad, pasé varias
semanas que me parecieron horas de lo bien que me sentí,
de los muchos amigos que hice y la importancia que le dieron
a mi simple aventura”.

Continuó su viaje a Río de Janeiro, aproximadamente 450
kilómetros,  por la vía de ferrocarril. En la estación de Pedro II,
a unas cuantas calles del Ministerio de Guerra, sobre la
avenida Getulio Vargas, encontró un hotel barato, Dejó su
mochila y se lanzó a conocer la ciudad  “
con miedo porque no
sabía a quién ver, si iban a tomar en cuenta mi viaje “.
su embajador  por tratar de agitar a nuestros jóvenes en la
Universidad”
. Preguntó sobre las opiniones que había en los
demás países respecto al Paraguay, se habló de la guerra
con Bolivia, de la sospecha de que las cárceles estaban
llenas de disidentes políticos. Moríñigo lo invitó a que viajase
por el país y viese él mismo si era verdad. La visita duró
media hora y posteriormente  fue recibido en otras dos
ocasiones.

Durante las siguientes semanas viajó por todo el territorio.
Visitó  Fortín Junín, Fortín Boquerón. El 8 de mayo de 1945, la
radio anunciaba el final de la guerra mundial en Europa. Ese
día se reunió con un grupo de amigos  civiles y militares en
una cafetería para brindar por el acontecimiento
“pero con
tristeza fue aquel brindis ya que los presentes tenían muchas
simpatías por los alemanes”
. El 14 de mayo continuó a Villa
Rica, la colonia alemana de Ubenaos, la colonia rusa de El
Carmen- 10,000 habitantes, la mayoria emigrados después
de la primera guerra mundial y la Revolución Rusa.

Hombres y mujeres trabajaban las fértiles tierras del Alto
Paraná.
“Era bonito ver a aquellos niños rubios jugando con
los niños guaraníes. Sómos los hijos o el resultado de nuestro
tiempo, como nuestra madre tierra,  si es atendida y fertilizada
con cariño, producirá los frutos de su entraña por eso la
responsabilidad del Estado para con su sociedad y la del
hombre para con su familia, es la educación”.

Estaba al final de su recorrido por el Paraguay, llevaba bonitos
recuerdos de su gente y aunque gobernado por un dictador le
pareció que los campesinos vivían mejor que en otros paises
de latinoamérica. El 21 de mayo llegó a Encarnación. El
capitán Canata y el coronel Ibarrola, delegados de la ciudad,  
le dieron una linda bienvenida. Alguien le dijo: “
Valera, cuando
cruce el río a tierra misionera va a seguir en Paraguay .”

El 23 cruzó el Paraná a la ciudad de Posadas. Parte del
territorio de las provincias de  Formosa, Chaco, Corrientes y
Misiones perteneció a Paraguay antes de la guerra de la
Triple Alianza (1863-1865). A 25 kilómetros comenzaba la
provincia de Corrientes. Un poco más adelante estaba el
pueblo de Itusaingó. Ahí lo dejaron pasar la noche en una
barraca de la Guardia Nacional. Unas horas antes, había
ocurrido un pleito callejero en la que un paraguayo fue muerto
a puñaladas. Como el pueblo carecía de instalaciones
adecuadas y de electricidad, el mejor lugar que encontraron
para depositar el cadaver fue en la barraca. Evodio, a la luz de
una vela, buscó el mejor sitio para dormir. A  la medianoche
sintió frío y se acercó a un bulto, jaló una cobija y se
reacomodó contra el mismo. Al amanecer se sintió mojado,
se  levantó y  vio su camisa llena de sangre. Había dormido
junto a un cadáver. Nadie se lo había advertido. Enojado se
quejó a los policías pero éstos simplemente se disculparon
con muchas risas. Le dieron otras ropas y de inmediato se
marchó.

Con bronca, pasó por Itaibatá, Itaití, San Cosme, hasta llegar
a la ciudad de Corrientes, ya 397 kilómetros dentro de
territorio argentino. Cruzó de nuevo el Paraná y llegó a
Resistencia, en la provincia del Chaco, Basail y, más al sur,
se adentró en la provincia de Santa Fe: Florencia, Villa
Ocampo, Las Mercedes, Las Garzas, Reconquista, lugar en
donde tuvo su primer encuentro con grupos de vagabundos a
los cuales también llamaban  ''crotos o linyeras”. Esta
diversidad humana estaba constituida por criollos e
inmigrantes, en su mayoría europeos, que a través de los
años habían visto su vida truncada por acontecimientos
económicos o personales y se lanzaron junto a otros miles de
seres humanos a buscar fortuna en los campos agrícolas.
Acampaban en la periferia de pueblos y ciudades y viajaban
en trenes a lo largo y ancho del territorio argentino.

En los años 20, el gobernador de la provincia de Buenos
Aires, José Camilo Crotto, dictó una ley de disposición de
trenes gratuitos para el transporte de desocupados hacia los
lugares de cosecha y muchos de los jornaleros originales se
convirtieron en vagabundos. En los años 40 se operaron
transformaciones importantes en el agro que hicieron que
esta mano de obra excedente desapareciera con la rápida
industrialización de finales de la década. En esos años, en
Argentina se podía vivir sin trabajar y Evodio conoció muchos
que tenían más de 20 años sin hacerlo.

Continuó por Vera Margarita, Calchakí, La Criolla, Escalade,
Ramayón. Antes de entrar en Santa Fe, pasó la noche en el
Puente Negro, por donde pasa el tren que viene de Misiones y
va por Buenos Aires hasta Comodoro Rivadavia. Conoció a ex-
soldados alemanes de la guerra del 14, rusos profesantes de
las ideas de Bakunin, desempleados y malevos.

Al día siguiente continuó hacia Rosario. A las afueras se
levantaban los altos muros de la más grande penitenciaría
del país, La Coronda, que estaba bien custodiada por
guardias armados. También a las orillas de la ciudad estaba
el barrio de Sorrento por donde corría  un riachuelo en cuyas
laderas se levantaban chozas de cartón y lámina hechas por
aventureros crotos que ocupaban uno o dos días para
posteriormente seguir su viaje. Rosario era una bella ciudad,
tierra fértil de campos bien cultivados con miles de cabezas
de ganado que mostraban la inmensa riqueza de la nación.

Pasó por Pergamino y otras poblaciones pequeñas. Un poco
más al sur comenzó a ver la gran ciudad de Buenos Aires,
final de la aventura que había tomado 5 largos años en
realizar. Eran los últimos días de junio de 1945 cuando entró
por las vías de ferrocarril a la estación de Retiro y, mientras
caminaba, se preguntó:
“¿Qué es lo que iría a hacer? Ya no
tenía a donde ir”
. Miró a la gente apresuradamente subiendo y
bajando de los trenes. Se sentó en una banca de la estación
pensando: “
Mi entrada a Buenos Aires nadie la tomó en
cuenta, pues no era más que un vagabundo, de los miles que
allí había; aunque me distinguía de los demás por traer
conmigo, mochila, pistola, puñal, sarakoff,  botas y camisa de
caki verde, de las que en ese tiempo usaba el ejército de
México, la chamarra de cuero muy original. Esos eran mis
atuendos, pero en la estación de Retiro nadie preguntó quien
era yo”.

El viaje se terminaba, el dinero también y lo más triste, la
emoción por nuevas aventuras. Salió a la calle y encontró un
hotel en avenida Reconquista. Tuvo que pagar una semana
por adelantado, se bañó y esa misma tarde salió a conocer la
ciudad. Caminó por Florida, Maipú, Diagonal Norte y, más
adelante, sin saberlo, terminó perdido. El frio era intenso y
había poca gente en la calle. Caminó varias horas sin rumbo
fijo hasta que un italiano, repartidor de pan, lo llevó en su
carrito a su hotel a las 4 de la mañana .

Durmió más de veinticuatro horas. Los siguientes días
recorrió Buenos Aires intensamente, pero dudaba
presentarse a la prensa: ¿Qué les iba a decir? Él mismo no
sabía lo que iba a hacer. Un día se decidió. Acudió a Clarín,
La Nación y Crítica, los cuales publicaron una breve reseña
del viaje. Le preguntaron si estaba preparado para publicar un
libro, pero él no se sentía capaz de escribir, además, no tenía
dinero ni trabajo.
En la capital más grande del continente, junto a la riqueza de
la industrialización coexistía la miseria de las favelas que
coronaban los morros muy cerca del centro. Después de
recorrer la ciudad durante varios días, reunió los papeles que
lo acreditaban como corresponsal de prensa, su diario de
viaje y se presentó a los Diarios Asociados Da Noite. Solicitó
hablar con un reportero y el mismo jefe de redacción lo
atendió. Fue elogiado por su hazaña y muy pronto estableció
amistad con varios periodistas de la empresa  que, al día
siguiente, publicaron la reseña de su viaje.

Evodio aprovechó la oportunidad para pedir que lo ayudaran a
conseguir una audiencia con el presidente de Brasil. Días
más tarde, Getulio Vargas lo recibió. Tenía casi 15 años en el
poder y era muy sensible a la percepción que los países
latinoamericanos tenían acerca del Brasil. De una convicción
populista que en 1930 promovía las preocupaciones de la
clase media en una plataforma de reformismo social, se
adaptó a una posición fascista después de 1934, para
cambiar después de 1937 a lo que se denominó “Estado
Nuovo”, una suerte de capitalismo corporativo de estado, para
terminar en una liberalización de su régimen durante la
Segunda Guerra Mundial. El presidente habló sobre la
percepción de progreso y la situación de los campesinos
brasileños y mexicanos y Evodio preguntó acerca del
comunismo en Brasil y el futuro de Luis Carlos Prestes, al
cual quería conocer. El Presidente contestó que los tribunales
decidirían y que tendría oportunidad de visitarlo en la cárcel.

Después de la audiencia, un reportero de la Fuente de
Informaciones de la Presidencia le propuso que diese una
plática ante la Asociación de Periodistas de Río y a él se le
hízo fácil aceptar pensando que sería un evento informal. Al
día siguiente leyó en el periódico acerca de la conferencia en
la cual iban a tomar parte gente muy importante. “
Vi esa gran
lista de personalidades  y no supe que hacer, no estaba
preparado para tal evento, ni siquiera sabía que temas se
iban a tratar,¿ qué iba a decir? Se me cerraban las puertas
del mundo, pues de tanto pensar en el lio en que me había
metido, me enfermé. Pensé que iría a hacer el ridículo”.

Cuando fueron a recogerlo el día del evento, se excusó
diciendo que no hablaba portugués y que tenía fiebre.
“No se
preocupe”, le dijeron, “los asistentes hablan español y la
fiebre que usted padece se llama miedo, si usted ha recorrido
gran parte de este vasto continente, ya sabrá hablar de algo;
vamos que es tarde”.
Ya en la Asociación de Prensa fue
presentado a varios oradores y cuando le tocó su turno
empezó a hablar de su viaje y muy pronto a contestar
preguntas acerca de la situación política mexicana y el
problema agrario.
“Sentía que me enredaba pues no conocía
a fondo los temas, hasta que alguien me preguntó ¿que
significaba el general Villa para los mexicanos? Fue por ahí
que comencé a hablar con soltura, porque además de mis
lecturas tuve la suerte de conocer a algunos de sus “Dorados”,
de tal manera que mi relato estuvo salpicado de anécdotas
que al público presente entusiasmó”.
Al final de su
intervención, los aplausos fueron nutridos y todo el mundo lo
felicitó.

Pocos días después le comunicaron que el permiso para
visitar a Carlos Prestes había sido concedido. La entrevista
con el “caballero de la esperanza”, como se le conocía al lider
del partido comunista brasileño fue breve ya que, por esos
días, se encontraba muy enfermo. Aún así recordó su Marcha
de la Esperanza que había llevado a cabo años atrás por el
interior brasileño, preguntó por México y le deseó suerte en su
viaje.

Antes de dejar Río pidió a sus amigos periodistas que
publicasen algo acerca de la situación de Carlos Meyer en
Bolivia y posteriormente  así lo hicieron. Dos años después,
éste fue liberado  pero su destino resultó trágico ya que “la
cuenta pendiente” que tenía en su vida  fue el intento de
asesinato de Enrique Hertzog, en aquel entonces presidente
de Bolivia. Meyer fue abatido a balazos por la Guardia
Nacional.

Terminada su estancia, regresó por donde había venido.
Tomó el tren hasta Puerto Esperanza; desde este punto, el
plan era entrar por el norte a la república de Paraguay.
Caminó dos días y medio hasta Puerto Murtinho. Allí se sintió
mal, la fiebre lo volvía a afectar. Un médico le dijo que en las
condiciones en que estaba no podía continuar. Le ordenó
descansar dos días. Al tercer dia se embarcó, recorriendo por
el río Paraguay los 350 kilómetros que restaban hasta la
capital. Pasó por Puerto Sastre, Puerto Piñasco, Concepción,
Pedro Juan Caballero y otras poblaciones. En Asunción,
después de ver a un doctor que le recetó medicinas y varios
días de descanso, se dirigió a la embajada de México. La
encontró cerrada, pero personal de limpieza le dijo que hacía
una semana el embajador había abandonado el país y los
asuntos de México estaban a cargo de la embajada brasileña.
Allí se dirigió a pedir informes y éstos le ratificaron lo que ya
sabía, pero enfatizando que su visa éra válida y que él se
encontraba legalmente en el territorio. Preocupado, se retiró
con la intención de abandonar lo antes posible Paraguay,
pero antes quizo visitar dos diarios importantes de Asunción:
El País y El Paraguayo. Rindió su informe de viaje y comunicó
su intención de partir al día siguiente hacia Clorinda, ciudad
argentina sobre el banco oeste del Pilcomayo. El jefe de
redacción le dijo:
“¿Qué prisa tiene Valera? El que no haya
relaciones diplomáticas entre nuestros países es algo
pasajero. Además, aquí se les tiene mucho afecto a los
mexicanos”
. Decidió quedarse unos días más y esos días se
convirtieron en semanas por las muestras de afecto que
recibió. Su anfitrión, el jefe de redacción de El Paraguayo,
consiguió una audiencia con el Presidente de la República.

A principios de mayo de 1945, Higinio Moríñigo lo recibió. Le
comentó que era un gran admirador de la Revolución
Mexicana y que en Paraguay se quería mucho a los
mexicanos
“aunque hallamos tenido que pedir el cambio de
Inconforme con su vida y su situación, se dedicó por casi seis
meses a viajar en los trenes de carga con los “crotos”,
rodando de un lado a otro en el vasto territorio argentino.
Viajar por viajar, sin ir a un punto fijo, sin contar las horas ni
los días. Convivió con argentinos, italianos, alemanes,
polacos, rusos, españoles; durmió bajo los puentes; juntó
leña para fogatas; aprendió a preparar el mate;
“a pasarla mal
con ellos, para mí no fué un sacrificio, al contrario, sino algo
importante para poder más tarde recordar”.

Recorrió gran parte de La Pampa; al sur, hasta Chubut, las
provincias cuyanas; y al norte, hasta Salta. De vez en cuando
se escapaba para ir a trabajar en los cortes de uva en
Mendoza y San Juan. De regreso en Buenos Aires consiguió
trabajo en un deshuesadero de automóviles.. Posteriormente,
por medio del embajador de México, conoció a Eva Duarte en
el teatro Maipú. En el año 46 acompañó a Eva y Domingo
Perón en sus campañas políticas e ingresó al Partido
Nacionalista Argentino, más tarde, de Los Descamisados. Su
suerte cambió favorablemente, tuvo muchos amigos y
estabilidad económica. Sin embargo esto pronto lo cansó y
así se fue de nuevo a convivir con los “crotos”, viajó al sur
hasta Comodoro Rivadavia. Fue a Mendoza y quiso escalar el
Aconcagua, pero no le permitieron el ascenso por carecer de
permiso e ir solo. Bajó de Paso de Mulas hasta el Cristo de
los Andes, donde pasó dos días de gran camaradería con los
oficiales de frontera chilenos y argentinos. Cruzó al lado
chileno, pasó por la Laguna del  Inca, Santiago y Valparaíso.
De regreso en la cordillera, y frente al Cristo Redentor, se
prometió volver a su patria. Tenía una deuda con su madre
que tanto le había pedido que volviera. Para ella nunca contó
el dinero que él le mandaba, sino  su presencia .

Habían transcurrido más de cinco años desde aquel  primer
impulso aventurero. Su misión estaba cumplida. Conoció todo
lo que pudo de este continente al que aprendió a querer tan
intensamente. Más adelante, la vida lo llevó por otros
derroteros: a la amargura de su regreso a México, le siguió la
posterior oportunidad en Venezuela y, con ello, estabilidad en
su vida, amagada en ocasiones por viajes de turista civilizado.
Y así, ya no regresó más a esa tierra que tan fría e indiferente
le pareció al principio, pero que tan cálidamente lo signó por
el resto de su vida.
“Quisiste
revivir  el polvo
que tus botas  por los
caminos  levantó, quisiste
saber qué era aquello que estabas  buscando.
Y no lo encontraste.
Pero la memoria recreada
por tu palabra abrió la puerta
de ese otro territorio, en donde buscamos,
en la medida de lo posible, nuestro horizonte de humanidad”.

Evodio Frausto Valera   1914-2000
E N S A Y O S
LAS FILAS PARA COMIDA EN LOS ÁNGELES Y OBAMA

Gabriel Lerner
Gabriel Lerner  es un periodista  y escritor argentino
que  reside en  Los Ángeles.   Actualmente  es editor
metropolitano y columnista del periódico
La Opinión.
EXCLUSIVO PARA LA LUCIÉRNAGA ONLINE
....Es el fin de noviembre; con los primeros fríos –un concepto muy relativo para
una ciudad como Los Angeles- llegan las costumbres, evocaciones y
percepciones de fin de año. Aquí, donde el consumo es rey, Franklin Delano
Roosevelt instauró el día de Acción de Gracias, Thanksgiving Day, a estas alturas
para proporcionar seis semanas para las compras navideñas.
....En otros años, es rigor: se compran regalos para familiares y amigos; enseres
domésticos, aparatos eléctricos, y quien lo puede, computadoras, máquinas
fotograficas, televisores digitales... Largas filas se forman desde el amanecer
frente a las principales tiendas de cadena, que gastan millones en publicidad
insertando sus folletos en los periódicos.
....Por la situación económica, por la ansiedad, las supertiendas adelantaron su
horario de apertura. El mall de Montebello inicia las ventas a las 4 de la mañana,
las tiendas Target a las 4:30. Prometen café.
....El temor de los comerciantes es que hayan desaparecido las filas de
compradores frenéticos.
....Porque este año, las largas filas se forman en otra parte: en los bancos de
comida, en los centros de repartición de pavos, en las oficinas de trabajo, en las
ventanillas de ayuda para propietarios que confrontan el embargo de sus casas.
....Sin aviso, una iglesia en el Inland Empire abrió una ventana para repartir
comida. Más de 2,200 personas acudieron. En Whittier, una repartija anual
esperaba unas 2,000 familias. Llegaron más de 5,000, lo que mereció la foto
principal del día siguiente en la portada del Los Angeles Times: familias enteras
empujando carritos de supermercado con algunas bolsas adentro.
....Todas las familias eran latinas.
....Es tradición que en los días de Thanksgiving actores, supermodelos y políticos
de segunda se apilan frente a las cámaras para que éstas los capten
repartiendo comida a los pobres. Para ello, van al refugio de la Misión en Skid
Row, que es el centro nacional de los homeless, los desamparados.
....Frente a sus ollas humeantes y sus figuras con gorritos blancos de falsos
cocineros se  forman más filas.
....Hasta ahora eran en su mayoría de homeless afroamericanos. Gente del
lumpen, adictos, alcohólicos.
....Quien mire entre ellos verá mujeres y hombres de mediana edad, hispanos.
....Son los nuevos pobres: los que aún trabajan y a quienes no les alcanza.
....Es que hay miseria.
....Las imágenes en blanco y negro de las cocinas populares de 1929 se
superponen con las de repartición de pavos en 2008, difundidas en YouTube.  
....No hay de qué dar las gracias.
....Mientras ralean las filas de compradores se alargan las que están tan mal que
perdieron la verguenza de pedir alimento.
....Y por alguna razón muchos tienen una esperanza extraña: Obama.
....El presidente electo pagó por repartir comida en Chicago mientras sus
familiares y amigos se juntaban –unos sesenta, como cada año- en lo que aún
es su casa para festejar en esa ciudad.
...."Las líneas para comida subieron en un 33%", repetía este miércoles ante la
prensa.
....Sí, señor.
....En entrevistas con varios expertos antes y en el día de las elecciones, insistían
en las oportunidades que una victoria de Obama abría en el contexto de la crisis
económica.
....Un ejemplo: "Un millón de personas lo vitoreó anoche en Chicago. Fue la
visión impresionante del equipo de Obama", me explicó Raúl Hinojosa de UCLA.
"Decidieron movilizar a las comunidades, a las masas, con un mensaje muy
progresista como pocas veces en la historia del país. Y para los latinos es una
victoria también, porque crea una nueva mayoría".  
....Los primeros pasos de Obama no confirman esta suposición.
....En pocas palabras, ha nombrado para su equipo económico a quienes ya
estuvieron. Los que se dedican al "libre mercado". Los allegados al sector
financiero. O sea, quienes nos trajeron adonde estamos por entrar.
....¿Algo anda mal en el reino de la Obamamanía? En su tercer conferencia de
prensa consecutiva donde presentó a más miembros de su "equipo económico",
le preguntaron al presidente entrante si los nombramientos no eran un poco de
"más de lo mismo": asesores, ministros y consejeros que ya estuvieron allí, ya
cumplieron, ya hicieron sus errores y especialmente, son de la misma escuela
que nos llevó adonde estamos ahora.
...."Usted tiene que entender que cuando se habla de cambio", dijo el agraciado
vencedor, "se trata de mí". Así fue: compárelo con las fuentes si no cree.
....Tantos nombramientos y ningún latino en un puesto importante.
....Tanto equipo económico y el secretario de Trabajo no aparece por ninguna
parte. Y mucho menos, los sindicatos.
....Esto ni siquiera es populismo.
....Volviendo a las filas... las de pobres se pueblan con gente que trabaja.
....Las de compradores se vacían porque la gente teme quedarse sin empleo.
....Ninguno se siente seguro de su puesto o posición. Si es empleado de
gobierno, docente de secundaria, periodista, comerciante, obrero de la
construcción.
....Lo que se nos viene es amorfo, porque la atención está en otra parte.
....De tanta cacofonía no vemos mucho.
....El gobierno regala miles de millones de dólares al "sector financiero", la
banca, los que nada producen sino el mercado global, la desaparición de los
estados-nación y caída de las culturas nacionales.
....Pero las fábricas de automóviles no reciben nada. "Que enmienden sus
caminos antes para producir automóviles que favorezcan al medio ambiente",
dicen los demócratas en el Congreso. "No se les puede ayudar si hay
trabajadores con 120 días de vacaciones anuales", dicen los republicanos.
....Lo que garantiza que las líneas de compradores escaseen más. Y las de
pobres, crezcan.
R E F L E X I O N E S
Rafael Carvajal
MÁXIMAS Y MÍNIMAS
Rafael Carvajal es un narrador colombiano que reside en Los Angeles.  Asiduo
participante  de  peñas  literarias  locales   es   reconocido   por    escritos   que
recogen  dichos  y   refranes   típicos   de   nuestra  cultura.  
  
Los políticos opacos nunca brillan por su ausencia.

Entre menos supervisión necesiten los empleados, el jefe está de más.

Por culpa de Bush la imagen de Estados Unidos es mala; y debido a la guerra el
sonido es pésimo.  

Lo que los hombres no queremos entender es que es imposible entender a las
mujeres.

El corazón vive encerrado dentro de una jaula de huesos.

Segundo mandamiento de la ley de la Tierra: No usar sus santos recursos en
vano.

La virginidad se va cuando la curiosidad llega.

No hay alguien tan inevitable como el vecino.

Para los pavos el Día de Acción de Gracias es el Día de los Muertos.

Los mendigos no usan medias por falta de medios.

El suspiro es el resultado cuando los pulmones se niegan a respirar.

Definición de Consejero: Persona entrometida
P A L A B R A S
PALABRAS CRUZADAS

Cecilia Davicco
HORIZONTALES
VERTICALES
La solución a las PALABRAS CRUZADAS de la edición
de noviembre se encuentra yendo a este ´link´:
SOLUCIÓN.
2. Amer. Plato que  se prepara con  pescado o  marisco crudo  adobado con  jugo de  limón,  cebolla
picada, sal y especias picantes.  
5. Amer. Tratamiento  que equivale a  "mi señora".  10. Abrir la boca
involuntariamente para tomar y expulsar aire lenta y profundamente.
11. Tunda, zurra. 12. Ordinariez,
mal  gusto,   grosería.   
13. Amer.  Pueblo  indígena  que habitó  en  la  pampa  argentina  y  que  fue
exterminado en  el  siglo  XIX.    
16. Mover   afectadamente  al   andar  los   hombros  y  las   caderas.
21. Costumbre inveterada,  hábito adquirido de hacer las cosas  sin pensarlas.  23. Dulce hecho con
bizcocho   o  pan  deshecho  en  leche,   con azúcar,  huevos  y  frutas   secas.   
24. Escritor  italiano
(1923-1985). Sus cuentos introducen el humor y lo fantástico en la estética neorrealista.
1. Fiesta muscial, literaria o deportiva que se hace por la noche. 3. Decimotercera letra del abeceda-
rio español.  
4. Baile de origen  cubano  derivado  de  la  rumba  y  el  mambo.  5. Uso del latín  o de
cualquier otra lengua en forma defectuosa e incorrecta.
6. Genero literario que trata ciertos temas y
el autor  lo  cultiva.  
7. Personaje grotesco  que se dedicaba a  hacer reír en la corte.  8. Recorrer la
sabana para vigilar el ganado o reunirlo.
9. Que odia o siente rechazo hacia las mujeres. 14. Sopra-
no griega, célebre por su virtuosismo  vocal y su expresividad gramática.  
15. Desdichado, infeliz, de
escasa cuantía o valor.  
17. Explorador noruego que fue el primero en  alcanzar el polo sur en 1911.
18. Corromper,  descomponer  la materia orgánica.  19. Ceremonia de la  iglesia católica en  que se
celebra el sacrificio de Cristo.  
20. Cárcel.  22. Mamífero rumiante  sudamericano de  la familia de la
llama.